Señor director:
Treinta y nueve propietarios de la Quinta Sección del Fraccionamiento Chapultepec de Tijuana nos dimos cuenta cómo con mucho cuidado estaba siendo desmantelando el edificio que había servido como consulado de los Estados Unidos, para construir ahí dos grotescos edificios de condominios de 20 pisos.
Por lo anterior, el 27 de abril de este año presentamos una inconformidad en las oficinas de la Presidencia Municipal de Tijuana. Sin embargo, a la zona fueron enviadas unas enormes retroexcavadoras que siguieron con las obras de construcción y dañaron el edificio. El terreno donde se ubica el inmueble, el cual tiene una extensión de 2,745 metros cuadrados, estaba clasificado como de equipamiento urbano, lo que significa que para el cambio de uso de suelo se requería de la anuencia de los vecinos de la zona.
Los vecinos pedimos, en efecto, una audiencia personal con el presidente municipal, Juan Manuel Gastélum Buenrostro, quien hasta la fecha se ha negado a proporcionarla. El caso es que, pese a la oposición de los vecinos, el edificio fue demolido, y como las excavaciones se realizan por debajo de los cimientos, ello pone en riesgo a varias familias de edificios contiguos.
Además, la nueva obra muestra varias irregularidades, como lo son una altura de 44 metros que viola los artículos 39 y 112 del Reglamento de edificaciones para el Municipio de Tijuana; también se incumple lo relativo a la densidad poblacional por hectárea, no se cuenta con el desfogue vial suficiente, los lotes de terreno carecen de historial registral y el drenaje no es público, sino que pertenece al Club Campestre; la propiedad del terreno corresponde al Club Social y Deportivo de la ciudad de Tijuana, según consta en el convenio modificatorio 31752 de la sección Traslación del tomo 104, de fecha 22 de septiembre de 1972.
Agradeceremos la publicación de esta carta para impedir que las autoridades se apropien de unos terrenos que podrían aprovecharse en beneficio de la comunidad. Este reproche va dirigido al C. gobernador del estado de Baja California, Francisco Arturo Vega de Lamadrid, a los últimos cinco presidentes municipales de Tijuana y al Congreso local, que han puesto oídos sordos al clamor popular.
Atentamente:
Licenciado José Ángel Arreola Garzón
Representante de vecinos inconformes
de la Quinta Sección del Fraccionamiento Chapultepec
Tijuana, BC








