Una voz con todos –antes canal 30 de OPMA– deviene en Canal 14 a causa del cambio de numeración de las frecuencias debido al patrón digital. Estas modificaciones no traen aparejadas novedades en la programación. Con objeto de llenar las horas al aire, el medio divide su tiempo en cuatro bloques: madrugada, mañana, tarde y noche. A lo largo de los mismos repetirán programas, salvo por la noche en que aparece alguno exclusivo de ese horario. Al igual que muchas emisoras públicas sacan y reciclan series realizadas a partir de la salida al aire del canal, es decir de 2010. Tal arreglo ocasiona que en conjunto la oferta sea de una pobreza extrema.
Pese a tener su propio informativo, agrega el Noticiario France 24, en dos horarios, y varios cortes sobre información de Bloomberg-El Financiero acerca de las ganancias y pérdidas de la Bolsa Mexicana de Valores. Ambos son medios con presencia internacional. Bloomberg proviene de una agencia de noticias que compite con AP y Reuters.
Entre los objetivos del canal está difundir el arte. Tenemos muestras de lo cinematográfico, lo pictórico, lo musical. En el primer caso se mantiene la producción de Hoja de lata. Por lo que respecta a la pintura está Zoorbano, una serie destinada a dar a conocer a pintores mexicanos con una obra importante pero cuya firma aún no destaca. La mayor parte de los episodios tienen fallas de producción, la fotografía panea rápidamente sobre las obras por lo cual no se pueden apreciar bien. No obstante, se devela el talento joven en esta área. Pero también funciona a base de reiterar los mismos capítulos una y otra vez.
La música se aborda en un programa denominado México tropical, desde los orígenes del género en Cuba, su llegada a nuestro país a través del puerto de Veracruz donde se asienta, comienza su popularidad, surgen bandas, cantantes; la gente comienza a bailarlo. De ahí se mezcla con otros ritmos hasta dar los formatos actuales. La serie aporta datos, imágenes, entrevistas a especialistas, con los intérpretes, los líderes de los grupos. Se recrea el ambiente de los salones de baile tradicionales, los parques, jardines a los cuales se acude con o sin pareja para moverse al ritmo de la cumbia, el son, el cha-cha-chá, la salsa. El programa es dinámico, editado con precisión. Aun así después de dos o tres pasadas el televidente se cansa, la reiteración lo abruma.
Solo preguntas y respuestas con Sergio Vicke, lleva a la pantalla un interrogatorio a alguno de los protagonistas del mundo del espectáculo. Son preguntas que conducen al entrevistado a confesar cuál ha sido su mayor problema personal: abuso de drogas, de alcohol, el haber sido golpeado, violado, es decir, un despliegue de exhibicionismo sin mayor interés para quien no es fan del personaje. El programa adopta un estilo de canal comercial.
En conjunto, Canal 14 tiene un perfil viejo que no concuerda con el enorme despliegue de infraestructura (25 repetidoras en todo el país) ni con su autopromoción.








