El negocio de los nuevos verificentros no pasó la prueba judicial

Todavía no se resuelven los juicios interpuestos por el sector empresarial contra el nuevo programa de verificación de automóviles que el gobierno del estado iba a lanzar el próximo año, pero la Semadet ya determinó aplicar el actual procedimiento al menos dos años más, lo que en los hechos significa el congelamiento del proyecto, detrás del cual sus detractores veían un negocio turbio de la autoridad con otros inversionistas.

El programa de verificación vehicular que pretendía lanzar el gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz en 2018, con la instalación de verificentros, no verá la luz. La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Semadet) informó a los propietarios de los talleres automotrices, cuya acreditación para expedir el holograma de verificación vehicular está a punto de vencer, que les extenderá la vigencia por uno o dos años más. En tanto, se aplicará el programa actual.

Abraham Alejandro Gobel Gómez, presidente de la Asociación de Talleres para las Emisiones y Reparaciones Vehiculares (ATERV), confirmó que su batalla jurídica al ampararse “contra las normas ecológicas y para demostrar la ilegitimidad de los verificentros” ha dado frutos, y aunque aún no se resuelven los juicios en curso, el nuevo programa de verificación abortó.

Asegura que la Semadet no puede sacar adelante un programa que es inconstitucional y que próximamente será declarado como tal por una autoridad judicial. “En ese sentido, se le puede venir abajo y mejor ya no lo va a sacar”, sostiene.

Jesús Oswaldo Velasco Aguilera, encargado del despacho de la Dirección de Regulación de Emisiones Vehiculares, se reunió a finales de julio con algunos dueños de talleres mecánicos para informarles acerca de la renovación de su acreditación.

“El gobierno se gastó tres años, tanto de recursos y administración, en diseñar un negocio que no tiene ningún beneficio ambiental, para luego decir que siempre no”, expone el presidente de la ATERV.

Aclara que la autoridad no reconoce el fracaso y detalla: “Estuvimos en una reunión con la Semadet; se va a extender (la acreditación) a todos los que se les venza el permiso y va a seguir la verificación con los talleres. Es una buena noticia para la ciudadanía porque el programa de verificentros iba a golpear duramente su bolsillo”.

Actualmente el costo de la verificación con holograma es de 350 pesos en promedio, “y si no pasas no pagas”, pero con el nuevo esquema sería de 600 pesos por cada intento de obtener el holograma.

A juicio de Gobel Gómez, la Semadet aplicó una política ambiental equívoca, pues este año solamente 17% de los automovilistas han afinado sus vehículos porque se preparaba el nuevo programa “con verificentros” para lanzarlo el año entrante, pero se dejó al ciudadano sin ninguna presión para que cumpliera con la afinación vehicular luego del gasolinazo de inicio de año.

Remarca que en 2018 se comenzarán a aplicar multas a quienes no han afinado, que son de mil 700 pesos. En consecuencia, la omisión de los automovilistas dará buenos dividendos al estado y de alguna forma es alentada, porque se elevará la recaudación, ya que habrá 83% de omisos.

Ante ese escenario, la ATERV invita a todos los automovilistas a que verifiquen sus vehículos, porque si no lo hacen, “a 2.5 millones de ellos les aplicarán la multa en automático” a partir de enero entrante.

Irregularidades con la acreditación

En Jalisco hay 465 talleres acreditados para el programa de verificación vehicular, que en las condiciones actuales del programa demanda una inversión promedio de 250 mil pesos (cada taller) en equipos de medición.

La acreditación de 25 talleres vence entre octubre y diciembre de este año, mientras que la de otros 390 lo hace en enero y febrero de 2018, lo que significa que dentro de cinco meses 90% del padrón tendría esa documentación caduca.

Según los datos de la ATERV, al resto de los talleres sus acreditaciones se les vencen entre 2019 y 2021, excepto dos casos que están en vías de resolver su situación, por lo que contarían con su permiso vigente hasta 2022, ya que la temporalidad es de cinco años.

No obstante, no todos los establecimientos se apegan a la norma. Rogelio “N”, quien trabaja desde hace 15 años en un taller acreditado en Zapopan, indica que su patrón está bien relacionado y que, “como en otros muchos talleres, aquí se puede dar el holograma sin verificar ni afinar”.

Para que la Semadet extienda la acreditación a un taller automotriz, éste debe contar con instalaciones adecuadas. Entre otras cosas, con oficina, sala de espera, baños para el personal y para los clientes, así como el área especial de verificación. El negocio donde Rogelio trabaja no cuenta con esa infraestructura y los hologramas se venden a 250 pesos.

Consultado al respecto, el dirigente empresarial admite que en el sector no están exentos de actos de corrupción y que han sido clausurados una veintena de negocios sorprendidos con dichas prácticas.

Asimismo, se ha despedido a un par de altos funcionarios de la Semadet que se coludieron para reactivar un taller sancionado por malas prácticas en la operación del programa de verificación.

El representante de los dueños de los talleres automotrices reprocha a la titular de la Semadet que haya poca disposición de su dependencia para apoyar al sector en proyectos beneficiosos para el medio ambiente.

Señala que actualmente tienen un proyecto para revivir los catalizadores de los autos con una inversión ínfima respecto al costo de la refacción, y que se garantizaría que trabajara con cero emisiones. Como ejemplo, dice que si la pieza de un Jetta cuesta 7 mil pesos, con mil quedaría en buenas condiciones.

Urge solución de fondo

Enrique Dueñas Rodríguez, presidente del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Transporte, se abstiene de emitir juicios a nombre del organismo sobre la suspensión del nuevo programa de verificación y control de emisiones “debido a que no es una noticia oficial” y, por tanto, no ha sido analizada por sus integrantes.

Sin embargo, en calidad de presidente de la Comisión de Movilidad y Transporte del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ), corrobora que la Semadet ampliará las acreditaciones a los talleres para seguir con el actual programa de verificación vehicular, lo que califica como “menos peor”, aunque implica “seguir nadando de muertito”.

A los ojos del dirigente del CCIJ, la situación no se mejora con el programa de verificación actual sino “se vuelve a lo mismo”, por lo que urge a un rediseño.

El experto en temas de transporte y movilidad advierte que para dar autorización y controlar cada taller que verifica, la Semadet debe tener una política más transparente “y sobre todo que la lleve a tener un mejor control del sistema, no que los talleres controlen a la Semadet, y que se use más la tecnología para evitar la corrupción”.

Para Dueñas Rodríguez, el problema del modelo de verificación vigente es que se ha desvirtuado debido a que (los talleres) no pueden ser juez y parte. “Es mucha la tentación, y no generalizamos”, aclara.

Explica que hay talleres muy serios, sobre todo los de agencias de automóviles, pero señala que otros, y no pocos, afinan vehículos con el compromiso de que pasen la verificación, pero no resuelven el problema de fondo, que es la calidad del aire. Eso explica los hechos de corrupción. Incluida la venta de hologramas, admite el empresario.

Comenta que la autoridad reconoció las deficiencias del programa de verificación y ofreció solucionarlas, por lo que ahora le toca hacer que se rediseñe la estrategia y mejore el programa.

No se trata únicamente de volver a echar a andar los talleres acreditados con el programa existente, puntualiza, sino que se deben revisar los estándares de los equipos que analizan las emisiones, pues algunos solamente revisan tres tipos de gases y están instalados en talleres autorizados, aunque “no funcionan” para proteger la calidad del aire.

El presidente del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Transporte considera que la autoridad ambiental no está aportando soluciones: “Deja muchas interrogantes el que la Semadet haya planteado el proyecto de los verificentros como si nos fuéramos a morir (…) Y ahora, con el hecho de que no vayamos hacia adelante (con ellos), ¿qué va a pasar (con la contaminación)?”.

Finalmente, Dueñas Rodríguez señala que se deben revisar los talleres acreditados “uno por uno”, comprobar las condiciones en que presta el servicio, si cumple los requisitos establecidos y, lo más importante, monitorear periódicamente su actividad y qué vehículos verifica con dos lecturas: la de entrada y salida del taller, para saber que mejoró la afinación o la reparación que hizo.

Dueñas Rodríguez fue delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) y es empresario del sector gruyero. En mayo de 2016 el Observatorio Ciudadano de Movilidad y Transporte emitió un paquete de recomendaciones para el gobierno jalisciense, algunas de las cuales no se han cumplido.

Una de ellas es diseñar un Fideicomiso Verde, orientado a la aplicación de políticas, programas y medidas de reducción de contaminantes atmosféricos, estrategias de mejoramiento de la salud pública y ambiental, así como el incentivo a las formas sustentables de movilidad y transporte.

Otra recomendación fue garantizar el control público de los centros, establecimiento y/o estaciones de medición y evaluación con el fin de evitar trasladar la rectoría a particulares y evitar que el esquema de concesión genere monopolios o situaciones de corrupción.

Además, evitar la adquisición de tecnologías obsoletas o cuyo uso ha sido rebasado por nuevas tecnologías y metodologías de medición, así como desarrollar un proyecto de renovación, actualización y descentralización del Sistema de Monitoreo Atmosférico de Jalisco.