Otro episodio sobre el conflicto entre una estudiante y el CELE

Señor director:

En relación con la carta que Palabra de Lector me publicó en la edición 2154 de Proceso­ bajo el título Asegura que en el CELE de la UNAM se incurre en prácticas de corrupción, me permito informar lo siguiente a sus lectores y al rector de la UNAM, Enrique Graue:

Durante un trimestre y medio tomé un curso y medio de francés en la sucursal de Milán. Resultaron ser tan malos que son una vergüenza para la UNAM, y clara muestra de cómo ciertos grupúsculos se han apropiado de algunos espacios. Fui atendida por Luis Cabrera a través de correos electrónicos y el lunes 26 de febrero en persona, en la sucursal.

Me dijo: “Señora, la invitamos a ya no acudir al curso de francés al que acude debido a que sus expectativas son muy altas y, al no ser nosotros los mejores, le recomendamos acudir al IFAL o a la Alianza Francesa. Y por supuesto incluimos el reembolso, que nunca, bajo ninguna circunstancia, llevamos a cabo”. / “Usted ha puesto tan nervioso y estresado a Hugo Alejandrez que está dispuesto a no continuar con el curso”. /“Tenemos órdenes superiores, y está enterado el rector, de invitarla a dejar de acudir al curso de francés”. (Dudo que usted, señor rector, esté enterado. Ojalá.)

Tan les resulté una alumna incómoda porque les moví las aguas y no me conformé con su mediocridad que prefirieron “invitarme” a lo anterior.

Así huyen estos grupúsculos de enfrentar el reto enorme en este país en materia de educación a todos niveles y en todas las materias, y se acomodan en su mediocridad. En protegerse los unos a los otros con tal de no perder su trabajo en el CELE. Como me dijo Luis Cabrera: una vez que un profesor del CELE es aceptado como tal, no sale. ¡Así son de buenos! No, esa es la razón por la que no se esfuerzan: ya saben que así hasta la jubilación.

No exagero, estoy certificada como profesora de idiomas por el CEPE de la UNAM y por Cambridge, Inglaterra. En el CELE mantuve mi papel de estudiante durante los cursos, pero parece que no se vale preguntar, criticar, sugerir y ser insistente porque las clases no mejoraban.

Ese tipo de corrupción la espero de diputados­ y senadores, no la esperaba de la UNAM.

Atentamente:

Profesora Regina Gómez Dantés