Se deslinda de una exhortación publicada en torno a Venezuela

Señor director:

Hago referencia a la “Exhortación a evitar la guerra civil en Venezuela”, publicada en la edición 2115 de ese semanario y que cuenta con el apoyo de conocidos intelectuales, académicos y escritores, entre cuyos nombres figura el mío. Deseo esclarecer que no tuve conocimiento de la “exhortación” antes de que apareciera en Proceso; también deseo dejar constancia de que estoy en total desacuerdo con el contenido de la misma, pues opera oblicuamente falsas verdades, omite información relevante y, objetivamente, se ofrece de modo perverso como un reflejo de la oposición al gobierno de Maduro y a todas las propuestas revolucionarias bolivarianas.

Agrego que, hace varias semanas, un destacado profesor de la UNAM de nacionalidad venezolana –cuyo nombre me reservo y con el cual había tenido amigable vínculo profesional– me invitó a apoyar una declaración en pro de la paz en Venezuela y por una salida dialogada, que pusiera fin al “derramamiento de sangre entre hermanos”. Dije que sí. Nunca vi esa protodeclaración general, con la que cualquier ciudadano podría concordar, fuera de banderías políticas. De ahí mi indignada sorpresa al leer en Proceso dicha exhortación, de la que espero se retire mi nombre.

Mi postura personal se añade simple y solidariamente, junto a la de incontables ciudadanos, instituciones y partidos políticos, en favor de Venezuela bolivariana y la integración latinoamericana/caribeña, más allá de errores y debilidades que deberán ser corregidos. Es la “hora de los hornos”: que la oposición apátrida, la corrupta OEA y el imperialismo agresor sepan: Venezuela no está sola.

Atentamente:

Saúl Ibargoyen