10 mil firmas en Monterrey defienden “Opus 102”

Los cambios de banda y de programación de la emisora de radio OPUS 102.1 FM de Monterrey han suscitado protestas de la audiencia: un desplegado a media plana en el periódico El Norte de Monterrey, casi 10 mil firmas en la página de internet Change.org (“Salvemos a Opus 102 FM”), movilizaciones en la calle, mensajes en redes digitales y llamadas telefónicas.

El singular hecho –ya que no suele ocurrir con frecuencia en México–, tiene como motivo que “la única estación de música clásica en Monterrey”, además de haber sido pasada de FM a la banda AM, ahora quiere ser transformada en una estación con música variada igual a las muchas existentes en la localidad.  Borrar su perfil y dejar sin esa opción a los melómanos de obras clásicas, quienes la han disfrutado desde que se fundó hace 20 años.

Se inserta en la nueva FM, un programa de consejos con tinte de autoayuda, para mejorar la vida diaria de los habitantes. Éste corre a cargo de Olga Nelly García y se difunde una hora en la radio de 11 a 12 de la mañana y otra en el canal de televisión estatal, el 28, de 9 a 10 de la mañana. Según se ha dicho desde el gobierno, “se busca fortalecer el tejido social roto por la violencia”.

La iniciativa que dio lugar a las modificaciones provino del gobernador Jaime Rodríguez, El Bronco, quien decide desaparecer OPUS del 102.1 FM y pasarla al 1510 de AM. En el espacio de FM que deja libre OPUS se instala una nueva estación con distintos contenidos, a la cual se denomina Radio Libertad.

El director del sistema de Radio y Televisión de Nuevo León (SRTVNL) Oswaldo Robles, exreportero del periódico El Norte de Monterrey y nombrado para el puesto por el gobernador “ciudadano”, basa su negativa a mantener OPUS como está en el hecho de que tiene muy pocos escuchas y que es necesario ampliar el público que la sintonice. Así mismo afirma que es necesaria una estación para insertar los mensajes del gobierno.

Los opositores señalaron que no entienden el concepto de “libertad” de El Bronco, hasta ahora manifestado en citas de frases célebres sobre el concepto tomadas de próceres como Abraham Lincoln, con las cuales se justifica la salida al aire de la nueva FM.

La antigua emisora OPUS ahora en AM se oye mal, tiene constantes fallas y puede sintonizarse únicamente de forma manual. Emite baladas comerciales de distintos géneros como trova y canto nuevo, jazz, salsa, ranchera. Y alguna que otra clásica.

Las razones esgrimidas por el gobierno para dejar sin alternativa a quienes gustan de escuchar música clásica sin anuncios ni cortes, muestran el poco respeto por la audiencia. Pese a ser minoritaria, tiene derecho a que se le ofrezcan opciones para elegir. No parece que el aumento de frecuencias haya servido para ensanchar la pluralidad. Por este camino la radio pública puede volverse imitadora de la lucrativa, divulgando contenidos que sólo anclan los mensajes publicitarios, en este caso los mensajes provenientes del gobierno.