En torno al artículo “Raquitismo electorero”

Señor director:

Le agradecería que publicara en su prestigiada revista esta carta dirigida al señor Héctor Tajonar.

En relación con su artículo “Raquitismo electorero”, publicado en el número 2122 de la revista Proceso, hago las siguientes consideraciones:

A la presidenciable Margarita Zavala le coloca el mérito de ser “discreta”, cualidad que no significa nada para gobernar un país. La señora tuvo la obligación de trabajar en la tan noble institución del DIF, cuyo objetivo son las clases menos favorecidas. ¿Lo hizo? Al menos nadie habla de sus resultados.

En cuanto a López Obrador, sólo le concede el mérito de haber visitado todos los municipios del país, sin darle la importancia capital que esto tiene, dado que es precisamente lo que todo político que pretenda gobernar debe hacer para conocer la situación socioeconómica de la nación y así poder elaborar un programa de trabajo sustentado en la realidad.

Asimismo habla de que este presidenciable respira obsolescencia, tozudez y aversión a la crítica, que lo alejan de los valores democráticos. Los tres primeros adjetivos con los que usted lo descalifica no invalidan un proyecto de nación como el que tiene, cimentado en el conocimiento de todos los municipios. Actualmente este documento está siendo analizado por expertos y, según la recomendación de Andrés Manuel López Obrador, debe ser valorada su viabilidad. Esto lo coloca como un hombre que pretende el bien del país y no sólo ocupar el poder como algunos políticos que nos han gobernado, tanto del PRI como del PAN.

Hace algunas semanas, en un medio televisivo muy prestigiado, López Obrador pidió: “Quien tenga algo que ofrecer, que se acerque; yo no tengo todas las respuestas”. Esto desmiente que desconoce los valores democráticos. Está pidiendo al pueblo que participe y eso es democracia.

Respecto de los valores democráticos, considero que López Obrador no sólo los conoce, sino que los practica con excelencia. En 2012 presentó una plataforma de profesionales para trabajar en las instituciones del Estado, con formación idónea para estar al frente de las mismas.

Como ejemplo, el doctor Ramón de la Fuente, quien puso en primer lugar a la UNAM respecto a las universidades latinoamericanas y estaba nominado para ser el secretario de Educación, en caso de que López Obrador ocupara el poder.

Para gobernar un país es necesario un estadista honrado y conocedor de la situación socioeconómica, aunque sea “tozudo, no empático, con retórica obsolescente, y aunque no tenga cualidades para ‘caer bien’”.

Señor Tajonar: nosotros, pueblo de México, esperamos que ustedes, los intelectuales, nos ayuden a formar una conciencia crítica para votar, para analizar si existe programa o proyecto de trabajo en los candidatos; que no nos dejemos llevar sólo por cualidades que adornan su persona; que conozcamos que hay poderes fácticos que conspiran para que los señores del dinero sigan aumentando su riqueza; que tomemos conciencia de que Estados Unidos considera que López Obrador es un peligro para ese país, porque iniciaría una protección a nuestros recursos y el campo empezaría a producir.

Lo anterior está motivado porque amo a mi país y veo el abismo en que nos encontramos.

Atentamente

Licenciada Carmen María
Maldonado Franco

 

Respuesta de Héctor Tajonar

Muy apreciable licenciada Carmen María Maldonado Franco:

Agradezco mucho su ponderada carta. Coincido con usted en que “es necesario un estadista honrado y conocedor de la situación socioeconómica del país”, para gobernar a México y salir del “abismo en el que nos encontramos”.

El sentido del texto al que hace referencia es expresar mi escepticismo ante las opciones electorales hasta ahora presentes para hacer frente a ese enorme desafío. Como lo menciono en el artículo, veo que la ambición de los aspirantes presidenciales prevalece por encima de la reflexión sobre la responsabilidad de gobernar, así como sobre la capacidad y el interés de “elaborar un plan de gobierno serio, bien sustentado y viable, con metas claras y métodos bien definidos para alcanzarlas”. Entiendo su reclamo por haber incluido a Andrés Manuel López Obrador en dicha percepción.

Digo que el fundador y amo de Morena mira al pasado porque la estructura de su partido y la idiosincrasia que lo sustenta reflejan una nostalgia por el nacionalismo revolucionario, que ha probado no sólo su obsolescencia sino su ineficacia. A juzgar por su trayectoria y su liderazgo de Morena, lo veo más cercano al presidencialismo autoritario –mexicano o latinoamericano– que a un demócrata de “excelencia”, como usted lo concibe.

Respeto la opinión que usted tiene de López Obrador. No la comparto. Sin embargo, coincido en que quienes tenemos el privilegio de expresar nuestra opinión en los medios –al igual que todos los ciudadanos– debemos “formar una conciencia crítica para votar”, como lo expresa usted con toda sensatez.

Cordialmente

Héctor Tajonar