Yerros y negocios turbios en la pomposa Liga Premier

En la Federación Mexicana de Futbol algunos directivos toman decisiones absurdas que perjudican al conjunto de los equipos. Es el caso de José Vázquez Ávila, otrora presidente de la Segunda División, que desde hace un mes se transformó en Liga Premier. Pero esa “modernización” puede afectar el próximo torneo y varios clubes ya no podrán ascender. Uno de ellos es el Atlético Estado de México, cuya franquicia compró el empresario Miguel Ángel Rogel Velázquez hace dos años. Y aunque el negocio fue avalado por Vázquez Ávila y otros directivos, las autoridades deportivas no lo reconocen, pues para ellas el verdadero dueño del atribulado equipo es la Universidad Metropolitana de Monterrey.

De manera inopinada y a costa de vulnerar su propio reglamento y el estatuto social de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), desde el 15 de junio último la Segunda División Profesional, correspondiente a la tercera categoría del futbol de México, se convirtió pomposamente en la Liga Premier. Sin embargo, lo peor aún está por venir, pues el calendario del torneo ya se retrasó e incluso puede ser suspendido.

Hace un mes, sin previa autorización de los afiliados de la Segunda División, el presidente de ésta, José Vázquez Ávila, impidió el ascenso a varios equipos y modificó el nombre del torneo, que además fraccionó en dos categorías: Serie A y Serie B –la extinta Liga de Nuevos Talentos–, con dos claros propósitos:

El primer sector, que incluye a las filiales de la Liga MX, estará integrado por los equipos que a consideración del directivo tendrán derecho a pelear el ascenso; en el segundo, las escuadras serán simples participantes sin opción de avanzar de categoría.

A este sombrío panorama en la naciente Liga Premier debe agregarse un nuevo escándalo: la disputa por los derechos de propiedad del equipo Atlético Estado de México Futbol Club (AEM); su venta fraudulenta se concertó en las oficinas de la propia FMF y fue aprobada por el propio José Vázquez Ávila, titular del sector.

Hace dos años, el abogado Miguel Ángel Rogel Velázquez adquirió dos franquicias en las ligas de ascenso del futbol profesional del país: una en la Segunda División (Club de Futbol Inter de Acapulco, ahora llamado Atlético Estado de México) y otra en la Tercera División (Club Linces de Tlaxcala), cuyos derechos federativos pertenecen a la Universidad Metropolitana de Monterrey (UMM), sociedad civil con sede en Santa Ana Chiautempan, Tlaxcala.

En la transacción participaron Rogel Velázquez y Antonio Serrato Maldonado, quien fue presentado al debutante empresario de futbol por el tesorero del comité ejecutivo de la Segunda División, José Luis Herrera Paredes. Para darle certeza legal a la compraventa, Vázquez Ávila acreditó al vendedor como representante de los mencionados equipos y apoderado legal de la UMM.

Según el convenio, Inter de Acapulco FC se vendió en 4 millones 300 mil pesos, mientras que Linces de Tlaxcala se cotizó en 850 mil, cantidad que cubrió en su totalidad.

Por la adquisición de la franquicia de la Segunda División el cliente dejó un cheque en garantía como pago inicial ante el tesorero de la liga. Además, entregó un pagaré fechado el 23 de julio de 2015 a nombre de Marco Antonio Serrato Maldonado, dado en garantía por las cantidades acordadas; en total, 1 millón 122 mil pesos.

Transacción polémica 

La evidencia más clara de que las negociaciones transcurrieron normalmente es que la propia Segunda División reconoció la cesión de derechos del Inter de Acapulco a partir del inicio de la temporada 2015-2016. Asimismo, Vázquez Ávila aceptó la afiliación del nuevo socio, avaló a la nueva directiva, e incluso autorizó el cambio de nombre y de sede, tanto así que aplicó sanciones administrativas al recién formado equipo, como consta en los documentos obtenidos por Proceso.

Pero en dos años, las ilusiones de Rogel Velázquez se esfumaron. Un reclamo del verdadero propietario de la franquicia puso al descubierto la trama, las irregularidades en el procedimiento y las dudosas actuaciones de los altos mandos de la ahora llamada Liga Premier.

La UMM demostró ante el comité ejecutivo de la Segunda División Profesional que le revocó el cargo a Marco Antonio Serrato Maldonado como representante legal de dicha institución desde el 12 de julio de 2014.

En un mensaje enviado a Rogel en enero de 2016, el rector de esa universidad, Gregorio Cervantes Serrano, refiere que su institución le otorgó a Serrato Maldonado poder para pleitos y cobranzas, actos de administración y en materia laboral para que los representara ante la FMF. Asimismo, aclara que tiempo después le fueron anuladas esas facultades y poderes a Serrato mediante un acta de asamblea extraordinaria.

Pese a todo, él firmó la compraventa de las franquicias y cobró 1 millón 122 mil pesos por la negociación. Y para completar, la propia liga signó la cesión de poderes de los equipos en la sede del organismo.

Ante la FMF, Rogel es el propietario del AEM, pero en los juzgados este abogado no acredita la adjudicación de la franquicia y le adeuda 1 millón 122 mil pesos a la UMM. Ese es el problema.

El pasado 15 de junio la Liga Premier determinó cambiar al AEM al grupo de los que no tienen derecho al ascenso. El comité ejecutivo de la Segunda División Profesional notificó la medida al interesado con el pretexto de que su estadio sede, la Unidad Hugo Sánchez, en Cuautitlán Izcalli, tampoco reúne el aforo requerido (20 mil aficionados), a pesar de que el inversionista propuso el estadio Neza 86 como alternativa.

El agraviado decidió promover una denuncia penal por fraude. Ante tal resolución, la Liga Premier decidió reprogramar con una semana de atraso el arranque del torneo, que iniciará hasta el 11 de agosto.

Pero el domingo 9 (de julio), la Liga Premier anunció repentinamente en su cuenta oficial la conformación de las series A y B. En la primera sólo 18 equipos podrán disputar el ascenso, mientras que la B estará conformada por dos grupos, cada uno con 14 planteles. En ninguno de estos sectores aparece AEM, y es la hora en que la directiva de ese equipo no ha sido notificada de la exclusión de la franquicia.

Los enredos

La decisión de la Liga Premier, que genera dudas y sospechas, ya se trasladó a los tribunales, donde Rogel promovió el amparo contra la ilegal reestructuración de la Segunda División y por el delito de fraude. La demanda, presentada contra la FMF el martes 11, quedó radicada en el Juzgado Decimoprimero de Distrito en Naucalpan de Juárez, Estado de México, sede del AEM.

En sus argumentos, el afectado alega que la Liga Premier operaría en completa ilegalidad, y por ende el recurso promovido por el agraviado pone en situación vulnerable el desarrollo del torneo. El abogado también exige la restitución del derecho de ascenso del equipo AEM, además de una millonaria indemnización por daños y perjuicios.

Como ejemplo, el simple hecho de haber sido enviado a la Serie B, como al principio se contempló, originó una devaluación de 50% de la franquicia, al no tener la opción de ascender de categoría.

La nueva liga de la Segunda División fue presentada el 16 de junio en Cancún, Quintana Roo, en el marco de la Asamblea de Clubes Ordinaria, y contó con la anuencia del presidente de la FMF, Decio de María, quien de hecho adelantó sus intenciones de patrocinar el torneo y dividirlo en dos escalafones, porque a su juicio no todos los equipos disponen de los mismos recursos. Ahora, la FMF y los responsables de la Segunda División afrontan un juicio que se dirime en los tribunales.

En lo que corresponde a su objeto y funcionamiento, el reglamento interno de la Segunda División Profesional establece claramente que los integrantes de esa liga están obligados a observar su exacto y fiel cumplimiento. En específico, el artículo 10 puntualiza que la Asamblea de Clubes “es la autoridad suprema de la Segunda División Profesional y sus acuerdos son obligatorios para todos sus integrantes”.

Ello significa que en las asambleas de clubes se levantará un acta, que firmarán el presidente y el secretario del comité ejecutivo de la Segunda División Profesional, añadiéndose los documentos que se hayan presentado.

El artículo 43 de ese reglamento interno indica que “el secretario deberá recabar en las actas la firma de los integrantes asistentes en la reunión inmediata posterior e integrará con aquellas el archivo correspondiente”.

No hay evidencias de un solo acuerdo ni existe el acta de asamblea en la que los presidentes de equipos hayan autorizado la creación de la Liga Premier, y menos aceptar la distribución de las franquicias entre la Serie A y Serie B, porque ello representaría perder el derecho de buscar el ascenso, en el caso del sector B. Para completar, el orden del día de la asamblea tampoco incluye la transformación del torneo a Liga Premier.

Más grave aún: para cuestiones de votación, el artículo 35 del estatuto social de la FMF precisa que “las resoluciones de la Asamblea General, Ordinaria o Extraordinaria, se tomarán por mayoría de votos a excepción de los siguientes asuntos, que requerirán la aprobación de cuando menos 80% de los votos que se puedan ejercer en la asamblea”, entre ellas “toda modificación al sistema de ascenso y descenso automático en las ligas o divisiones profesionales y su correspondiente competición; transformación o fusión de la federación”.

Proceso tuvo acceso a la Circular 95 emitida por la Segunda División Profesional a los presidentes de los equipos en la que se adjuntan las minutas de las asambleas de clubes extraordinaria y ordinaria de la referida categoría, realizadas el 8 de mayo pasado en un hotel de la Ciudad de México.

Según el orden del día, se propuso crear la Liga Premier, pero no se llegó a un acuerdo; también se hizo referencia a la integración de Clubes Liga Premier y Liga Nuevos Talentos. En esta parte de la minuta se les recordó a los afiliados que los clubes, tanto de la Liga Premier como de la Liga Nuevos Talentos, participaron en la temporada 2015-2016 en tres y dos grupos, respectivamente, distribuidos de manera geográfica, tomando en cuenta distancias y accesos.

Por falta de elementos y firmas de los asociados de la Segunda División Profesional que acrediten la existencia de la Liga Premier –el acta de su integración tampoco está notariada–, Rogel decidió atacar el torneo directamente en los tribunales con la idea de frenarlo, máxime que de acuerdo con el reglamento de competencia vigente no se le puede negar la participación a nadie. Y en el caso del AEM, ya le fue rechazado su concurso, al igual que otros equipos.

El engaño

De acuerdo con los documentos obtenidos por este semanario, Marco Antonio Serrato se ostentó como dueño de las franquicias negociadas a Rogel Velázquez. Pese a ello, la Segunda División Profesional insistió al comprador a realizar los pagos pendientes por medios de oficios firmados, primero, por el director, Ernesto Cervantes, y después por David Pérez, quien para entonces se desempeñaba como director jurídico de la liga. En la actualidad, Pérez es el director de la liga.

A partir del aviso del rector de la UMM, Rogel resolvió cubrir los 4 millones restantes con cheques certificados por consignación a la referida institución y que depositó en la Segunda División Profesional para ser entregados al legítimo propietario.

En 2015, Rogel condicionó realizar los pagos si antes el vendedor no le demostraba ser el legítimo propietario y le presentaba el acta constitutiva de la UMM.

Serrato no pudo cobrar los cheques, pero sí lo hizo el rector Gregorio Cervantes Serrano. Pero el responsable de la UMM insiste que aún le siguen debiendo 1 millón 122 mil pesos, a sabiendas de que Rogel argumenta que dicho faltante corresponde al dinero que le entregó a Serrato como anticipo por la compraventa de los dos equipos.

Para el comprador, la deuda está saldada y finiquitada, según diversos documentos, cuyas copias tiene Proceso. Para ello, el también presidente del AEM alega que la Segunda División Profesional reconoció desde el momento la cesión de los derechos de los equipos, a partir de la temporada 2015-2016.

Por el momento, AEM no está más en la Segunda División Profesional, pero Serrato continúa en esta división de ascenso, ahora como director deportivo del recién integrado equipo Deportivo Tepic JAP, que desde el jueves 6 de julio ocupa la franquicia que ostentó Cuervos JAP de Ensenada, en el que también ocupó el mismo cargo.

En tales circunstancias, la presencia de Serrato en esta nueva franquicia mueve a sospechas en el despacho jurídico de Rogel. El director deportivo del Tepic JAP es señalado como uno de los defraudadores por la venta ilegal de dos franquicias.

El Deportivo Tepic jugará en la Serie A de la Liga Premier. Su estadio, Arena Cora, tiene un aforo para 14 mil espectadores, y apenas cumple el límite exigido por la Segunda División Profesional de 15 mil localidades para los equipos que participan en la Serie B, a diferencia de los 20 mil que exige a los planteles de la Serie A.

No hay estadios con ese aforo en la Segunda División, donde la mayoría tienen una capacidad para 5 mil espectadores. Y aun así no se llenan. La media de asistencia en los estadios de la ahora Liga Premier con dificultad alcanza las mil personas por partido en temporada regular.

Estos requerimientos que nadie cumple forman parte del proyecto Liga Premier FIFA Performance que el organismo ha compartido a sus afiliados. Se trata de un modelo a seguir en el mundo de este deporte que contempla una serie de propuestas, entre ellas que los estadios de los equipos de la máxima categoría del país deberán contar con estacionamientos. De aplicarse estas recomendaciones, equipos como Cruz Azul, cuya sede actual carece de zonas de aparcamiento, no tendrían cabida en la Liga Mx.