Espectro congelado 23 años más

Televisa y TV Azteca obtendrían el refrendo de sus canales televisivos por veinte años más, a partir de que se venzan en 2021. Según los datos de IFETEL 133 concesiones pertenecen a la empresa de Azcárraga y 179 a la de Salinas Pliego. En total serían 312, aunque se ha manejado la cifra de 557 señales (Aristegui). Televisa asegura que cuenta con 255 canales. La confusión impera, empezando por las cifras que no cuadran. A estos datos hay que agregar aquellos canales que sin ser concesiones de Televisa o Azteca toman parte de su señal o difunden sus contenidos tal cual.

¿Por qué desde ahora si faltan tres años para su caducidad? Gracias a una peculiaridad legal que a la letra dice: se revisarán las concesiones desde el “año previo al inicio de la última quinta parte de la fecha de vigencia de la concesión”.

En 2014 se expidió la ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que cuenta con este muy conveniente acápite para los concesionarios comerciales oligopólicos de este país. Así mismo, las concesiones comerciales son por 20 años, y las públicas y de uso social por quince.

Desde el sexenio de Fox se inicia el reforzamiento de las condiciones en las cuales se encontraba el espectro: concentración de muchas frecuencias de radiodifusión en pocas manos (hasta el 50% del mercado) y de la red de internet. Aparición de nuevos concesionarios privados: Cadena Tres con 45 canales que vencen en 2035. Telsusa Televisión de México con 30 estaciones caducando en 2037. Multimedios obtuvo ocho frecuencias más fuera de su área de origen, el norte del país, además del refrendo de las cinco que tenía, igualmente venciendo en 2021.

Mientras tanto, para “uso social” sólo se concedieron 11, varias de las cuales pertenecen a fundaciones adscritas a grupos empresariales. En el ámbito mercantil se enlistan 590 concesiones; de uso social y público aparecen 256.

Sin embargo, es preciso hacer un recorrido por la historia con el fin de comprender que la estrategia viene de lejos. Vicente Fox decretó en 2004 la adopción del estándar estadunidense para la televisión digital.  Poco después se indicó 2021 para el apagón analógico, y simultáneamente se prorrogaron las concesiones de televisión abierta a la misma fecha del cambio a lo digital. En 2013, con el aval del “Pacto por México”, se hicieron reformas a la Constitución de la República. Una de ellas fue la de telecomunicaciones. En 2014 aparece la Ley y se pasa de una Comisión (COFETEL) a un Instituto (IFETEL) con carácter autónomo. 

La reforma constitucional con la subsecuente ley sirvió para concentrar aún más las frecuencias, reducir la diversidad de voces, contenidos, visiones, y mantener en las manos del capital el espectro, despojando de nueva cuenta a sus propietarios originales. ¿Por qué a menos de un mes del cambio de gobierno?

Con este último golpe de mano, el gobierno de Peña Nieto deja al descubierto los acuerdos que se dieron sin que la ciudadanía se enterara. Y por otro lado, hace urgente una reforma tanto de la ley como de IFETEL que ha servido para justificar el atropello.