Señor director:
Me parece que los recursos públicos que se destinan a la cultura de este país deben cumplir a cabalidad su propósito; conocemos por diversas fuentes de información que ello no ocurre, por lo que creo pertinente mencionar la obra de teatro Cuarteto de una pasión, que se exhibe en el Centro Cultural del Bosque (CCB), escrita, producida y dirigida por Salvador Garcini.
El señor Garcini presenta un triángulo amoroso entre dos mujeres y un hombre partiendo de un cuarto personaje que introduce al conflicto de la historia. El resultado es grotesco y vulgar, ya que construye sus personajes y la historia misma a través de estereotipos traídos de la televisión, donde la sobreactuación en la caracterización es lo que prevalece.
La televisión en México posee, desafortunadamente, por cuestiones políticas, económicas y sociales, una audiencia enorme y espacios donde puede repetir su visión propagandística de la realidad nacional; es por ello que me extrañó asistir al CCB y ver una obra teatral de tal manufactura. Desde mi punto de vista el CCB presenta, junto con otros sitios de carácter público, el mejor teatro del país. Entonces me pregunto: ¿por qué abrir estos espacios para tales producciones si los autores relacionados con las televisoras tienen de sobra lugares y público cautivo donde pueden mostrar sus productos “artísticos”?
Atentamente:
Gerardo Ruiz López
apandoss@yahoo.com.mx
Ciudad de México








