La tecnología ha permitido la multiplicación de canales televisivos abiertos, lo mismo en el espectro privado que en el público. Con este fenómeno aparece otro, la imposibilidad de producir la cantidad y rapidez con que las horas al aire lo requieren.
Los canales comerciales tienen recursos económicos y compran, establecen convenios con productores independientes y siguen el ritmo. A los medios públicos les cuesta cada día mayor esfuerzo mantenerse actualizados, casi todos han pasado a la realización en vivo de noticias, opiniones, entrevistas. El resto del tiempo se llena con repeticiones, programas elaborados hace muchos años o comprados a emisoras europeas en los buenos tiempos. Esta reiteración es cada vez más evidente, de tal manera que un programa puede repetirse dos veces en una semana durante meses, una serie varias ocasiones en un año. Y además lo hacen sin respeto al público, los anuncian como estrenos sin serlo, en vivo sin estarlo, novedad sin alcanzar tal status.
Es evidente que no hay dinero para producir nuevos elementos, el ingenio escasea, y en los imperativos de noticiarios o barras de opinión con tintes de proyección electoral han cambiado las prioridades. Se reduce el presupuesto de lo público para ampliarlo en lo privado.
En tal situación se encuentra TVUNAM, que pone al aire productos de 2002, 2008, 2011; series de ficción histórica que llevan por lo menos cuatro pasadas, y en reiterada vista tenemos hasta las obras que diseñó la administración de Nicolás Alvarado. Así de pobre está su programación.
Canal 22 no es excepción, ya va por la tercera vez que se presentan las obras adquiridas a la televisión española; pretende que sigamos desde el principio otra vez Cuéntame cómo pasó, aprendernos de memoria las aventuras del capitán Alatriste; vuelven las obras rusas y las inglesas.
En materia de financiamiento, al que le va mejor es a la red de SPR de reciente salida, puesto que está adscrita a la versión oficial de las noticias. Sin embargo, desde que era OPMA, Canal 30 elaboró programas imaginativos, innovadores con formatos frescos. El ahora Canal 14 heredó éstos y produjo algunos de calidad; con todo, no se salva de verse repetitivo. Por ejemplo, Las noches con El, programa que se inició a mediados de 2016 y que hoy se anuncia como estreno. En aquel tiempo lo transmitían los viernes en horario estelar. Se encuentra bajo la conducción de Enrique Lazcano y es una emisión que combina el debate sobre un tema o su análisis, con el espectáculo. Los asuntos seleccionados no son comunes. En el estudio aparecen un especialista hablando de las bondades de la risa, un intérprete de payaso y un actor que imita a cómicos mexicanos. En otra ala del set apreciamos a un grupo musical con propuestas originales, que apenas empieza a darse a conocer. Puede hacerse una entrevista o aparecer un video. En ciertas emisiones lo acompaña Irene Moreno, en otra Judith Gradilla o bien Irene Cardona. Informa y entretiene con miras altas.








