Señor director:
Soy una de tantas víctimas de fraude cometido por Érika Torres Torres, gerente de Promoción Bursátil de Interacciones Casa de Bolsa. Todo mi patrimonio está en peligro en este caso, cuyas carpetas de investigación tienen los folios PGJ CI-FAE/UI-1 C/D/686/06-2017 y Condusef 201709035960.
Incluso, por las promesas de Torres Torres sobre la oportunidad de obtener altos rendimientos, pedí préstamos bancarios (a Bancomer) para poder invertir. El 25 de julio de 2016 firmé un contrato con Interacciones, cuyo número es el 100049957.
Al mes siguiente de la firma del contrato, la gerente de Promoción me informó que ella podría cederme los títulos de otros inversionistas que fueron sancionados con altos porcentajes por requerir su dinero antes de la fecha de vencimiento.
Me dijo que la cesión de títulos sería por el tiempo que fuera necesario y que pasarían a mi inversión y que, eventualmente, podrían ser devueltos a sus correspondientes inversionistas.
Según la empleada de Interacciones, cuando las inversiones tenían algún vencimiento, los intereses podrían variar de entre 20 a 40%; Blanca Érika Torres me hacía saber el monto y yo le indicaba cuánto quería que me depositara, y así lo hacía…
Poco a poco se ganó mi confianza, el contrato que ella me dio a firmar estaba membretado por Interacciones y venía con la rúbrica del apoderado legal. Yo recibía correos electrónicos de Interacciones con información correspondiente; cuando a Torres le pedía mis estados de cuenta al momento me enviaba capturas de pantalla con la información respectiva. Tengo guardado todo mi historial de WhatsApp con ella, las conversaciones en las que me indicaba los nombres de los supuestos inversionistas. También conservo todos los correos electrónicos provenientes de la empresa.
A finales de mayo del año pasado, Torres Torres desapareció. Como no me contestaba las llamadas telefónicas, me comuniqué a Interacciones y la persona que me respondió me explicó que la habían destituido. Antes de su desaparición, Érika Torres me había comentado que la iban a cambiar de área, para pasarla de la Casa de Bolsa al Banco.
Ante mi insistencia en Interacciones por localizar a mi asesora, recibí un rotundo “no trabaja más en esta institución”. Esta persona que me contestó me envió más tarde una captura de pantalla de mis estados de cuenta y al parecer estaban normales.
Una semana después acudí a la sede de Interacciones en Paseo de la Reforma 383. Fui con un grupo de personas que también fueron defraudadas por la firma y nos negaron información sobre nuestras inversiones. Después descubrí que mi cuenta estaba casi vacía.
Al hacer una revisión de mis datos y movimientos descubrí que la persona que me había informado que Érika Torres ya no trabajaba en Interacciones era la misma persona que en alguna ocasión se hizo pasar por inversionista y a quien le hice depósitos a sugerencia de Érika.
Al igual que yo hay otras 100 personas que han sido víctimas de Blanca Érika Torres Torres, entre ellas, mi amiga de hace muchos años Martha Esperanza Parada Sánchez, quien me sugirió escribirle por este medio.
Quedo a la orden para cualquier duda o aclaración.
Atentamente:
Silvia Gabriela Carolina Rodríguez Loza
gabyrr777@hotmail.com








