Recordando en México por su colaboración durante siete años en la década de los 90 en el programa Bizbirije de Canal Once, el músico y escritor argentino Luis Pescetti (Santa Fe, enero 15 de 1958) se presentó el pasado 6 de mayo en el Teatro Metropólitan para dar a conocer su más reciente disco titulado Queridos.
Dedicado desde sus inicios a la música infantil así como a la pedagogía, Pescetti ha lanzado más de diez discos, destacando El vampiro negro, Qué público de porquería y Bocasucia, y cerca de 30 libros para niños, adolescentes y adultos.
Su serie de libros sobre Natacha, “una chica divertida y preguntona”, por la que ha ganado una buena cantidad de premios, se convertirá en una película a estrenar dentro de unos meses en Argentina.
Durante su presentación del sábado con lleno total, miles de niños y adultos impacientes por verlo una vez más lo recibieron con una larga ovación, a lo que el músico con su característico humor respondió con un simple “gracias, se pueden retirar”.
Los primeros minutos del concierto fueron para presentar su nuevo material; en la pantalla detrás suya se leían las letras de las canciones que todos cantaron con él.
Desde hace mucho tiempo sus presentaciones tienen el mismo formato: canta canciones, cuenta chistes y hace juegos con los niños y adultos, lo que las hace muy ágiles y entretenidas. El nivel de conexión que existe entre el músico y su público es muy alto; Pescetti es un front man (cantante líder) natural, carismático e inteligente que sabe manejar a la perfección a los asistentes, quienes se entregan y divierten durante dos horas.
Canciones como “Ay, Lili”, “El vampiro negro”, “Angelina” o “Los changos” fueron coreadas de principio a fin por los concurrentes, quienes además gritaron, brincaron y bailaron sin descanso.
Luis Pescetti se hizo acompañar por una banda completa, algo que ha sido más frecuente a últimas fechas, nada común en él. La banda estaba integrada por músicos argentinos y mexicanos, como el baterista Gabriel Spiller, el saxofonista Martin Rur, el guitarrista Jorge García (quien ha tocado con Betsy Pecanins, Nina Galindo y Elisa Pérez Meza, entre otras), que en esta ocasión fungió como director musical, y tres alumnos de la Escuela del Rock a la Palabra.
Si bien el concierto funcionó muy bien, el formato de banda acompañando a Pescetti no es el mejor, pues aunque a los presentes en el teatro les pueda gustar la música, es cierto que algunos preferirían escuchar una canción más a voz y guitarra acústica que solos de guitarra, bajo y batería por casi 15 minutos.
Aun así, Pescetti volvió a confirmar que es sin lugar a dudas el cantante de música infantil más importante de Latinoamérica.








