En Jalisco, la corrupción inundó al Campeonato Nacional de Natación

El escándalo por las albercas contaminadas del Campeonato Nacional de Natación que recientemente se efectuó en Jalisco, con un saldo preliminar de 400 deportistas afectados, está en medio de la disputa que protagonizan autoridades estatales y el empresario Nelson Vargas contra la Federación Mexicana de Natación que preside Kiril Todorov. Corrupción y actos de negligencia salen a relucir en las acusaciones cruzadas.

GUADALAJARA, Jal.– El Campeonato Nacional de Natación Curso Corto 2018 que se realizó entre el miércoles 12 y el martes 18 en Zapopan, Jalisco, exhibió la suciedad del agua de las albercas del Polideportivo Metropolitano, el turbio manejo de los recursos de parte de André Marx Miranda cuando dirigió el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code) y la presunta negligencia de su nuevo titular, Fernando Ortega Ramos.

La contaminación de las albercas de la competencia, escándalo en el que también está involucrada la Federación Mexicana de Natación (FMN), que preside Kiril Todorov, ha dejado un saldo preliminar de 400 participantes afectados. Se trata de una cifra que aseguran los padres de los jóvenes deportistas, pero que niega la Secretaría de Salud del estado, a cargo de Fernando Petersen Aranguren. 

Cuando Ortega Ramos asumió el cargo el jueves 6 dio a conocer que la competencia en la que participarían dos mil 616 atletas del país dejaría una derrama de 31 millones de pesos entre los deportistas, sus acompañantes y personal de las delegaciones. Para el funcionario, se trataba de una cantidad que ayudaría a mejorar las finanzas del Code Jalisco que dejó mal su antecesor.

De acuerdo con información oficial, el Code recibió en 2018 un presupuesto de 317 millones 610 mil 967 pesos. De ese monto, 185 millones se destinaron para pagar los servicios del personal y el resto debió usarse en gastos de operación. Todo apunta a que no ocurrió así…

Compran poco y caro

En su portal de transparencia y acceso a la información, el Code de Jalisco reportó que el 19 de febrero de 2018 lanzó la licitación pública local 16/2019 para la adquisición de “producto químico para las albercas del organismo público descentralizado”, por un monto máximo de cuatro millones 178 mil 980 pesos.

El 14 de marzo último, el Comité de Adquisiciones de Administración Centralizada del Poder Ejecutivo del estado adjudicó dicha licitación a GDL Suppliers SA de CV. A esta empresa le compró 366 cubetas de cloro granular al 90% de 50 kilos cada una, 44 de ácido muriático de 70 kilos cada una, 366 de cloro shock al 65% de 50 kilos cada una, 44 alcalos de 20 kilos cada uno, 201 de sosa en escama de 25 kilos cada una y 50 de brilla clean plus de 60 litros cada una.

Este semanario buscó la opinión de la Asociación de Profesionales de la Piscina AC sobre si ese material adquirido es el adecuado para mantener en óptimas condiciones las albercas que administra el gobierno estatal.

Uno de los integrantes de la organización, quien aceptó hablar a condición de anonimato para evitar represalias, aseguró que lo que compró el Code es materia prima de la más barata, como la sosa y el ácido muriático.

También explicó que los proveedores como él emplean 10 cubetas de cloro al mes para limpiar el agua de la alberca olímpica y la semiolímpica que existe en Torreón, Coahuila, por lo que las cantidades adquiridas por las autoridades deportivas de Jalisco son insuficientes para las instalaciones que administra.

En Jalisco, cada uno de los polideportivos Alcalde y Metropolitano cuenta con una piscina olímpica, otra semiolímpica, una fosa y un chapoteadero y la Unidad Adolfo López Mateos y el Paradero tienen una alberca semiolímpica.

Si se toman en cuenta los parámetros del proveedor, el Code tuvo menos cloro de lo que requería para los nueves meses que le restaban a la administración de André Marx, pues adquirió 366 cubetas del químico cuando debió comprar 378. El entrevistado agregó, sin dar cifras, que el gobierno estatal compró con sobreprecio la materia prima.

Los exhiben

en redes sociales

Días antes del inicio de la competencia deportiva, Leonardo Gámez, entrenador del equipo de natación del Code, expresó su preocupación por las malas condiciones en las que estaba la alberca olímpica del Metropolitano, reveló a este semanario la madre de una de las nadadoras afectadas.

Además, en un video que circula en redes sociales se exhibe el encuentro que el titular de la FMN, Kiril Todorov, tuvo con entrenadores de las diferentes delegaciones estatales participantes y en el cual se habla de los daños que sufrieron los atletas por el agua contaminada. 

En las imágenes el entrenador de Puebla aseguró que varios de sus nadadores tienen “impresionantes quemaduras en la piel”, cuestionó a los médicos del Code por decir que se trató de efectos causados por el clima y reclamó a las autoridades locales por no reconocer que las albercas estaban en pésimas condiciones.  

Otro padre de familia identificado por este semanario dijo que sus hijos se enfermaron, tuvieron vómitos, calentura y quemaduras en la piel. “No sé si son de primer grado, pero están visibles”. El lunes 17, agrega el entrevistado, 50 menores de edad estaban esperando atención médica. 

En la red social Instagram, la cuenta llamada “La Voz Del Nadador FMN” expone fotografías y videos en los que se ve a varios de los atletas ser atendidos por personal médico. De ellos destaca la joven Andrea Mariscal, quien tuvo que salir en camilla después de competir en los 200 metros dorso.

Otras fotografías dan cuenta que los jueces de la justa utilizaron tapabocas y la protesta de la mexiquense Fernanda González, quien se quedó sentada en el banco de salida mientras el resto se lanzó al agua.

El martes 18 en Twitter, la nadadora Diana Luna publicó tres de los medicamentos que le fueron recetados luego de participar en el Campeonato Nacional de Natación. 

Nelson Vargas 

se lanza contra Todorov 

El Polideportivo Metropolitano de Zapopan fue construido para albergar las competencias de natación de los Juegos Panamericanos de 2011. Sin embargo, de acuerdo con varios de los entrenadores de la reciente justa deportiva, ya no están en buenas condiciones los bancos de salida de las instalaciones, se resbalan las placas para detener los cronómetros y los pasillos son trampas mortales porque ya no tienen antiderrapantes.

En el video difundido el lunes 17 entre autoridades deportivas de Jalisco y los entrenadores de las delegaciones participantes, un representante de Querétaro, quien dijo tener una empresa de mantenimiento y venta de productos para piscinas, señaló que fueron deficientes las muestras que se tomaron de la alberca olímpica para determinar su calidad. 

En tanto, el representante de Morelos se contradijo: primero aseguró que varios competidores de su entidad se retiraron de la competencia y luego señaló que el estado de la alberca estaba entre los parámetros aceptables. “Sólo una (piscina) tiene 1.3 de clorominas, que es superrescatable”, dijo.

Sin embargo, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana 245 SSA 1-2010, emitida por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, indica que el agua debe tener como máximo 0.5 de clorominas.

El coordinador técnico de la FMN, David Callejas, aseguró “que los parámetros sí estaban controlados”. 

Otros entrenadores denunciaron que la alberca además estaba a 22 grados centígrados, cuando debió tener entre 26 y 27 grados.

En esa misma reunión se encontraba el empresario y expresidente de la FMN, Nelson Vargas, quien defendió al nuevo titular del Code y culpó a Kiril Todorov por el escándalo.

“La Federación Mexicana de Natación, con todos los recursos que recibe de parte de los padres de familia y de los nadadores, tres mil 500, tenía la obligación de venir a supervisar que esto funcionara adecuadamente. Creo que el Instituto del Deporte de Jalisco es el menos culpable porque se anunció desde el 12 (de diciembre) que estaba mal. No nos hicieron caso. Yo, personalmente, le mandé fotografías al señor presidente (Todorov) y me dijo que con todo respeto yo estaba mal, bastante mal y que todo estaba perfecto.”

Para poder competir, cada nadador está obligado a pagar una cuota de afiliación que es de 850 pesos anuales. Además, debe pagar 90 pesos por cada prueba en la que vaya a participar. Los gastos de logística, alimentos y hospedaje corren a cargo de los padres de familia. 

En el caso de los competidores que radican en el extranjero, como Billy Cruz, integrante del selectivo del Estado de México, quien pretendía el pentacampeonato de su categoría, son obligados a venir a México “para hacer presencia y tener la oportunidad de clasificar a competencias mayores como seleccionado”, dice su padre, Guillermo Cruz.

En el encuentro, Nelson Vargas también anunció que interpuso una denuncia contra la FMN por daños y perjuicios.

Proceso solicitó una entrevista con Vargas para hablar sobre el video del encuentro. Aunque en un principio la respuesta fue positiva, más tarde se informó que tenía problemas de salud y fue cancelada la cita.

De acuerdo con testimonios de algunos de los involucrados, la reunión concluyó cuando la delegación mexiquense, equipo campeón de la justa, anunció que se retiraba de la competencia por el mal estado de las albercas y las instalaciones. Lo mismo hizo Baja California, el subcampeón, y también Puebla, Oaxaca, Querétaro y la Ciudad de México, entre otros.

En cambio, equipos como Nuevo León y San Luis Potosí dejaron en manos de los padres de familia la permanencia de los participantes. De esa manera, en algunas pruebas había dos o tres nadadores.

Los papás que permitieron que sus hijos compitieran, pese al riesgo para su salud, justificaron la decisión en que hicieron un gasto oneroso y que no era justo que no estuvieran los jóvenes, tomando en cuenta que se habían preparado durante un año. 

Acusan conflicto político

Pese a las denuncias de los padres de familia, de entrenadores, de videos y fotografías en redes sociales, las autoridades de Jalisco minimizaron el caso y aseguraron que no son 400 los deportistas afectados por el agua contaminada.

El martes 18, Fernando Ortega, titular del Code, culpó a su antecesor de la situación. En una conferencia de prensa expuso: “Creo que este tema ha girado más entre una situación mediática y política (…) que propiamente hacia las condiciones (de las albercas). Ayer llevamos un notario público para certificar estas tomas y el evento continúa hasta el día de hoy.

“Uno de los principales problemas que recibimos (de la pasada administración) fueron las condiciones de las albercas, no solamente la del complejo Acuático Metropolitano. Hay que decirlo de paso, no se nos entregó trabajado el campeonato de curso corto”, dijo.

Ortega mencionó que se enteró de las malas condiciones de las albercas apenas unos días antes del comienzo de las competencias, mediante las denuncias que algunos atletas hicieron, como el clavadista Iván García, quien el 3 de diciembre compartió en sus redes sociales las imágenes del agua sucia en las instalaciones del Code Alcalde.

“Oficialmente tuvimos que hacer una estrategia con la Asociación Jalisciense de Natación (…) Logramos nivelar el problema de las albercas, particularmente las de la competencia del Campeonato Nacional. La Federación Mexicana de Natación nos dio el visto bueno para el arranque de las mismas. En todo momento fueron respetadas las normas, los parámetros que teníamos estaban dentro de esta norma, si no la federación no hubiera permitido el arranque del campeonato”, agregó.

En su turno, el secretario de Salud del estado, Fernando Petersen, dijo que, de acuerdo con una revisión de los registros del 12 al 17 de diciembre últimos, los médicos del Code atendieron a 241 competidores. 

El funcionario dijo que esos casos los están atendiendo “desde el punto de vista de salud pública epidemiológico” y que sólo 18% de los reportados, es decir 44 personas, tuvieron algún problema de conjuntivitis, rinitis o dermatitis que “pudieran” estar relacionados con el agua de la alberca.

A su vez, Todorov dijo en diversas entrevistas que sí tuvieron que brindar atención médica a varios atletas del campeonato nacional, aunque aseguró que no por exceso de químicos en el agua de las albercas. También mencionó que ninguna persona requirió hospitalización.

“Hubo gente que tomó estos elementos de manera deshonesta e hizo un escándalo mediático con la idea de desacreditar con tintes y fines políticos a la Federación Mexicana de Natación”, denunció.

De acuerdo con el titular de la FMN, está a la espera de los resultados de una tercera prueba que se hizo al agua de las albercas y que actuará basado en los reportes.