La OFA en las Grutas de Cacahuamilpa

TAXCO, Guerrero.- En el marco de las XXX Jornadas Alarconianas se presentó en las grutas de Cacahuamilpa la Orquesta Filarmónica de Acapulco (OFA), acompañando a la mezzosoprano Itia Domínguez; al día siguiente repitieron el concierto en la Plaza Borda, frente a la emblemática catedral de Santa Prisca.

El programa, de lo más gozoso: música y canciones de comedias musicales de Broadway. Abrió a obertura de Candide y varias canciones de West Side Story de Leonard Bernstein, además del afamado mambo de esa misma obra; Los Miserables, con música de Claude-Michel Schönberg, y textos en inglés de Herbert Kretzmer. Chicago, con música de John Kander, letras de Fred Ebb. Del compositor inglés Andrew Lloyd Webber, The Phantom of the opera, con letras de Charles Hart y Richard Stilgoe. Evita (letras de Tim Rice) y Cats, cuyas letras provienen de la colección de poemas Old Possum’s Book of Practical Cats, de T. S. Eliot. La canción “Memory” de esta última, se ha convertido en clásica y cuenta con muchísimas versiones grabadas.

Completaron el programa el Mambo número cinco de Pérez Prado y un par de canciones guerrerenses: “Brisas del Mar” y “Taxco de mis amores” del desaparecido compositor Raful Krayem.

El público, de lo más contento: Itia Domínguez es una excelente cantante, de origen cubano nacionalizada mexicana que no sólo canta de maravilla estas canciones sino que además actúa y muy bien, como lo pudimos constatar no hace mucho, en las zarzuelas puestas en escena por el grupo Solistas Ensamble del INBA Los Gavilanes y La Verbena de la Paloma donde escenificó roles protagónicos. Su chispa, su gracejo y lo bien que canta bastaron para echarse al público a la bolsa con este programa que pareciera fácil, pero que en realidad es muy difícil, tanto como el que más.

El maestro Eduardo Álvarez dirigió el concierto. Y ha estado al frente de la OFA desde su fundación hace 19 años, músico más que notable; acordeonista titulado en la Escuela Nacional de Música, violinista y director de orquesta también titulado por el Conservatorio de la CDMX. Lo más notable de Álvarez es su poder de convocatoria y sus habilidades organizativas, pues además de dirigir la OFA, realizó las gestiones administrativas necesarias para que la orquesta se fundara en base a una acta constituida legalmente, y a la que ha sabido mantener activa durante estos años. Ha dirigido 1 350 conciertos aproximadamente y ha invitado a directores huéspedes, para un total de 1 418, lo que lo convierte en uno de los directores mexicanos que más tiempo ha estado al frente de una orquesta, con quien además ha grabado 5 CD. Regularmente Álvarez dirige otras orquestas en México y el extranjero.

La acústica en ambos conciertos no fue idónea pues en ninguno de los dos casos se trató de una sala de conciertos, pero valió mucho la pena llevar esta música a lugares y públicos inusuales (si Mahoma no va a la montaña…). Para este emblemático aniversario XXX, las Jornadas Alarconianas hicieron milagros con un presupuesto que se ha visto mermado tremendamente a causa de las políticas culturales de la administración federal.