El “descubrimiento” de varios campos de entrenamiento del narco en el municipio de Tala no disparó las alarmas en el estado: ya estaban encendidas por una serie de crímenes de alto impacto, tanto en la zona metropolitana como en el resto de la entidad. Lo peor del caso es que se confirmó otra modalidad delictiva que ya se ha denunciado y contra la cual no habían actuado las autoridades: el creciente reclutamiento de cientos de jóvenes sin oportunidades académicas y laborales por los cárteles más peligrosos del país.
Desde hace más de dos meses las autoridades estatales contaban con claros indicios del reclutamiento forzado de jóvenes, que en su búsqueda de empleo eran convocados al municipio de Tala para asistir a una supuesta cita laboral, pero ese es el primer paso para obligarlos a ingresar en el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La respuesta del gobierno estatal fue tardía o no existió. El grupo criminal instaló dos campos de entrenamiento a menos de 60 kilómetros de la capital jalisciense sin que ninguna autoridad de los tres niveles actuara de inmediato.
El diputado federal del partido Movimiento Ciudadano (MC) Víctor Sánchez Orozco, secretario de la Comisión de Justicia, señala que los indicadores de
delitos de alto impacto tienden a incrementarse en el estado, lo que pone en evidencia que el supuesto bienestar conseguido en el sexenio del gobernador priista Aristóteles Sandoval es una falacia, pues los jóvenes universitarios carecen de oportunidades de trabajo y terminan en manos de las bandas delictivas.
“En lo que va de 2017 hay un reporte de más de 600 casos de homicidios dolosos, el indicador de robo de vehículos va al alza, la delincuencia común azota toda la entidad y los ciudadanos se ven en la necesidad de confrontar la triste realidad, totalmente ajena a lo que presume el gobernador”, enfatiza el legislador.
Sostiene que esta situación sólo se puede comparar con la de Tamaulipas, donde el crimen organizado impone su ley y somete a la autoridad estatal, pese a que la administración priista del estado ofrece cifras optimistas.
Según el secretario de Desarrollo Económico, José Palacios Jiménez, en el primer semestre de 2017 Jalisco rompió récord al registrar 48 mil 344 nuevas plazas laborales.
A decir del funcionario, con ello el estado se ubica en tercer lugar nacional, sólo por debajo de la Ciudad de México (57 mil 696) y Nuevo León (53 mil 652), y por arriba de Guanajuato (48 mil 116), aunque a decir de expertos del Centro de Reflexión Laboral (Cereal), la mayoría de los nuevos empleos son mal remunerados.
En su artículo más reciente, el Cereal considera que la discriminación en el campo laboral está “naturalizada” y no es motivo de sorpresa que se solicite una secretaria soltera, ni que un ingeniero mayor de 40 años no sea candidato a un puesto de servicios preventivos de electrónica, ni que la mayoría de los empleadores busquen a recién egresados “experimentados” o que se le exija “juventud” a las personas de mayor experiencia, con salarios de 4 mil a 6 mil pesos mensuales.
Y aclara que en el “Aviso de ocasión” se ven anuncios en los que se solicita técnico laboratorista de 20 a 30 años, con dos o tres años de experiencia, por un sueldo de 6 mil pesos mensuales o médicos veterinarios de 28 a 35 años con uno o dos años de experiencia, por 8 mil.
La alerta sobre el reclutamiento forzoso de jóvenes se dio desde el 17 de mayo, cuando Antonio Blancas Rodríguez, alumno del Instituto de Estudios Superiores de Zapopan, desapareció tras viajar a Tala para una cita de trabajo.
Antonio buscaba un empleo que le permitiera concluir sus estudios y pensaba que si ahorraba durante algunos meses podría pagar la carrera de licenciado en Gestión Empresarial en el mencionado instituto. En enero de 2015 ese plantel fue noticia porque seis de sus alumnos pasaron a la final en el concurso “Zero Robotics”, organizado por la NASA y el MIT.
Ahora, los compañeros de Blancas Rodríguez recuerdan que hace unos meses el estudiante participó en un video donde expone la importancia de terminar la tesis para ejercer la carrera de Gestión Empresarial.
En esa grabación, el joven se veía contento con sus estudios, pero las presiones económicas le hicieron buscar alternativas de trabajo, como reconoce su familia.
Después del 17 de mayo nadie volvió a ver a Antonio y su historia se mantendría oculta, de no haberse registrado el hallazgo de los dos campos de reclutamiento y entrenamiento del CJNG en la población de Navajas, una de las delegaciones de Tala.
Navajas tiene menos de 2 mil personas; según el último censo del Inegi, la mayoría son mujeres. En sus más de 477 casas hay 289 lavadoras, 424 televisiones y menos de 30 computadoras.
Un poblador relata lo que se cuenta en la localidad: que hace años llegó el entonces poderoso narcotraficante Rafael Caro Quintero y sentó sus reales. “Había mucho trabajo y a todos les iba bien, aunque no todos ubicaban de quién se trataba, pero luego lo detuvieron y todo se vino para abajo”, dice.
Inseguridad expansiva
El analista especializado en seguridad pública Andrés Gómez Rosales indica que la inseguridad del territorio jalisciense es el reflejo de la expansión de grupos de criminales, principalmente el hegemónico CJNG, paralelo a la descomposición del aparato estatal de seguridad desde hace tres años.
Comenta que “del 6 al 13 de junio se recibieron en la Fiscalía General del Estado (FGE) seis denuncias por desaparición de personas, quienes buscaban empleo y avisaron a sus familias que debían ir a Tala para capacitarse, tras el ofrecimiento de recibir un pago durante el entrenamiento”.
Para él hay claros signos de que las autoridades estatales y municipales ya fueron rebasadas:
“La semana anterior asistimos a la aparición de síntomas de mayor descomposición de la seguridad pública en el estado. Lo que vemos es consecuencia de la acumulación de errores por el desinterés e incompetencia de los gobiernos de los dos últimos sexenios. El deterioro ha sido acelerado y propicia el crecimiento y consolidación de uno de los principales grupos de la delincuencia organizada.”
Considera que no hay indicios de que la situación vaya a mejorar pronto o que se terminen las desapariciones forzadas en la entidad, ya que este fenómeno tiende a incrementarse en todo el estado:
“La presencia y fortalecimiento de los grupos de criminales ha generado una agresión permanente a los habitantes. Algunos de los municipios más golpeados se ubican en la región Costa Norte, como Puerto Vallarta, pero ocurre también en la Costa Sur, o la Región Sur, en la Ciénaga, los Altos Sur y los Altos Norte.”
En mayo pasado, en la región de la Sierra Norte, fueron asesinados dos líderes de la comunidad wixárica. Actualmente las autoridades están en jaque por los hallazgos en la región Valles, donde se encuentran Tala y Navajas, dice Gómez.
“En los años reciente asistimos al descubrimiento de fosas comunes en la Ciénaga, en Tlajomulco y Teuchitlán, o conocimos de graves enfrentamientos entre las fuerzas policiacas y los delincuentes en Ocotlán, Lagos de Moreno, Arandas, Tepatitlán, Ixtlahuacán del Río, Santa María de los Ángeles, Sierra de Talpa, Puerto Vallarta, Cihuatlán, Tonaya, Zapopan, El Limón y Zacoalco, entre otras poblaciones. La delincuencia está desbordada”, advierte.
El 21 de julio una persona logró escapar de uno de los campos de entrenamiento del CJNG en Navajas y ofreció su testimonio ante la FGE, así pudo confirmar las denuncias que desde el año pasado han difundido medios locales y nacionales sobre el reclutamiento forzoso de jóvenes de la zona metropolitana.
Se solicita sicario
En un perfil de Facebook a nombre de “Alejandro Servantes Moreno”, que supuestamente se dedica a vender ropa seminueva en bazares, se anuncia:
“Oportunidad, 4 mil pesos, Jalisco. Si tienes de 18 a 35 años de edad, buena condición física y te gusta la adrenalina… tenemos un lugar para ti… te gustaría ganar 4 mil pesos por semana para empezar…Manda whatsap al 3221898774, único requisito, que los tengas bien puestos y a disposiciones lo que venga… (sic) pregunta por Juan Carlos y si te interesa y si no ni comentes, sólo hombres.”
El viernes 21 el fiscal general, Eduardo Almaguer Ramírez, anunció ante la prensa el descubrimiento de esos dos campamentos. Reconoció que después del operativo para desarticular esas instalaciones trataron de detener a los delincuentes, pero éstos huyeron antes de la llegada de los agentes de la fiscalía. Sólo lograron rescatar a dos personas, que sus captores abandonaron.
En el lugar se halló al menos una fosa clandestina con osamentas que podrían corresponder a uno o tres hombres, dijo Almaguer, quien añadió que desde junio la fiscalía tiene en sus manos al menos seis denuncias por desaparición de personas que pueden estar relacionadas con los campamentos del narco en Navajas.
“Se logró ubicar dos campamentos en la delegación de Navajas, en un cerro que está cerca, en donde se encontraron… entre otras cosas, implementos de capacitación y adiestramiento en temas de disparo (con arma de fuego) y tácticas de defensa.”
La FGE comunicó que los testimonios de las personas rescatadas hablaban de un total de entre 30 o 40 personas enclaustradas en esos lugares durante meses, a quienes se les obliga a construir jacalones con ramas secas y madera para que los campos de entrenamiento no sean detectados desde el aire.
Almaguer dijo que, según cálculos de la dependencia, el grupo que custodiaba a los reclutas y secuestrados podría constar de 50 o 60 individuos.
Para Andrés Gómez, la respuesta de la autoridad fue tardía y desarticulada: “La desaparición de personas, de manera determinante de jóvenes, se presenta como inherente a la violencia de las bandas organizadas”.
Según el entrevistado, la desaparición de personas y la instalación de esos campamentos “son una manifestación de la ausencia de gobierno, en especial en la seguridad pública”, con lo que se comprueba que el gobierno actúa sólo cuando la inconformidad social lo rebasa:
“El gobierno estatal camina en el filo de la ineficiencia y la complicidad con los delincuentes, en tanto los municipios se desentienden de su obligación. En la zona metropolitana, lo más lejos que llegan es a manipular medios de comunicación y distorsionar la realidad en redes sociales.”
En 2012, en Ahuisculco, en el mismo municipio de Tala y junto a la población de Navajas, una célula de Los Zetas en contubernio con miembros del Cártel del Milenio mantenía secuestrados a 13 hombres. Planeaban asesinarlos y descuartizarlos para dejar sus restos en las inmediaciones de Los Arcos del Milenio en Guadalajara justo el 10 de mayo, Día de las Madres.
La casa de seguridad estaba a unos metros de la clínica de salud local, sobre la calle de Allende, a la orilla del poblado. De manera extraoficial se sabe que los sicarios querían juntar 23 varones para exhibir sus cadáveres como muestra de poder ante sus rivales en la región Valles, como Los Chapos y el CJNG.
La mayoría de los secuestrados lograron escapar; algunos corrieron desnudos y se les vio a punto de desfallecer cuando huían de sus captores, en un episodio que causó mucho temor de los pobladores (Proceso Jalisco 392).
Por esos hechos la entonces Procuraduría General de Justicia del estado capturó en las inmediaciones de Navajas a una mujer identificada como Laura Rosales y presuntamente vinculada con Los Zetas.
La mañana del 9 de mayo, en el rumbo de Ixtlahuacán de los Membrillos, y casi al borde de la carretera Guadalajara-Chapala, unos sujetos arrojaron 18 cuerpos, algunos decapitados o descuartizados, en varios vehículos. La autoridad estatal interpretó el crimen como resultado de un enfrentamiento entre Los Zetas y Los Chapos.
Al cierre de esta edición la FGE dio a conocer que el jueves 27 se realizó un operativo especial por tierra y aire con la participación de más de 400 uniformados, en el cual se localizaron otros campamentos en Tala.
Poco antes del hallazgo, la fuerza policiaca se enfrentó a un grupo armado en los límites de Ahuisculco y Navajas, lo que dejó un saldo de 19 presuntos delincuentes detenidos y uno muerto, según datos preliminares.








