Entre las curiosidades y maravillas que resguarda la UNAM, se encuentra el acervo de la Filmoteca. En sus anaqueles se ordenan películas de ficción, documentales, fotografías e impresos. Hay carpetas conteniendo historias de vida de cineastas, actores y productores. Papeles que pueden llevar a reconstruir el decurso del cine en México.
Gracias al cuidado y almacenamiento metódico de filmes, tanto de los inicios de la cinematografía nacional como clásicos del siglo XX, tenemos hoy acceso a materiales que desaparecieron cuando se quemó la Cineteca Nacional.
Además de salvaguardar las producciones, la Filmoteca reconstruye lo dañado, pasa a digital con el fin de hacer copias para consulta, restaura aquellos ejemplares que parecían perdidos. La mayor parte de este trabajo es poco conocido.
En una provechosa sinergia, dos instancias universitarias unen sus saberes; la televisora realiza programas con los elementos proporcionados por la Filmoteca: barras de películas, documentales con imágenes de época, comentarios sobre las colecciones, la trayectoria de artistas o directores. Este es el caso de Maravillas y curiosidades de la Filmoteca de la UNAM, actualmente en pantalla.
Bajo la guía de Rafael Aviña, crítico de cine, la emisión, que dura 30 minutos, descubre para los espectadores los trozos de un relato articulado, el de la fábrica de sueños mexicana con sus artífices. En el estudio lo acompaña el experto que revela datos inéditos, explica procesos complejos e insta a la audiencia a curiosear, imaginar y tomar ideas de lo expuesto para crear sus propios métodos de búsqueda.
Ejemplo reciente fue la exposición de los cartapacios del actor y cantante Fernando Fernández. Este personaje conservó, pegándolas en unas cartulinas, recortes de periódicos, anuncios, folletos, fotos, cartas, tarjetas, postales a partir de las cuales se puede seguir su trayectoria artística y reconstruir una parte de su biografía. Cada elemento está fechado y contiene una pequeña leyenda descriptiva. El trabajo es minucioso, sistemático, parece obsesivo. Sin embargo se constituye en un legado importante pues registra, de manera implícita, el devenir de una época. Comprende más allá del cine. Están presentes los espectáculos, la evolución de la técnica, bares, cabarets con vida nocturna en la ciudad. Asimismo el nacimiento y evolución de su familia, reflejo de costumbres de muchas familias del país en esos años.
Cada programa es producto de un guion que se escribe a partir de una pesquisa a cargo de alguno de los investigadores de la Filmoteca. Se busca que las emisiones consistan en dar a la luz asuntos hasta entonces ocultos a la mirada general, con imágenes originales que han sido rescatadas de ese volumen acopiado por la Filmoteca.








