La competencia por los contenidos audiovisuales que atraigan fanáticos con la consecuencia de sumar anunciantes, se agudiza. La aparición de Netflix y Claro Video en plataformas de internet está complicando el mercado de la pantalla chica. Aunque la televisión abierta sigue como líder de público por la razón de que es gratuita, las OTT y los sistemas de cable se están adueñando de un segmento de espectadores cuyos recursos son suficientes para mantener una conexión a la red, pagar la suscripción a las plataformas, así como a la televisión cerrada.
Los oligopolios Televisa y TVAzteca se aprestan, desde hace un año, a defenderse de las grandes empresas servidoras de contenidos en la web y ahora también productoras de series, telenovelas y películas. Vale decir: se enfrenta la compañía de Azcárraga con Blim en ristre, tanto a Claro Video como al gigante Netflix. La entrada a ese mercado es tardío, pues entre las dos mencionadas obtienen casi 95% de las oportunidades de venta.
Actualmente Televisa baja sus productos de Netflix, realiza series para su propia plataforma; en esta estrategia se alía para coproducir con su otrora adversaria Azteca, para subir a Blim nuevas producciones. Es el caso de Entre correr y vivir, disponible en el catálogo de ambas compañías. Se trata de una historia sobre los famosos hermanos Rodríguez, campeones mexicanos de carreras de autos. Se basa en un libro dedicado a ellos.
Escuderías, coches arreglados, pilotos entrenados para recorrer las pistas a velocidades superlativas y toda la parafernalia, la vestimenta, las protecciones que ello implica, le dan un tinte distinto a las tradicionales telenovelas, aquellas dedicadas solamente al amor, a lograr la felicidad conyugal. Aquí hay elementos de lucha por el poder, de búsqueda del triunfo a costa de arriesgar la vida.
La adaptación incluye –ni manera de evitarlo– un romance triangular que supuestamente enfrentará a los dos hermanos. Y como en todo buen melodrama, hay enredos, líos familiares, un clímax esta vez sin final feliz. Aparecen los actores de la nueva prole de Televisa, algunos ya probados en melodramas de la casa.
El marco del automovilismo, poseedor de varias ligas, sirve para rodear de realismo los conflictos entre hermanos, ya que éstos se producen a la sombra de un lucrativo espectáculo, las carreras. Al principio deporte, luego negocio, semejante al caso del futbol que dio contexto a Club de cuervos, realizada por Netflix, las reiteradas competiciones a fuer de curvas peligrosas ponen su gramo de suspenso, su aderezo de emociones intensas a un relato que sin tales ingredientes podría pasar por completamente tradicional.
Las telenovelas no mueren pero si se transforman para continuar, en tanto la oferta se multiplica y proviene de fuentes nacionales e internacionales.








