El senador Ricardo Monreal, autor de una iniciativa que busca acotar los cobros bancarios por comisiones y otros servicios, sale al paso de las críticas de sus correligionarios de Morena y de su pretendido afán de poder. En entrevista con Proceso, el zacatecano sostiene que las versiones sobre los supuestos desacuerdos con Andrés Manuel López Obrador o con su homólogo Martí Batres son un mito. Y en cuanto a la caída de la Bolsa Mexicana de Valores el lunes 5 y el martes 6, que ocurrió antes de que se anunciara su iniciativa, afirma que es obra de grupos económicos que ven afectados sus privilegios.
Tras la tormenta provocada por su iniciativa encaminada a la eliminación de 12 de las comisiones que cobran las instituciones bancarias en el país, el coordinador de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, advierte que una “mano invisible” alteró los mercados bursátiles, lo que provocó una caída de 6% en la Bolsa Mexicana de Valores entre el lunes 5 y el martes 6.
Esa “mano invisible”, dice el legislador zacatecano, provino de “grupos económicos muy poderosos”. Y añade: “No es fácil atreverse a tocar paraísos de ganancias intocables. Tienen muchos defensores en los medios, tienen despachos completos de abogados y publicistas, y enfrentarse a ese poder para muchos es un suicidio”.
En entrevista con Proceso, Monreal admite las diferencias sobre el tema en el interior de Morena, pero, aclara, afirma dar su “palabra de honor” de que el presidente electo Andrés Manuel López Obrador no sabía de la iniciativa ni le ordenó suspenderla.
No obstante, sostiene que su intención no es crear un grupo de presión o una corriente con aspiraciones políticas presidenciales, y aun cuando tiene diferencias con algunos integrantes de su partido, incluida la dirigente nacional Yeidckol Polevnsky, niega que esté personalizando las cosas.
“Me atribuyen un poder que no tengo –insiste–. Soy un simpatizante de López Obrador desde hace 21 años en las buenas y en las malas; han sido más las malas, salvo el triunfo del pasado 1 de julio. Pero no tengo nada atrás de mí, ni grupos ni corrientes. Me atribuyen más poder del que tengo.”
–Pero usted encabeza la bancada mayoritaria en el Senado; es presidente de la Junta de Coordinación Política. ¿No es usted una especie de Emilio Gamboa Patrón que controla el Senado?
–No es así. Aquí hay voces distintas, votos distintos y yo los respeto. La bancada de Morena no es un grupo monolítico ciegamente disciplinado, sin reflexión. El debate interno en Morena es muy intenso, muy fuerte. Le dedico muchas horas.
–¿Hay diferencias con Martí Batres, presidente de la Mesa Directiva, también de Morena?
–Ese es otro mito. Hay camaradería con él y hay respeto mutuo. No tenemos diferencias. Es falso lo que se comenta y se dice como rumor para dividir al grupo. Hay suficiente madurez en ambos para no caer en ese garlito.
–¿Esta percepción de que existe una tensión entre López Obrador y usted se debe también a las diferencias antes de elegir al candidato a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, cuando usted amenazó con dejar Morena?
–No hay nada de eso. Ese es un expediente cerrado. No hay grupo o corriente política que encabece. El capítulo del gobierno de la Ciudad de México quedó cerrado desde el año pasado. Me alegra que Claudia Sheinbaum haya ganado; sé que hará un buen gobierno.
–¿Cómo fue la reunión con López Obrador antes de que aclarara que durante los primeros tres años de su gobierno no se harían reformas al sector financiero?
–Tuve una reunión con él para hablar sobre el tema del plan nacional de seguridad pública. Me preguntó cómo estaba la iniciativa y le afirmé: “Andrés, es una iniciativa que presenté en 2007 y la estoy reviviendo”. Y él me respondió: “Es la libertad de cada uno”. Es un derecho y una libertad de los legisladores.
“López Obrador ha asumido una actitud real de respeto a la autonomía del Poder Legislativo. Es más respetuoso que otros que van a depender de él o del partido. Ha sido más cuidadoso el presidente electo que quienes la han descalificado a priori.”
La tormenta del martes 6
La iniciativa presentada en relación con las comisiones bancarias apenas el martes 6 no llegó ni siquiera a primera lectura en el Senado. Los mercados financieros se desplomaron. Más de 90 emisoras cayeron en la Bolsa Mexicana de Valores. Las acciones de Grupo Financiero Banorte disminuyeron 11.9% en una sola jornada y también BBVA Bancomer registró caídas en la bolsa de España.
El mismo martes 6 López Obrador se reunió con Monreal y Carlos Urzúa, su futuro secretario de Hacienda. Polevnsky, por su parte, afirmó que la iniciativa era una “improvisación” y Mario di Costanzo, titular de la Comisión Nacional de Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), advirtió que los bancos de origen extranjero que operan en México cobran comisiones mayores que en sus países de origen: sus ingresos por este concepto, puntualizó, se elevan a 33%.
Tras el encuentro del viernes 16 con Urzúa, Monreal dijo que la discusión de su iniciativa se prolongará hasta febrero próximo. Ambos acordaron construir una “agenda financiera y económica”, y buscar una coordinación entre el Poder Ejecutivo y el Senado.
Monreal insistió en que no se trata de recular o mandar a la “congeladora” su iniciativa, sino instrumentar medidas eficaces con el futuro gobierno.
–¿El principal reclamo es que no fueron avisados los bancos ni las autoridades financieras de esta iniciativa? –se le pregunta al exgobernador de Zacatecas.
–No se estila. Morena tiene 70 iniciativas presentadas y en ninguna de ellas se le avisa al transportista, al banquero, al comerciante antes de darlas a conocer. El proceso inicia una vez que se presentan en las comisiones, donde se pueden modificar, enriquecer o simplemente no aprobar. No tengo que consultar ni pedir permiso a nadie.
–¿Qué les molestó tanto?
–Les molesta mucho el cambio de prácticas políticas. Les molestó mucho y les sigue molestando que ya no se les consulte y que no sean ellos los que decidan el rumbo de las cámaras; que ya no tengan poder de picaporte, poder de iniciativa y poder de veto.
–¿Es una ruptura con los bancos?
–Es conveniente tener una buena relación de plática, relación y entendimiento, pero las cosas ya cambiaron.
–En los medios de comunicación se presentó como un segundo golpe al sector empresarial después de la cancelación del aeropuerto en Texcoco, y algunos afirmaron que fue un “golpe en secreto” acordado entre López Obrador y usted.
–Doy mi palabra de honor de que de la iniciativa no estaba enterado el presidente electo. Y no le consulto. En ninguna de las iniciativas se consulta con el presidente electo. Nosotros tenemos una agenda prioritaria que son las 13 iniciativas discutidas con el presidente electo y, ahí sí, las hemos comentado de manera franca: la fiscalía general, la reforma educativa, la ley orgánica de la administración pública, etcétera. Se han consultado con él en un afán de colaboración.
“De las otras iniciativas que se han presentado nunca se consulta ni se le pide permiso a nadie. Son parte de la agenda, está en el ideario político defender (a los tarjetahabientes) de la usura y del agio que practica la banca.”
–¿Es paradójico que quienes cuestionan a López Obrador por autoritario en el caso de Texcoco hayan pedido que se metiera en el Senado?
–¡Claro! El argumento de ellos fue: “Frena a los senadores”.
“El punto clave aquí es que la diferencia entre López Obrador y otros presidentes y de este Senado es una: nosotros no recibimos financiamiento de ningún banquero; ellos no son nuestros jefes. Ayer (jueves 15) llegaron tres banqueros y fueron a las comisiones: los de Santander, Banxico y Banco Azteca. Van a seguir viniendo.
“El tema de fondo es que en el pasado ellos tenían una influencia fuerte, decisiva, porque ellos respaldaban o financiaban la carrera política de muchos (legisladores). Nosotros no tenemos ninguna vinculación con ellos.”
–Usted comenta que asustaron con “el petate del muerto”, pero realmente bajó la Bolsa Mexicana de Valores entre lunes 5 y martes 6. ¿Por qué?
–No creo que se deba a una iniciativa en el Senado. El día que cayó la Bolsa no se había presentado formalmente la iniciativa. Cae la bolsa el lunes 5 en la noche y el martes 6 la iniciativa se presentó hasta las 13:00 horas.
–¿Qué sucedió entonces?
–Creo que, como dijo el padre de la economía liberal, Adam Smith, hubo una “mano invisible” en los mercados.
–¿De quién?
–De grupos económicos muy poderosos. No es un tema muy fácil. Lo veo en las presiones personales.
Las presiones continuaron a lo largo de la semana pasada. El jueves 15, la Asociación Mexicana de Bancos (AMB) difundió un análisis en el que desacreditó los cálculos de la Condusef que sustentaron la propuesta de Monreal. El cobro de comisiones representa 21% de sus ingresos totales y no 30%, argumentaron.
Según el presidente de la AMB, Marcos Martínez, los cálculos de la Condusef son erróneos porque la forma en que los bancos reportan su información financiera en México es distinta a la de países donde tienen su casa matriz.
Relaciones con otros partidos
Como coordinador de la bancada mayoritaria en el Senado, Monreal también es presidente de la Junta de Coordinación Política, órgano de decisión política donde interactúa con el exsecretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, con el exjefe de Gobierno capitalino Miguel Ángel Mancera, coordinadores del PRI y del PRD, respectivamente. En las últimas sesiones ha habido una relación tensa con los legisladores del PAN.
Monreal subraya que le dedica “mucho tiempo” a “construir consensos”. Apenas el martes 13 se generó la primera mayoría calificada en el Senado, cuando se aprobaron 11 de los 13 magistrados estatales con el voto de la oposición.
–¿Es difícil construir una mayoría con otros partidos cuando no hay dinero, cuando no se compran los votos?
–No vamos a usar ese tipo de prácticas, lo garantizo. Si en el pasado se usó, debo reconocer que con los coordinadores de los grupos parlamentarios actuales hubo sólo entendimiento; me resistí a la tentación de tener todos los espacios, pese a las resistencias internas, pero vale la pena construirlo.
“Lo importante de la oposición es que muchos ya fueron gobernadores, como Eruviel Ávila, Beatriz Paredes, Osorio Chong, Gustavo Madero, Dante Delgado, Mancera; todos ellos tienen una ventaja: han sido gobierno y han sido partido en el gobierno. Eso ayuda mucho a construir. Es difícil, pero no imposible.”
–¿Es más difícil con Morena?
–Sí es más difícil. Con Morena estamos en un proceso de reubicación de agenda, porque la mayor parte duramos toda la vida en oposición y a la mayoría le cuesta ser gobierno o ser grupo parlamentario mayoritario. Todavía hay una carga pesada del pasado como oposición.
–¿Esta iniciativa de las comisiones no es un reflejo de un senador que era oposición?
–No, es al contrario, porque experimenté lo que era presentarla como minoría, era arar en el desierto, era un intento imposible de realización. El hecho de ubicarnos en el gobierno y en el grupo mayoritario te permite presentar iniciativas que prosperen, aun con las dificultades internas.
–¿No es venganza?
–No, al contrario, es una reflexión profunda. Es real la expoliación y la carga de abusos de los bancos. Te cobran por tener tu dinero en el banco, la nómina. Te cobran por eso. Es tu dinero que ganas y te cobran por sacarlo en el cajero o por consultar tu saldo.
–¿Los golpes contra usted en algunos medios tienen que ver con esto?
–No soy ingenuo, sé los riesgos y los costos. Los asumo con toda entereza: no pido apoyo, ni respaldo ni esquina. Voy a continuar. Es importante que las comisiones dictaminen. El proceso legislativo será normal.








