Denuncia despojo y corrupción bancaria y judicial en Jalisco

Señor director:

Agradezco que me permita narrar uno de tantos casos de corrupción bancaria y judicial.

El banco HSBC tiene fama negativa a nivel mundial y continúa acrecentándola con sus malas prácticas. Está comprobado que permitió el lavado de dinero en diferentes partes del mundo, especialmente en Estados Unidos. También recientemente causó dudas por su manejo sobre los fondos de apoyo para los damnificados del 19 de septiembre. 

HSBC ahora confirma su descrédito en la administración de hipotecas, en el rescate de casas y en la reventa de ellas en contubernio con el sistema judicial.

El director general de ese banco en México, Nuno Matos, su gerente divisional de Occidente, Emilio Ríos Barba, y el presidente del Supremo Tribunal de Jalisco y del Consejo de la Judicatura, Ricardo Suro Esteves, fueron informados oportunamente del despojo de una finca en Zapopan, pero permitieron que se mantuviera la corrupción de parte de empleados del banco y de funcionarios de los juzgados.  

Los hechos: el señor Rubén Téllez Alvarado, quien tenía una hipoteca con HSBC, me dio la posesión de una propiedad ubicada en la calle Galileo Galilei 4294-4 en Zapopan, Jalisco, que a la vez “vendió” a empleados del banco y del juzgado. El señor dejó de pagar el préstamo para que en un juicio me despojaran de la finca.    

En respuesta, interpuse un juicio (1040/2015 juzgado 13 civil de Jalisco) por fraude contra Téllez Alvarado. Sin embargo, los empleados del juzgado quinto mercantil de Jalisco junto con el juez Guillermo Siordia Romero cometieron infinidad de triquiñuelas para apoderarse de la casa pese al proceso que entablé. Con engaños y violencia policiaca se quedaron con la propiedad. Ya estaban listos para inmediatamente venderla con sus respectivas ganancias.

De todo lo anterior fueron informados los funcionarios bancarios y los del Poder Judicial. Nada hicieron. Con su actuación, Nuno Matos aceptó que la corrupción siguiera en el banco que dirige. Es costumbre que se dejen pasar esos eventos negros. 

El juez quinto de lo mercantil de Jalisco, Guillermo Siordia Romero, pudo rectificar la sentencia del juicio 450/2014, pero protegió a sus empleados. Con ello demuestra que permite la corrupción y que es parte de ella al aceptar los usos y costumbres del despojo de propiedades. De haber evitado la corrupción en su juzgado se le hubiera acabado su “brillante” carrera en sus aspiraciones para ser magistrado con altas prestaciones económicas.

El flamante CEO del HSBC y el presidente del tribunal pudieron poner fin a esas prácticas en sus respectivos ámbitos, pero nada hicieron para no perjudicar sus “brillantes” carreras y sus “dignos” retiros. (Carta resumida)

Atentamente:

Germán Ramos Navas