La COCEI, un club de caciques

Juchitán, Oax.- “¿Dónde están los luchadores sociales de la Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo (COCEI) en esta desgracia?”, se pregunta la síndica hacendaria de Juchitán, María Cruz Vásquez, y ella misma responde: “Esos caciques no se han visto ahorita porque se trata de dar sin condiciones; pero cuando empiecen las campañas van a dar ‘apoyos’ a cambio de votos”.

Afirma que la desgracia no alcanzó al grupo que se ha rolado el poder en Juchitán con bandera de izquierda, pero “no los veo aquí entre los escombros, aunque me gustaría que hoy resurgiera la COCEI que tenía orígenes muy sociales y a la que sus dirigentes han envilecido y convertido en negocio de familia”.

En estos momentos, dice, deben surgir nuevos liderazgos, pero con más sentido humano para que ayuden a la reconstrucción de Juchitán, porque sus fundadores se han dedicado a enriquecerse.

La sindica se refiere a Héctor Sánchez López, Leopoldo De Gyves, Óscar Cruz, Alberto Reyna Figueroa, Roberto López Rosado, Saúl Vicente Vásquez y la actual presidenta municipal, Gloria Sánchez López, quienes bajo las siglas del PRD se han repartido presidencias municipales, diputaciones y senadurías.

Ni siquiera en medio de la tragedia el exsenador Héctor Sánchez López deja gobernar a su hermana Gloria; él despacha y ordena desde su casa ubicada en el callejón de las Iguanas, Segunda Sección de Juchitán.

A su vez el secretario municipal, Óscar Cruz, también exsenador, fue cuestionado por llevarse las despensas a su domicilio de la avenida Morelos, Segunda Sección, en lugar de llevarlas al Instituto Tecnológico del Istmo, donde se está concentrando la ayuda humanitaria.

Tampoco se ha visto a Leopoldo de Gyves, Alberto Reyna y Roberto López Rosado.

La maestra Cruz Vásquez cuestionó a la presidenta municipal porque “nunca instaló una reunión permanente de cabildo para hacer frente a la tragedia. Lo más grave es que no instaló el Consejo Municipal de Protección Civil según el protocolo, sino únicamente convocó a una reunión en la que estuvimos 12 de 13 regidores para decir que nombró a Óscar Cruz como coordinador general de desastres o no sé qué.

“Ella se fue a la reunión y Óscar Cruz se levantó y, como después supimos, llamó a los domicilios de sus regidores para empezar a caminar. No era la forma de reaccionar. En estos momentos de tragedia tenía que haber unidad.”

Ante la falta de coordinación, la síndica y el comisario Víctor Aquino fueron a dar parte a la zona militar para que enviaran refuerzos porque había gente atrapada. Pero la gente no esperó y por su cuenta sacó a sus heridos, pues la presidenta se tardó en reaccionar porque no quería que los regidores llevaran el mando.

Un delegado del gobierno del estado, en lugar de coordinarse con gente del ayuntamiento, fue a la casa de Héctor Sánchez y desde ahí estaban dirigiendo. Entonces la parte del cabildo que no fue convocada actuó por su cuenta y empezó a ayudar en sus secciones.

Sin embargo, las autoridades se afanaron en controlar la ayuda, como siempre ha sido, hasta que sorprendieron a funcionarios almacenando despensas en la casa de secretario municipal, con la intención de entregarlas a su gente.

El poeta y traductor Elvi Guerra López señala que en este desastre se nota la ausencia de aquellos luchadores sociales que históricamente defendieron un movimiento cultural, social y político juchiteco. En vez de colaborar, dice, mostraron falta de sensibilidad igual que lo podrido del sistema: esos políticos que llegan a ofrecer migajas y nunca cumplen.

Sin embargo, agrega, los jóvenes con su trabajo le están dando una bofetada a la presidenta municipal ante su omisión.

“Ellos (los caciques) viven bien, tienen mente individualista cuando la COCEI era socialista y venía a cambiar las cosas. Éstos están conformes porque no les pasó nada, no se ponen en el zapato del otro. Aunque se les cayera su casa, pueden pagar otra, pero la gente afectada no tiene ni 100 pesos para vivir al día.”

También él opina que el exsenador Óscar Cruz cometió un delito al llevarse las despensas a su casa, pues provenían de la federación. “Tienen que sancionarlo”, comenta.

Confrontaciones de poder

Desde 1975 Juchitán ha sido escenario de importantes movilizaciones políticas. La COCEI fue fundada, entre otros, por Leopoldo de Gyves de la Cruz, César Pineda, Héctor Sánchez López y Daniel López Nelio. Este municipio fue uno de los primeros en elegir como gobernantes a políticos opositores al PRI.

En sus primeras décadas la COCEI recibió el apoyo de importantes figuras intelectuales de la izquierda mexicana, como Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Rosario Ibarra de Piedra y el pintor Francisco Toledo.

También sufrió la violencia política. El 11 de julio de 1978 fue secuestrado y desaparecido el profesor Víctor Pineda Henestrosa (Víctor Yodo). Posteriormente encarcelaron y asesinaron a varios líderes y simpatizantes de la COCEI.

Esta organización se convirtió en la primera de izquierda en ganar una presidencia municipal, encabezada por Leopoldo De Gyves de la Cruz, en 1980. Para la elección de presidente de la República de 1988, la COCEI apoyó a Cuauhtémoc Cárdenas y se unió al Frente Democrático Nacional, que dio origen al PRD.

En 1989 Héctor Sánchez López ganó la presidencia municipal bajo las siglas del PRD-COCEI. En 1993 le tocó gobernar a Óscar Cruz López, y para el trienio 1999-2001 nuevamente a De Gyves de la Cruz.

En 2002 la organización perdió los comicios municipales frente al PRI después de 20 años de gobierno ininterrumpido. Para entonces la COCEI ya estaba muy dividida por disputas de poder.

En 2004 el líder estudiantil Mariano Santana y Héctor Sánchez renunciaron al PRD por desavenencias con su dirigencia nacional, pero en 2005 la COCEI-PRD recuperó el gobierno juchiteco, que encabezó Alberto Reyna Figueroa. Dos años después, en 2007, la COCEI abandonó el PRD y se alió con el Partido del Trabajo, a fin de conservar el gobierno municipal para Mariano Santana.

Pero el 4 de julio de 2010 ganó la alcaldía el priista Daniel Gurrión Matías, que concluyó su periodo en 2013. Lo sucedió el perredista Saúl Vicente Vásquez y actualmente gobierna Gloria Sánchez López, quien al igual que su hermano Héctor ha sido duramente cuestionada por sus acuerdos con los empresarios de los parques eólicos.

A raíz de los destrozos que causó el sismo, un grupo de regidores tomó el Congreso de Oaxaca para exigir: “Si el pueblo paga, ¡eólicas tienen que pagar!”.

Los inconformes impidieron que se aprobara un dictamen de colaboración administrativa mediante el cual se pretende eximir de impuestos a las empresas de energía eólica. Sostienen que “ya les calentaron la mano” a los presidentes municipales.

Señalaron concretamente a Gloria y Héctor Sánchez de traicionar a su pueblo y pactar con los inversionistas de las empresas eólicas a cambio de dinero. Los calificaron de “comparsas del gobernador (Alejandro Murat Hinojosa), de vendepatrias, de mantener un cacicazgo político para hacer negocio con los parques eólicos”.

La síndica Cruz Vásquez los acusó de controlar 65 millones de pesos que les entregó la empresa Eólica del Sur como pago por el cambio de uso de suelo y licencia de construcción.

Los regidores recordaron que el pasado 22 de junio el gobernador firmó un acuerdo “en materia fiscal, protección civil, registral y social, con el Poder Legislativo de la entidad, federación y gobiernos municipales de Asunción Ixtaltepec, El Espinal, Juchitán, Santo Domingo Ingenio y Unión Hidalgo.

“El 22 de junio, el gobernador se encerró con los presidentes municipales y las empresas para que firmaran, y la presidenta de Juchitán dijo que habría que firmar porque iban a dar un dinero. Es un argumento infantil porque lo que nos preocupa y molesta es que hay un inciso donde el municipio se compromete a no imponer ningún tipo de impuesto, más que cuando lleguen a instalarse y paguen su licencia de construcción”, añade Cruz Vásquez.

El grupo de inconformes considera que el acuerdo a espaldas del pueblo “es una afrenta, porque no hay beneficios sino perjuicios y (Juchitán) está englobado en las Zonas Económicas Especiales”.