Un genio inédito, pero con poca obra: Tasende

El famoso galerista José Tasende, nacido en el país vasco pero radicado en Estados Unidos, representó muchos años en el extranjero al fallecido pintor, dibujante y escultor José Luis Cuevas, a quien define como “un genio inédito” al que siempre le decía la verdad.

Eso no los alejó, al contrario, pues se respetaban mutuamente.

Desde su galería, la cual lleva el nombre de Tasende, ubicada en La Jolla, California, toma el teléfono y resalta que fueron “50 años de amistad” con el artista plástico mexicano:

“Lo conocí hacia 1965, cuando empecé mi labor como galerista. Él me ayudó mucho, me orientó sobre los artistas y su comportamiento. Era un tipo extraordinario.”

Recuerda la exposición Intolerancia que organizó junto con el museógrafo Fernando Gamboa, la cual recorrió durante cuatro años universidades y museos de Estados Unidos, Canadá, México, España, Puerto Rico, Bélgica, Francia, Grecia y Austria.

“Para esta muestra, Gamboa y yo conspiramos, porque Cuevas era un problema espantoso. Casi no trabajaba. Tenía mucha energía mental, intelectual, pero el trabajo le molestaba. Se necesitaban dibujos grandes, y las cosas que requerían un espacio grande no las realizaba. Gamboa y yo nos veíamos cada vez que yo iba a México a recoger un dibujo de Cuevas. Gamboa me decía: ‘me falló’. Así que me trasladaba a México a recoger un dibujo, en formato grande, de hecho aquí tengo algunos todavía.

Intolerancia recorrió 16 museos, fueron 40 obras grandes, en papel, de un metro 20 centímetros por un metro 70 centímetros. Inspirada en un libro de un historiador danés, Gustav Henningsen, titulado El abogado de las brujas. Era gente de un talento tremendo, pero no lo usaba en la obra que se conoce. Él se hace famoso por sus gestos, sus entrevistas, pero no se conoce por su obra, porque además la gente detestaba lo que hacía, porque es una obra que no hace ningún tipo de concesiones de ninguna clase al gusto del público, como lo realizaba Tamayo, o al gusto de la burocracia, como hacia Rivera. Él no. Todo era para él, era además de una egolatría tremenda.”

Rememora dos pinturas que hizo en Sevilla:

“Ésas eran estupendas, pero no le vi más, y le dije: ‘Vamos a organizar una exposición de ésas’. Me lo prometió, estuve tres años esperando y no hizo nada, y desistí.”

–Actualmente, ¿qué lugar ocupa la obra de Cuevas en el extranjero?

–En el extranjero, en la memoria de mucha gente, como es el caso de William Lieberman, del Metropólitan, quien creía que yo tenía una obra inmensa de pinturas de él, pero nunca existió. Era un amigo entrañable y nunca dejé de decirle la verdad. Creo que era la única persona que podía hacerlo. Yo le decía la verdad, pero me tenía un gran respeto y yo a él.

–¿Qué puede decir de esos autorretratos que dejo en varias técnicas?

–Era su tema principal porque él era su modelo. Se amaba profundamente.

–¿Era verdad que se tomaba todos los días fotos y además se pintaba?

–¡Bueno!, Cuevas para todo exagera, inventaba cosas. Una vez vino aquí a la galería, y a la semana escribió un Cuevario, y relató unas cosas que yo le conté, eran experiencias mías, y se las adjudicó él mismo.

–¿Qué opina de su escultura La Giganta?

La Giganta es una obra maestra. Él lloraba cuando la elaboraba, bueno, la hacían los operarios, pero él estaba en los detalles, estaba en todo. Es una de las obras del siglo XX, pero la elaboró con sangre, como esas pinturas que no las podía hacer. Yo estuve en esos momentos con él, estaba desesperado, pero todo lo demás que hizo de escultura no es de él, son interpretaciones con otros artistas que la hacen fundidores, en fin.

Detalla el galerista, quien ha remodelado su espacio y lo reinagurará el próximo 31 de agosto, aunque nunca cerró:

“El talento que tenía Cuevas no lo tiene nadie, pero con talento no es suficiente, hay que tener energía para todo en la vida, no solamente para el arte, para todo, el talento no es suficiente. Por ejemplo, hay gente muy mediocre, como Warren Buffett o el billonario de México, Carlos Slim, pero saben una cosa nada más: hacer dinero, aunque tienen energía”.