Le escamotean un adeudo a ciudadana de San Cristóbal de Las Casas

Señor director:

De la manera más atenta, me dirijo a usted con la finalidad de exponerle los asuntos que me aquejan:

El 7 de noviembre de 2014, la señora Liliana del Socorro Tovilla Argüello, en calidad de deudora principal, suscribió un pagaré por cierta cantidad la cual se comprometió a pagar el 30 de octubre de 2015, con un interés moratorio del 3% mensual.

Tal y como consta en el documento base de la acción, en reiteradas ocasiones se ha realizado el cobro extrajudicial sin que hasta la fecha se haya logrado el pago de la cantidad principal reclamada ni de los intereses, pues lo único que ha hecho la demandada es evadir la responsabilidad de pago, a sabiendas que tiene los medios para pagar (embargándole una propiedad).

Al juez Guillermo Ramos Pérez, quien llevó el caso, se le presentaron todas las pruebas que exigió, en tiempo y en forma. No sé qué más haya necesitado, qué no le complacieron, pues le dio la razón a la parte contraria. De igual manera, los magistrados que me correspondieron, sin analizar, copiaron el escrito que mi abogado presentó, según la versión de mi defensor.

El caso se encuentra en el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal y Civil del Vigésimo Circuito, Juicio de Amparo Directo No. 502/2017, de la Sala Regional Colegiada en Materia Civil, Zona 02 Tapachula, del Tribunal Superior de Justicia de Chiapas, con fecha del 21 de septiembre de 2017, turnado a la ponencia del magistrado Jorge Mason Cal y Mayor.

De acuerdo con el nuevo sistema de justicia, los juicios no deben demorar más de un año, de hecho, se reformó ampliándose a dos años, siempre y cuando el tiempo extendido no sea atribuible a petición del propio imputado.

En otro asunto, a la Hipotecaria Nacional se le demandó por un inmueble que adquirí en 2003 que resultó con vicios ocultos. No había problema, pues asumió su responsabilidad. Sin embargo, de pronto ya no existe, fue absorbida por Bancomer y ahora, cuando se le requiere el pago, me responden que nada tienen que ver con mi caso.

Investigué y confirmé que, efectivamente, el banco absorbió la hipotecaria. Mi pregunta es: ¿quién va a responsabilizarse del pago de esa casa en ruinas?

A consecuencia del pasado terremoto de 8.2 grados en nuestra ciudad, el inmueble se dañó más de lo que estaba. De manera deliberada, el proceso está siendo más dilatado.

Tercer asunto, en marzo de 2015 concluí el adeudo que contraje con el Fovissste. La secretaría a la cual pertenezco me descontó de manera adelantada varias quincenas; se supone que en un tiempo razonable las recuperaría (14 mil 500 pesos), cosa que no sucedió.

Con la intención de recuperar mi dinero dirigí varios escritos a Manuel Pérez Cárdenas, vocal ejecutivo del Fovissste, cuyas oficinas se encuentran en la Ciudad de México. Hasta la fecha, ha ignorado mi solicitud de tomar cartas en el asunto sobre las anomalías y arbitrariedades del personal a su cargo, que inventa descuentos para quedarse con el dinero que no les corresponde.

No soy la única, somos varias personas con el mismo problema. Un año me llevó haciendo el trámite de devolución, vía internet. Me vi en la necesidad de contratar a una abogada y logré recuperar 11 mil pesos, en julio de 2017, pero aún no me devuelven los tres mil 500 pesos que faltan.

Sobre mi caso, Carlos Martín García Farrera, delegado del Fovissste en Chiapas, sencillamente dice que no sabe a qué me refiero.

Cuando fui a tramitar la devolución de mis 14 mil 500 pesos, la señora Flor de María Alegría me dijo que estaban mal mis descuentos y que yo tenía un saldo en contra que es en favor del Fovissste por un monto de 17 mil 500 pesos. Me pidió llevar los talones de pago de 2004, me hizo trasladarme durante tres días de San Cristóbal de Las Casas a Tuxtla Gutiérrez, viaje del que tuve que sufragar los gastos.

Es decir, en represalia por mi inconformidad, me hizo viajar de manera innecesaria a la capital del estado. Me comunicaron con Maricarmen Rasgado López, recibí un trato prepotente porque no accedí a recibir la cantidad que me proponía, toda vez que por justicia y derecho el monto que me corresponde es de 14 mil 500 pesos. Me dijo que si aceptaba me depositaría en ese instante siete mil pesos.

Pregunto: ¿quién va a sufragar los honorarios que he pagado a mi abogada? Concluyo que desconocen las leyes y procedimientos para tal fin o bien es parte de una corrupción. (Carta resumida)

Atentamente:

Blanca Elvira Sánchez Alegría