Señor director:
De forma atenta y respetuosa pido a usted instruir a quien corresponda para que sea publicada esta carta en la sección Palabra de Lector de la revista Proceso, dirigida al C. jefe de Gobierno de la Ciudad de México, lic. José Ramón Amieva, a la C. jefa de Gobierno electa, Claudia Sheinbaum Pardo, al H. Congreso de la Ciudad de México y a la H. Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México:
En mi carácter de dirigente de comerciantes informales del Centro Histórico de la Ciudad de México pido a ustedes sus intervenciones, en el ámbito de sus atribuciones legales, que el director del Agrupamiento número 52 de la Policía Auxiliar de la Ciudad de México, Juan Carlos González Ángeles y sus subordinados, no sigan reprimiéndonos brutalmente, como sucedió el día viernes 21 de septiembre del año en curso, día en el que mi hija Lulú impidió que una de mis agremiadas fuera despojada de su mercancía, lo que fue suficiente para que policías al mando del citado funcionario policiaco agredieran brutalmente a mi hija y a otros agremiados; pero no sólo eso sino que los policías me privaron ilegalmente de mi libertad y me condujeron a los separos del Ministerio Público con sede junto a la Delegación Política de Cuauhtémoc sin que la suscrita hubiera cometido delito alguno.
Pero mi mayor temor radica en que para reprimirnos aún más existe la posibilidad de que nos puedan fabricar delitos, como la siembra de droga, armas, cosas robadas, etc., por lo que responsabilizo públicamente al citado funcionario y subordinados de lo malo que pueda ocurrirle a su servidora, a mis familiares y agremiados, pues nos han amenazado diciéndonos que tarde o temprano nos sacarán de nuestra zona y que no nos la vamos a acabar.
Atentamente:
Jovita Cruz Ortega








