Ejército ávido y servil

La presencia del Ejército mexicano desde hace varios años en funciones policiacas y los desaciertos tenidos han llevado a la realización de reportajes, artículos e investigaciones que analizan su historia, constitución y acciones. Tal es el caso de Juan Veledíaz en Jinetes de Tlatelolco. Marcelino García Barragán y otros relatos del Ejército mexicano. (Ediciones Proceso; México, 2017. 220 p.).

El estudio es el resultado de varios años de trabajo en los archivos del Ejército, la Secretaría de Gobernación y la de Relaciones Exteriores, además de la consulta de reportajes, notas periodísticas y realización de entrevistas con militares retirados. El eje conductor es el general Marcelino García Barragán. El militar participó con Pancho Villa, se cobijó con los generales Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho. Fue gobernador, apoyó al general Henríquez, se opuso al PRI y enfrentó a Miguel Alemán. La disidencia provocó su marginación, hasta que se le reincorporó al Ejército, y en 1964 se le nombró secretario de la Defensa Nacional.

Lo destacado del análisis es el año de 1968, porque Veledíaz incorpora materiales del Pentágono y documentos de la Dirección Federal de Seguridad. Así, en el movimiento estudiantil y su fatal desenlace, intervinieron en una lucha de poder el titular García Barragán, el Jefe del Estado Mayor Gutiérrez Oropeza, y el secretario de Gobernación, Luis Echeverría, además hubo una intromisión directa del Pentágono y la CIA.

Jinetes de Tlatelolco aporta nuevos elementos para entender el 68. En el conflicto participaron diferentes grupos militares en una lucha para controlar el Ejército e incidir sobre la sucesión presidencial. Los actos violentos fueron intencionales y se hicieron sin ninguna consideración hacia los estudiantes. Aunque no se precisa, la lectura invita a continuar con la reflexión porque se avizoran otros actores; parafraseando el poema “Ajedrez” de Borges, podríamos decir: ¿Qué personajes atrás de los actores la trama empiezan?

Libro interesante que recupera muchos sucesos poco conocidos de la milicia mexicana y la presenta como una institución ávida de poder, vinculada a las fuerzas económicas y cruzada por luchas intestinas brutales.