“Borgia”

Canal 22 pone al aire una nueva serie televisiva que se denomina Borgia.  Lleva como subtítulo “fe y temor” (faith and fear).  Ha sido producida por Canal +, cadena privada, la primera que hubo en Francia, hoy controlada por Vivendi. Sin embargo, el creador es estadunidense: Tom Fontana, y la serie hablada en inglés. Consta de 3 temporadas, difundidas entre 2011 y 2014.  Llega a México con años de retraso.

La producción forma parte del conjunto de libros, videos, películas, documentales y series que sobre una familia del renacimiento, los Borja, oriundos de Valencia, España, ha sido recreada con notable éxito. El padre, Rodrigo Borja, se convierte en Borgia para ser aceptado entre los italianos con quienes convivió hasta el fin de sus días, ocurrido en 1503, en tanto Cardenal primero y luego Papa bajo el apelativo de Alejandro VI.

Tres de sus hijos destacaron: Juan, César y Lucrecia. Impulsados por él lograron mantenerse en el poder Vaticano a través de intrigas, sobornos e incluso asesinatos.

En esta serie, como en una elaborada en tiempos paralelos (2011-2013) titulada Los Borgias, también con tres temporadas, el morbo es uno de los elementos sobresalientes. Escenas de crueldad, autoflagelaciones, sexo cuasi explícito, crímenes políticos, muertes violentas forman parte de una trama elaborada a partir de la leyenda negra del comportamiento de la élite eclesiástica del siglo XV, y de la nobleza de las ciudades-Estado de la Europa renacentista.

La otra serie, Los Borgia, también creada por un estadunidense, Neil Jourdan, forma parte del catálogo de la empresa Showtime; sus productores Amblin Entertainment, Image Movers y Bell Media. En México la difundió la cadena de cable TNT en 2012 y recientemente se pudo ver en Netflix. Se distingue de su homóloga por calidad extraordinaria lograda tanto en locaciones, como en vestuario, diálogos y actuación: el Papa Alejandro VI fue representado por Jeremy Irons. Resulta difícil no comparar las dos versiones.  

En 2001 se publicó la obra póstuma de Mario Puzo que se llama igualmente Los Borgia, una vivisección del transcurso de la existencia de un poderoso clan, unido por la ambición del poder, la riqueza y la gloria, tanto terrenal como divina. El autor de El Padrino logró recrear las intrigas hurgando entre los documentos históricos para sacar a la luz lo más oscuro de una época que ya anunciaba el advenimiento de la modernidad.

Aunque con otros recursos, notablemente las imágenes, las series remiten a la obra literaria, se apoyan en los datos para crear sus propios personajes, narran con velocidad escenas de acción para detenerse en las reflexiones de cada uno de los protagonistas. Los Borgia y Borgia repiten los pasajes conocidos, insisten en lo verídico y se despegan de lo histórico al introducir pasajes inventados, actores secundarios, desenlaces inesperados.