Reconciliación vasca

Fernando Aramburu es un escritor vasco, autor de una trilogía, Antíbula, formada por la colección de cuentos Los peces de la amargura (2006) –centrados en las víctimas del terrorismo de ETA– y de las narraciones Años lentos (2012) y Ávidas pretensiones (2014). Ahora presenta la novela Patria (Tusquets Editores. Col, Andanzas; Barcelona, 2017, 648 pp.) que ha sido un fenómeno literario en España. La razón de esta aceptación está en que trata sobre los últimos treinta años del país vasco, la presencia del grupo terrorista ETA y el fin de la violencia.

Patria cuenta la historia de dos familias amigas que se ven enfrentadas por la violencia de ETA. Uno de los hijos, Joxe Marí, es encarcelado por haber participado en el atentado en donde muera Txato, cabeza de una de las familias. El suceso enfrenta a esposas, hijos, marido, quiene pasan de la indiferencia inmediata al enojo, unos por la muerte del padre, otros por el encarcelamiento y tortura de uno de los vástagos. El tiempo y el dolor atemperan los ánimos e invitan a reflexionar sobre el nacionalismo, el cuestionamiento de usar la violencia como medio para lograr la autonomía y el fanatismo para acabar con la violencia y lograr la reconciliación.

En Patria, Aramburu hace una profunda crítica del terrorismo vasco. Durante años se difundió en las escuelas, los periódicos, la radio vascos la idea de independencia. En este proceso se señalaron a los españoles y a los vascos ricos como causantes de la pobreza, el desempleo, la enfermedad, el atraso…. Ante esto, ETA propuso acabar con tal dependencia a través de la violencia. Así, secuestraron y aniquilaron a sus opresores. Los secuestros, los asesinatos, los robos afectaron a otros vascos y generaron desconsuelo y rencor. Además de que provocaron un mayor control por parte de la policía.

Así se dio un mayor sometimiento y se avivaron las contradicciones entre personas, familias, grupos que rompieron la comunidad. Frente a estos conflictos algunos cavilaron, se percataron del sinsentido de la lucha y la abandonaron, los más la condenaron y pocos de los que participaron en actos violentos se arrepintieron y pidieron perdón a las víctimas. La intención final era recomponer la comunidad y generar un ambiente de paz y autonomía.

Fernando Aramburu ha escrito una larga novela, formada con capítulos breves, para retratar todos los ámbitos en donde sucede la historia y la complejidad de la cultura vasca. El detalle hace que en momentos se pierda intensidad, pero logra el objetivo apuntado por  uno de los personajes –alter ego del escritor–: “…en contra del crimen perpetrado con excusa política, en nombre de una patria donde un puñado de gente armada, con el vergonzoso apoyo de un sector de la sociedad, decide quién pertenece a dicha patria y quién debe abandonarla o desaparecer.”