Mircea Cartarescu, junto con Mihail Sebastian, Ana Blandiana, Varujan Vosganian y Norman Manea son los escritores rumanos actuales más leídos. Cartarescu nació en 1956, es poeta, novelista y ensayista. Ha publicado más de 30 libros, traducidos a 23 idiomas. En 1993 dio a conocer tres narraciones agrupadas en Nostalgia, a los que siguió la novela breve Lulu (1994), la colección de relatos Por qué nos gustan las mujeres (2004) y Las bellas extranjeras (2010), entre otros. En 2015 apareció la novela Solenoide, considerada por la crítica como una obra maestra. Además, recibió el Premio de la Feria de Leipzig al Entendimiento Europeo, el Premio de Literatura de la Casa de las Culturas en Berlín, el Premio del Estado Austriaco a la Literatura Europea y el Premio Thomas Mann de Literatura.
Cartarescu es un conocedor de la literatura latinoamericana y estima que algunos de los escritores que lo han influido son Ernesto Sabato, Augusto Roa Bastos, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez y Jorge Luis Borges. Uno de sus libros más leídos es Por qué nos gustan las mujeres (Ed. Funambulista; Madrid, 2017; 310 pp.), colección de cuentos integrado por veinte historias que giran en torno a la mujer y narrados a partir de las experiencias del autor. Los diferentes relatos fueron publicados anteriormente en le revista Elle.
“La negrita” trata sobre el impactante descubrimiento que tiene en la niñez al observar a una mujer y percibir cómo la belleza está más allá de lo físico. “Sobre la intimidad” cuenta, desde una perspectiva de adolescente, los increíbles encuentros amorosos que ha tenido. En “Con las orejas gachas” habla del desfloramiento de una compañera universitaria y su ulterior postración. “¿Quién soy yo?” refiere las experiencias que tuvo al realizar un test de personalidad para saber quién era y los insulsos resultados obtenidos.
“Petruza” detalla la amistad amorosa con una compañera de la escuela y la indiferencia con que se tratan en la vida adulta. “Zaraza” es la anécdota de una mujer bellísima deseada por muchos y su final trágico.
En Por que nos gustan las mujeres Cartarescu estima que algunos sujetos son movidos por el deseo, que en un primer momento se centra en el sexo, pero posteriormente incorporan las emociones y los sentimientos que causan el encuentro. Así cambia la relación y los queridos, además de amarse, se acompañan en las alegrías y dolores. Aunque para otros el gusto por las mujeres es una mera pulsión hormonal que busca únicamente una satisfacción física sin ninguna trascendencia.
Los relatos de esta colección están escritos con gran eficacia, pero en muchos de ellos se percibe una premura en la resolución de la trama.








