Día Internacional

Para vitalidad de todos, este 29 de abril se celebró el Día Internacional de la Danza. La efeméride fue inaugurada en 1982, gracias a que la UNESCO respaldó la determinación de esa fecha.

En la historia de la efeméride se encuentra el International Theatre Institute (ITI), fundado en 1948, organismo aliado de la UNESCO en causas antibélicas relativas al encuentro pacífico entre expresiones culturales diversas; la protección del patrimonio inmaterial de la humanidad; y la apertura en la libertad de expresión tanto en el periodismo como en otros ámbitos.

Orientado hacia tales objetivos humanitarios, el ITI fijaría el aniversario de la danza en todo el orbe hace 35 años, dado que la diversidad de formas dancísticas promueve la coexistencia de expresiones culturales en ese sentido; la danza como patrimonio inmaterial de la humanidad encierra en sí misma un conjunto de cualidades sutiles como la sensibilidad, la percepción, la presencia, el movimiento, la acción y la transformación; y esta manifestación artística se construye por las libertades expresivas de todos los cuerpos.

Como parte de la efeméride, el ITI ha encargado a figuras internacionales de la danza una apología de la misma que inspire a la humanidad en el espíritu de la democracia, la sensibilidad, la libertad y la paz, y ha sido difundida en las mayores latitudes posibles y en sus respectivos idiomas, cada año. Algunos de sus comisionados han sido Sasha Waltz (2007), Kazuo Ohno (1998) y Merce Cunningham (1990).

Este año le correspondía a la bailarina y coreógrafa estadunidense Trisha Brown (1936-2017), pero su deceso ocurrió el 18 de marzo.

A pesar de lo cual el ITI no ha dejado de nombrarla como la representante de dicho mensaje. Y aunque ella no hubiese escrito la apología de su puño y letra, de acuerdo con su legado coreográfico en la danza contemporánea como referencia podría decirse que la artista trabajó en el movimiento abstracto, sin intenciones narrativas ni de representación escénica, de tal manera que el movimiento existiera de la mano de una presencia conectada y se expresara poética y autónomamente. Su idea coincidió con el valor de patrimonio inmaterial de la humanidad.

Por otra parte en esta historia de la efeméride, aparece también el International Dance Council (CID), fundado en 1973, organismo respaldado por la UNESCO que ha asumido el carácter oficial de la inauguración de la fecha, siendo su misión más sencilla que las causas humanitarias del ITI: “atraer la atención general sobre el arte de la danza”.

El CID ha pronunciado en su sitio web la alianza de la danza con el World Food Programme de la ONU (WFP) como parte del 35 aniversario, al difundir la condición de cero hambre en 75 países vía la danza.

En la dinámica histórica de conmemorar de la danza con los Derechos Humanos, puede recordarse que este 2017 la fecha está enmarcada por dos acontecimientos relevantes en esa materia: a escala global, el ataque en Siria el reciente 4 de abril; y en el contexto mexicano, el asesinato de la periodista Miroslava Breach Valducea el 23 de marzo, víctima de la censura narcopolítica en el estado de Chihuahua.

Defensora del patrimonio territorial de la cultura originaria de los rarámuris, su cuerpo encarnó un vigor que ejercía desde el periodismo con sensibilidad, conciencia de la realidad nacional y acción de denuncia. Por esas razones, a su existencia implícitamente corporal –y desde un concepto expandido de la danza que apreciaría esas cualidades– pudiese honrársele en el país durante la actual efeméride de ese arte.

Nota: El performance Primer Movimiento, abordado en esta columna el mes pasado, no formó parte del Festival Mextrópoli 2017, sino que responde a una curaduría independiente del Laboratorio Arte Alameda.