Peña Nieto: la intimidación

La visita del presidente Enrique Peña Nieto a Jalisco el pasado 22 de junio es parte de la nueva estrategia de su gobierno y del PRI para 2018, comentan representantes de los partidos de oposición y legisladores locales. El diputado emecista Augusto Valencia López asegura que el anfitrión Aristóteles Sandoval estaba preocupado; incluso al día siguiente fue citado a Los Pinos donde habló en privado con Peña Nieto durante más de dos horas. Al parecer, dicen los entrevistados, el candidato priista para 2018 será designado desde el centro.

La gira del presidente Enrique Peña Nieto por Jalisco el pasado 22 de junio –la tercera en lo que va de este 2017– es parte de una estrategia para posicionar a su partido, el PRI, con miras al 2018, sobre todo ante el capital político acumulado por el alcalde tapatío Enrique Alfaro Ramírez, fuerte aspirante a la gubernatura.

Consultados al respecto, diputados y representantes políticos locales hablan sobre las diferencias entre Peña Nieto y el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz, y sostienen que el presidente intenta perfilar a su correligionario Arturo Zamora Jiménez –senador con licencia y actual dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares– como el candidato priista para 2018.

Los entrevistados recuerdan que Zamora Jiménez se desempeñó como secretario general de gobierno al principio de la administración de Sandoval Díaz, pero fue obligado a renunciar el 29 de mayo de 2014 mediante presiones de integrantes del gabinete estatal.

Para el líder estatal del PAN, Miguel Ángel Martínez Espinoza, la gira de Peña Nieto el pasado 22 de junio –la primera después de los comicios del 4 de junio– está encaminada a orquestar la designación de candidatos vía el método del dedazo; es decir, las designaciones las hará directamente la Presidencia de la República.

Según el entrevistado, en estos últimos cuatro años ha sido visible el alejamiento del gobierno de la República de Sandoval Díaz. Eso se refleja en la falta de apoyo presupuestal, “salvo la Línea 3 del Tren Ligero, un compromiso asumido por la Presidencia”, así como en la rispidez provocada por la intromisión de Leonel Sandoval Figueroa, padre de Sandoval, en las elecciones de 2015.

En esa ocasión, dice el dirigente panista, el magistrado Sandoval Figueroa llamó a los militantes del PRI a violentar la ley electoral para sacar adelante a su partido. Les dijo que no se preocuparan por las probables sanciones, pues el Tribunal Electoral de Jalisco estaba del lado del tricolor.

Otros desaguisados, también en 2015, fueron causados por la emboscada a policías estatales en un tramo de la carretera libre Vallarta-Mascota en la cual murieron 15 elementos. Después vino el operativo federal del 1 de mayo de ese mismo año contra el líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho. Los sicarios de ese grupo criminal derribaron un helicóptero militar y organizaron decenas de narcobloqueos en Jalisco y estados aledaños para proteger la huida de su jefe, según Martínez Espinoza.

Las nuevas prioridades

Raúl Vargas López, líder del PRD en Jalisco, sostiene que la estrategia de Peña Nieto y su partido es buscar por todas las vías el triunfo en 2018 en la entidad. Para frenarlo, dice, los partidos de oposición están obligados a buscar una alianza para sacar al PRI del gobierno; el PRD está dispuesto a una coalición con el PAN, los independientes, e incluso con Movimiento Ciudadano (MC).

Fernando Espinoza de los Monteros, exintegrante del PRI y excandidato del Partido Nueva Alianza al gobierno de Jalisco en 2006, sostiene que la estrategia impulsada desde el centro por el PRI dejará sin oportunidad a otros priistas locales como Miguel Castro Reynoso, titular de la Secretaría de Desarrollo e Integración Social; Héctor Pizano Ramos, exsecretario del Trabajo y actual líder del PRI; a Eduardo Almaguer Ramírez, titular de la Fiscalía General del Estado; a Francisco Ayón, titular de Educación, y al exalcalde tapatío Ramiro Hernández García.

Según él, la postulación de Zamora Jiménez al gobierno de Jalisco “es casi un hecho”. Y agrega: Una decisión de esa naturaleza sería sumamente preocupante para los miembros de ese partido, el PRI, pues sería un aspirante vulnerable ante el emecista Enrique Alfaro Ramírez, quien está mejor posicionado.

El diputado local Augusto Valencia López, de MC, afirma que existe un claro rompimiento entre la administración estatal y la federal. Todo indica, dice, que la propuesta de lanzar a Zamora como el candidato oficial no sólo la avala el PRI nacional, sino el propio Peña Nieto.

“Bajo esa lógica, el gobernador Aristóteles Sandoval debe estar muy preocupado, porque el gobierno federal pretende hacerse cargo de todo el proceso, tanto en la selección de candidatos como de las campañas, eso deja muy mal parado al mandatario de Jalisco”, reitera Valencia López.

A pesar de que algunos sectores priistas apoyan a Zamora en una eventual candidatura, los números no le alcanzarán para derrotar a Alfaro. Si el PRI recurre al dedazo, habrá una división interna, comenta el entrevistado.

En torno a los señalamientos contra Zamora por sus presuntos nexos con el crimen organizado, Valencia asegura que ese tipo de imputaciones le costaron la candidatura en 2006, cuando Emilio González Márquez se adjudicó el triunfo.

De prevalecer ese tipo de acusaciones, las instancias federales deberán responder al respecto, pese a que el propio Zamora difundió un escrito en el cual asegura que en esa ocasión el PAN y Nueva Alianza orquestaron una guerra sucia en su contra.

Lecturas políticas

En la gira del 22 de junio último, en la que Peña Nieto recorrió Lagos de Moreno y Guadalajara, Sandoval mostró en varios momentos un rostro adusto. Los medios no repararon en ese gesto. Sin embargo, “su cara era de regañado”, puntualiza el diputado emecista.

Al día siguiente, Sandoval viajó a la Ciudad de México y se reunió durante más de dos horas con el presidente en la residencia oficial de Los Pinos. Sin embargo, en la agenda oficial del gobernador no se registró ese evento.

Consultados al respecto, algunos priistas aseguran que no supieron de ese encuentro; la mayoría comenta que Peña Nieto se fue contento y es factible que invite a Sandoval a trabajar en el gobierno federal; sin embargo, aclararon que la versión sobre una “inminente salida del gobernador” carece de sustento.

El panista Martínez Espinoza insiste en que el gobierno federal tendrá una mayor presencia a partir de ahora. A los priistas les llegó la hora de cerrar filas y de aceitar la maquinaria electoral para 2018. “Y ya vimos de qué manera lo hizo su partido el pasado 4 de junio en Coahuila y el Estado de México, mediante prácticas fraudulentas”.

El rescate del PRI ocurre justo cuando el observatorio ciudadano Jalisco Cómo Vamos difundió su encuesta más reciente, aplicada a 2 mil 400 habitantes de la zona metropolitana, según la cual sólo 39% de los entrevistados aprueban la gestión de Sandoval.

Para el perredista Vargas López, una eventual salida de Sandoval en las próximas semanas permitiría un mayor margen de maniobra al PRI nacional para posicionar a Zamora como futuro candidato del partido para 2018.

Y puntualiza: Lejos presumir los triunfos del PRI en otras entidades, Peña Nieto vino a Jalisco a intimidar a comunicadores y activistas sociales: “Yo creo que eso es muy desafortunado. No puede venir a presumir los triunfos del PRI en otras entidades. En el Estado de México, el PRI y el presidente perdieron la elección. Si nos vamos a los votos obtenidos por el PRD y Morena, eso sería suficiente para ganarle al candidato del presidente de la República”.

El líder del Movimiento Territorial del PRI Jalisco, Rubén Vázquez, rechaza que Sandoval tenga problemas. Desde hace poco más de un año, la imagen del mandatario tiende a elevarse, dice. La encuesta de Jalisco Cómo Vamos le da 39% de aceptación el mandatario, mientras que el alcalde de Guadalajara, el emecista Alfaro Ramírez, sólo obtuvo 34% de aceptación.

Vázquez sostiene que Jalisco será una de las entidades de mayor importancia en los comicios de 2018. Su padrón electoral es de 5 millones 801 mil personas, sólo superado por el Estado de México, con 11 millones 317 ciudadanos, y la Ciudad de México, que reporta 5 millones 726 mil personas. Eso pone de manifiesto la importancia estratégica que Jalisco tiene para el PRI.

Sin embargo, el líder del Movimiento Territorial priista omite hablar de las quejas de los alcaldes priistas y de otros partidos por la falta de apoyo del gobierno estatal, sobre todo en la promoción de obra pública.

Eso se observa en el descuido de decenas de carreteras, mientras el gobierno de Sandoval destinará más de 22 mil millones de pesos a la Línea 3 del Tren Ligero que beneficiará a los municipios de Zapopan, Guadalajara y Tlaquepaque. Ese monto significa tres veces el presupuesto anual de Guadalajara y es 40 mil veces más elevado que el dinero destinado al municipio de Mezquitic, uno de los más marginados del país.