Noticias en Capital 21

La ciudad más grande del país, que alberga junto con la zona conurbada alrededor de 20 millones de habitantes, tiene 7 canales televisivos aéreos abiertos, cuya señal depende del sector público, aunque según sus características valdría mejor denominarlo gubernamental.

Estos son: 11 del IPN, 14 de SPR, 45 Canal del Congreso, 20 de la UNAM, 21 del gobierno de la capital, 22 de la Secretaría de Cultura, y 34 del gobierno del Estado de México. Opera también en señal de paga el Canal Judicial. Salvo TVUNAM y Canal 22, todos tienen su propio diario informativo. Tal cantidad debería haber abonado a la diversidad, a buscar nuevos caminos para dar a conocer al público las noticias que se generan en su ámbito de competencia. No es así, los iguala la pátina oficialista, esa impronta de halagar al funcionario, propagar sus declaraciones y hechos como maravillosos. Dejan arrumbada la crítica, la voz opositora, los fenómenos molestos a su imagen.

Destaca el noticiario de Capital 21 por insertar todos los días, al menos trs notas sobre Miguel Ángel Mancera. El jefe de gobierno a cuadro justifica, advierte, señala y distorsiona. No asume errores en decisiones, las consecuencias de éstas, las acusaciones a sus funcionarios. El resto está plagado de banalidades, de opiniones recogidas en la calle, de notas deportivas. Ningún periodismo de fondo, carencia de investigaciones sobre el acontecer. En las coyunturas simplemente se apoya en el trabajo de reporteros de otros medios. Esta actitud se vio expuesta el 19 de septiembre en que después del terremoto no cambió su programación habitual. Tampoco los días subsiguientes.

Respecto de los edificios caídos y su reconstrucción, sucedió igual: demagogia, mentiras desmentidas por las quejas de vecinos damnificados, de grupos de ayuda, de la ciudadanía que pasa por las calles y aprecia que a cuatro meses del temblor, los derrumbes siguen ahí.

En plena etapa de pre-campaña electoral, el noticiario no ha abierto un espacio dedicado a las mismas. Al dar la nota lo hace distorsionando su sentido; por ejemplo, cuando señala respecto de las agresiones a Morena en los mítines en Coyoacán que se trata de un “enfrentamiento entre militantes de los dos partidos”.  No le importa el descrédito. Muchos fueron los testigos que observaron de parte de quién vinieron los sillazos, las botellas y el incendio del templete de Morena. Y en esa escalada se ha llegado hasta el homicidio de una mujer. Su incapacidad para aplicar la ley quiere ser paliada con la firma de un “pacto de civilidad”, también publicitado en el informativo. Sin embargo, la realidad es implacable, después de un tiempo afloran los datos confiables, las versiones verificadas, con contraste y equilibrio. La labor periodística fiable recupera los hechos y éstos se filtran a través de la intrincada red que pretende ocultarlos.

Un noticiario como el de Capital 21 no hace periodismo sino propaganda, no se ocupa de dar información, se dedica a las relaciones públicas en pantalla.