Salón Los Ángeles, 80 años: afianzarse o morir

La indolencia gubernamental a las pequeñas empresas que padecen de igual modo los contados salones de baile existentes en la capital mexicana, podría obligar al icónico Salón Los Ángeles a cerrar sus puertas en menos de un año. Justo cuando el próximo miércoles día 2 un segundo bailongo se sumará a ocho décadas de celebraciones por la fundación del lugar, el más venerado por los amantes del dancing, en la colonia Guerrero.

Miguel Nieto, uno de los herederos de la dinastía de abolengo familiar que abriera un 30 de julio de 1937 el Salón Los Ángeles (cuyo lema categórico ha sido: “Quien no conoce Los Ángeles no conoce México”), dice:

“Los pocos salones de baile en vivo que quedamos estamos sufriendo para salir adelante. No es fácil mantener un lugar en el que mi familia y yo hemos creído durante 80 años, y mi mamá en octubre cumple ya 90. Si acaso llegamos al centenario, obvio que tendremos que formar otra generación.”

–Pero usted y sus hermanos (Enrique, Martha y Armida) no van a cerrar el Salón Los Ángeles tras el baile de la noche del miércoles, ¿verdad?

–De ninguna manera vamos a cerrar después del aniversario 80. Lo que sí vamos a hacer es tratar de establecer las bases para que este negocio pueda continuar y vamos a darnos de plazo un máximo de un año, de aquí hasta el próximo aniversario de 2018, para fincar las condiciones de que el Salón Los Ángeles subsista como lo que es, un salón de baile tradicional que promueve la música de ritmos afroamericanos y el danzón.

Nada de allá pa’cá

Empresario de gran estirpe trabajadora y octogenaria, nacido el mes de enero de 1950, Nieto se niega a tirar la toalla, si bien el futuro del local es incierto:

“Precisamente estamos lanzando una convocatoria para tratar de no cerrar debido a que no es fácil preservar una inversión de casi tres mil metros en el terreno que tenemos, con estacionamiento y demás, sin lograr utilidades. Y bueno, mis hermanos tienen razón porque dicen que nosotros no somos gobierno, ni recibimos apoyo gubernamental de ningún tipo; hay muchos apoyos para mucha gente por doquier, ¡y pa’cá nomás no hay nada!”

Contempla dos aspectos:

“Vamos a tratar de dar un par de soluciones contemporáneas al Salón Los Ángeles, crear una asociación civil, y salir a convocar inversionistas para la sociedad anónima que es dueña del inmueble. O sea, por un lado todo lo que hagamos de cuestiones culturales, políticas, reuniones a muy bajo precio para los sindicatos, promoción del barrio, etcétera, darlo a una fundación o asociación civil para recibir donativos, ya que eso no nos deja dinero y, al contrario, nos cuesta.

“Y por otro, echar a andar mecanismos para obtener en el negocio una utilidad razonable, regresando a funciones de teatro, bailes especiales aparte de los tradicionales martes y domingos, en fin.”

Coloca la problemática en perspectiva:

“Nosotros no tendríamos ningún problema si estuviéramos ubicados en una de las zonas de desarrollo amplio en la Ciudad de México, como la colonia Roma, Condesa, o el sur de la ciudad. Pero estamos a la mitad de la colonia Guerrero, y además hay un evidente espíritu de no hacer nada pa’cá en las colonias populares con tal de llevárselo todo pa’llá, a las colonias que nomás no lo necesitan… Es realmente una situación muy difícil.”

Se le comenta que Proceso hace un lustro entrevistó al entonces candidato al gobierno capitalino Miguel Ángel Mancera, y éste declaró ser aficionado a la rumba, la salsa, el danzón y los bailes de salón, desde pequeño.

–¿No han planteado usted y sus hermanos a Mancera o las secretarías de cultura auxiliarlos en resolver dicha crisis del Salón Los Ángeles?

–No, Mancera jamás ha venido a Los Ángeles, esperamos que pueda lanzarse alguna vez, yo creo que se la va a pasar bien divertida por acá.

“Mira… Yo entiendo que los problemas de la ciudad son bastante grandes como para ocuparse, número uno, de iniciativa privada chica, la cual no tiene ni solución ni destino claro en este país, es muy difícil llevar una empresa pequeña cuando absolutamente todo está en contra. En cambio, si tienes un gran corporativo, ahí sí hay multiplicidad de apoyos por todos lados, y si tienes una gran empresa de comunicación, más; o una constructora, pues para eso sí hay financiamientos, ¡y a tasas bajas!”

La incertidumbre ha afectado tanto al Salón Los Ángeles como a los demás pequeños salones de baile que hay en la ciudad, como son los del “corredor de San Cosme” en la San Rafael, el California Dancing Club de Portales, o al mismo salón del Sindicato Único de Trabajadores de la Música (SUTM) en Taxqueña, “que genera su propio trabajo para sus agremiados, porque ya prácticamente no existe oferta para los músicos entre semana –afirma Nieto–, los pocos salones de baile en vivo que quedamos estamos sufriendo para salir adelante”.

Según él, “lo más triste del asunto es que acá sí contamos con altas posibilidades de desarrollo, gracias a los esquemas de las nuevas tecnologías”; sin embargo, “por el hecho de estar en las colonias donde estamos no se nos apoya”.

Apunta Nieto:

“Yo no creo que existan salones como este en ningún otro lugar del mundo, es decir, salones que con regularidad tengan un programa de baile.”

Los 80 se cumplieron exactamente el 30 de julio con un baile donde participaron: Son 14 (Cuba), Ramón Cedillo Big Band, Orquesta de Héctor Infanzón, Pérez Prado y Los Reyes del Mambo, la Internacional y Explosiva Sonora Dinamita y la Original Sonora Matancera.

Y el miércoles 2 de agosto se presentarán también en el famoso local de Lerdo 206, Barrio de Los Ángeles: Gildardo Zárate y La Auténtica Santanera, Pepe Luis y su Orquesta Universitaria, el popularísimo Conjunto África, la Orquesta Antillana de Arturo Núñez, Los 15 Campeones de Carlos Campos, y la Danzonera de Acerina, de las 19:00 horas a la una de la mañana. Reconocimiento a las parejas bailarinas del público (salonlosangeles.mx/).