Señor director:
Quienes suscribimos esta carta estamos de acuerdo con el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, en el sentido de una renovación eclesial. Es decir, que la Iglesia necesita entrar en esa dinámica de análisis, reflexión y movimiento del espíritu conforme al Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México.
Esto viene a colación porque los vecinos y pacientes del doctor Jesús Pulido Reyes, en la colonia Agrícola Pantitlán, en la delegación Iztacalco, Ciudad de México, estamos inconformes con el proceder del nuevo párroco de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Javier Zacarías, quien renovó al personal de este centro eclesiástico y, de paso, cerró el consultorio médico comunitario que atendía desde hace 32 años a la gente más vulnerable de la zona, incluyendo, en su mayoría, a personas de la tercera edad.
Desde el 5 de julio de 2017, el doctor Pulido Reyes dejó de atender a sus pacientes y en el consultorio hay muebles, instrumentos médicos y medicamentos en total abandono.
Según el nuevo párroco, el lugar sería ocupado para evangelizar. Sin embargo, la parroquia tiene varios despachos y siete habitaciones, de las cuales sólo tres están ocupadas. Asimismo el acceso al consultorio médico no intercede en los espacios internos de la iglesia.
Pese a los reclamos de los vecinos y pacientes, el párroco, prácticamente, se “lavó las manos” y sugirió tratar el asunto en la III Vicaría Episcopal San Felipe de Jesús, ubicada en la colonia San Juan de Aragón, delegación Gustavo A. Madero; o, de plano, dijo, en el Arzobispado.
Cabe señalar que el médico proporcionaba a sus pacientes los medicamentos para iniciar un tratamiento o, en casos especiales, el tratamiento completo. Además, el costo de la consulta era prácticamente simbólico.
El párroco Zacarías es de la congregación de los Diocesanos y los que se fueron son Agustinos.
Los vecinos de la iglesia y pacientes, respetuosamente, solicitamos al arzobispo Carlos Aguiar Retes su intervención para recuperar este importante consultorio médico, que mucha falta nos hace, principalmente, a las familias de escasos recursos y a los adultos mayores de esta colonia y zonas vecinas que carecen de los servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y de la Secretaría de Salud.
De antemano, agradecemos la publicación de esta carta para una pronta solución. (Se anexan 113 firmas)
Atentamente:
Guillermo Pimentel Balderas,
a nombre de vecinos y pacientes








