El fuego que no se consume: Andrés Kaiser y la zarza bíblica

Cuestionamiento social, rebeldía, crueldad, ironía, el amor (seguido del desamor), y el fuego, el mismo fuego que se le reveló al Moisés bíblico en una zarza que no se consumía…

De esa manera el volumen de cuentos La zarza ardiente, de Andrés Kaiser, con toda la ficción y realidad que pueda contener, es un fiel testimonio de nuestro tiempo.

“En todas las historias traté de reflejar ese amor que quema pero no consume”, dice el autor nacido en 1984 en San Luis Potosí –quien estudió montaje de cine en Madrid, España–, al explicar el surgimiento de las nueve historias que integran el volumen editado por el sello Atrasalante, y que lo hizo obtener el Premio Manuel José Othón de Literatura dentro del 64° Certamen 20 de Noviembre en 2015.

La zarza ardiente reúne los relatos en 122 páginas:

“Ciudad de juguete”, “Lollapalooza”, “La zarza ardiente”, “Sobremesa”, “Habitación 406”, “Estelita”, “7 a.m.”, “XV’s” y “La respiración de Dios”.

–¿Cree en Dios?  ¿Por qué esa fijación con la zarza?

–Fui criado como católico, aunque ahora soy ateo, pero siempre cultivé una fascinación por el rito y las estructuras de esa institución que me parecen impresionantes, escenográficas, teatrales, llenas de una riqueza condensada, y siempre me llamó la atención la historia de Moisés y la zarza. Tiene algo de misterio que desemboca en un conflicto y es un parteaguas. El “mito del sacrificio”, presente en diversas culturas y que ha sido motor de las grandes civilizaciones, me resultaba un tanto irreal, porque no siempre el sacrificio conlleva a algo bueno, así que tomé la idea para profundizar sobre las relaciones humanas.

Discípulo de Vicente Leñero, el autor inició estas historias en el Taller Sólo los Jueves, donde compartió charlas y conocimientos con guionistas y escritores como Enrique Rentería, Cecilia Pérez Grobas, Leticia Huijara, Hugo González, Leticia Owen, Fernando Zamora, Eduardo Iribaden y Victoria Broca.

“El primer cuento –“Ciudad de juguete”– fue el primero que llevé a leer al taller de Vicente, al que llegué invitado por él en 2009 , y hasta 2014. Alentado estuve llevando más con la intención de practicar la narrativa. Me di cuenta de que tenía un cierto volumen de historias, y cuando el taller se deshizo y Vicente murió, seguí inspeccionándolos.

Ese mismo taller le impulsó para comenzar el guion –y posteriormente la dirección– de la cinta Feral, largometraje y ópera prima a proyectarse en el Fantastic Fest de Austin, Texas, Estados Unidos, en septiembre próximo.

Se trata de un thriller con toques de horror que  retoma la historia de un monje benedictino tras someterse a una serie de sesiones de psicoanálisis, un personaje ficticio tomado de la obra teatral Pueblo rechazado, de Leñero.

La zarza ardiente, volumen de pasta dura, ya está en las librerías Gandhi del país.