Señor director:
El PRI del Estado de México compró la elección con las tarjetas de Salario Rosa y la ayuda de Enrique Peña Nieto. Y luego luego vienen los aumentos al transporte público.
A partir del martes 6 subió la tarifa del Tren Suburbano, operado por una empresa cómplice del PRI-gobierno, ya que se esperó a que pasaran las elecciones para no afectar al candidato Alfredo del Mazo.
Y ahí vienen más aumentos, en camiones y combis. El secretario de Movilidad estatal, Edmundo Ranero, se hizo tonto medio año por órdenes de Eruviel Ávila para no autorizar el aumento de tarifa. Aun así, los transportistas roban lo que quieren impunemente, aunque haya denuncias. Ahora, como seguirá el PRI, se autorizará el alza como pago al apoyo de los transportistas en perjuicio de los pasajeros.
Urge el voto electrónico para saber en tiempo real el resultado y no andar haciendo muestreos matemáticos-estadísticos, ni esperando a contar boletas manualmente.
Súper urge la segunda vuelta para dirimir elecciones muy cerradas sólo entre dos candidatos, quitando a los de relleno, que sólo ayudan –intencionadamente o no– al régimen.
Muchos ingenuos creyeron que si ganaba Morena iba a ser el caos, que íbamos a estar como Venezuela o que iba a ser el fin del mundo. Lo mismo dijeron con Donald Trump, y yo no veo las “oleadas” de miles de migrantes deportados, ni el humillante muro, ni que nos estén invadiendo, ni nada. El peso ya estaba devaluado antes de Trump. Otra campaña mañosa que le funciona al PRI.
Es verdad, en Venezuela no hay alimentos, en México sí hay; pero tampoco los puede comprar mucha gente porque o está en pobreza extrema o desempleada, o tiene un trabajo precario por outsourcing con salarios de hambre. Así que para los pobres no hay mucha diferencia entre Venezuela y México. En ambos los ciudadanos se están muriendo de hambre.
Otros seis años de la misma corrupción. Seguirán los asaltos, ejecuciones, feminicidios e impunidad en el Estado de México.
Atentamente:
Juan López
Ecatepec, Edomex








