Señor director:
He leído con atención algunos de los atinados comentarios del señor Samuel Máynez Champion (Proceso 2140 y 2142) relativos al olvido sistemático de nuestras autoridades culturales sobre algunas de las obras y sus autores, mismas que deberían ser emblemáticas para y en nuestro país, tales como la obra del doctor Aniceto Ortega del Villar Cuauhtemotzin. Sin embargo, también justo es mencionar que Martes de Ópera, A. C. se ha dado a la tarea de recuperar este legado musical por la amable consideración del Maestro Juan José Escorza Carranza; siendo así que, después de un trabajo que requirió talento y calidad, no sólo se repuso la obra original, sino que se adaptó con un par de cuadros más, respetando la idea original Ortegueana.
De esta forma, y a través de la atinada guía y participación de Jaime Ruiz Lobera, José Luis González (qepd) y Horacio Uribe, con auxilio de la Coordinación Nacional de Música y Ópera del INBA y bajo la Dirección de Enrique Tovar de Alba, el 11 de marzo pasado, en el recinto a Juárez de Palacio Nacional, y el 13 del mismo mes en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, con el grupo Solistas Ensamble se llevó a cabo la última interpretación “a la italiana” con éxito, la cual forma parte del proceso que culminará con la representación, en la Sala Principal de nuestro Palacio de Bellas Artes, con el montaje necesario y posible para aquella, según lo indicado por el entonces presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, doctor Rafael Tovar y de Teresa, dada la importancia de ésta Ópera, al ser la primera nacionalista mexicana, es decir, tratando un asunto nacional, para interpretarse en español y con música de nuestro país.
Atentamente
Maestro Víctor Manuel Rublúo Parra,
presidente de Martes de Ópera, A.C.








