Señor director:
Externo mi preocupación por los megaproyectos (uno en particular) causantes de daños irreversibles a la vida.
En el sitio web de Proceso se publicó una nota cuya importancia no se dimensionó hasta ver un conjunto de videos sobre la violenta intervención de los aparatos de Estado en Milpillas de Allende, Teúl de González Ortega, Zacatecas.
El 15 de octubre de 2018 se difundió –en la sección “Estados” del sitio en internet de Proceso una nota titulada: Zacatecas: denuncian represión contra ejidatarios opuestos a proyecto de presa Milpillas– lo sucedido el 14 del mismo mes en una asamblea donde los ejidatarios, legítimos propietarios de la tierra, decidirían si votaban a favor o en contra de dicho proyecto.
Violentar una asamblea en el ejido El Potrero anula uno de los principios básicos del poder popular, siendo la asamblea una de las máximas formas de manifestación democrática. Y se hizo con 20 camionetas pick up con más de un centenar de policías –para una población no mayor de 700 habitantes– que no negocian, únicamente “reciben órdenes”, cual autómatas, dirigidos por los representantes “populares”, funcionarios públicos con intereses privados.
Esto no es un mero asunto de estado, sino de Estado, pues toca a los tres niveles de gobierno. Se han violentado los principios más básicos y elementales de la incipiente democracia mexicana. Es una vergüenza que un gobierno como el de Enrique Peña Nieto, que desde sus inicios como gobernador del Estado de México se manchó de abusos y sangre, al final de su “mandato” presidencial termine con sangre y abusos.
Es una vergüenza que el gobierno de Zacatecas se dé a conocer por su pobreza, su autoritarismo y servilismo ante los capitales e intereses privados, nacionales y extranjeros.
Esperando que el gobierno entrante (cuyos legisladores ya están ejerciendo, por lo que no hay pretextos) tenga la disposición, el interés y el cuidado de atender estas fogatas en la pradera social, para evitar la simulación democrática en la que la población se está asfixiando. Saludo y admiro a la compañera Grecia Rodríguez, quien fue agredida, amenazada e intimidada junto a habitantes de Milpillas por oponerse a un megaproyecto que deteriora el ambiente y la dignidad humana. (Carta resumida)
Atentamente,
Marco Antonio Almaraz Cerda








