Li Keqiang
62 años. El primer ministro es, junto a Xi Jinping, el único miembro que repite en el Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China. Hace una década incluso se creyó que se impondría en la carrera presidencial. Esos tiempos parecen lejanos ahora: en teoría está encargado del área económica y es el número dos del partido, pero su influencia ha caído a lo largo de los años debido al creciente intervencionismo de Xi. Muchos culpan a este protegido del expresidente Hu del derrumbe bursátil de 2015.
Zhao Leji
60 años. Cimentó su carrera en la lejana provincia rural de Qinghai, una de las más pobres de China, a la que hizo doblar su PIB en siete años. Su nombre ya sonaba para el Comité Permanente de 2012, pero el recorte de miembros de nueve a siete lo dejó fuera. Le corresponderá uno de los cargos más poderosos y sensibles: la jefatura del temido aparato contra la corrupción. Su predecesor, Wang Qishan, se convirtió de facto en el número dos del gobierno, pese a que sobre el papel ocupaba el número seis.
Wang Yang
62 años. Como responsable de la agricultura y del comercio exterior ha sido el encargado de las sensibles negociaciones de esas áreas con las potencias extranjeras. Es considerado un liberal y defensor de las fuerzas del mercado, por lo que se espera que mitigue la ortodoxia del presidente en cuestiones económicas. Proviene de la Liga de la Juventud Comunista, un clan que apadrina el expresidente Hu y ha sido castigado durante las campañas anticorrupción de Xi.
Li Zhanshu
67 años. Es amigo de Xi desde que ambos empezaron sus carreras políticas hace casi cuatro décadas. En 1982 publicó un célebre artículo en el Diario del Pueblo, en el que defendía el socialismo frente a los revisionistas. El hasta ahora director de la Oficina General del Partido presionó para que Xi recibiera el título honorario de “hexin” (núcleo) y su ideario fuera incluido en la Constitución. Recientemente ejerció como asesor del presidente y preparó su cumbre con su par ruso, Vladimir Putin.
Han Zheng
63 años. Está ligado a Shanghái: ahí nació y desarrolló su carrera política. Xi forjó su amistad con él durante los meses en los que fue secretario del Partido en esa ciudad. Es un reconocido liberal, dentro de los márgenes de un país aún nominalmente comunista. Es uno de los artífices del esplendor económico de Shanghái gracias a iniciativas como la apertura de una zona de libre comercio o del primer parque de atracciones Disneylandia en China.
Wang Huning
62 años. Se encargará de la propaganda y de preservar las esencias comunistas. Ha sido el ideólogo no sólo de Xi sino de sus dos predecesores, Hu Jintao y Jiang Zemin. Es el padre de la teoría del neoautoritarismo, que defiende la necesidad de un líder fuerte en contraste con el sistema de contrapesos que impuso Deng Xiaoping. Forma parte del núcleo duro de Xi, al que suele asesorar en política internacional.








