Postergan citas médicas por meses en el Hospital Bicentenario de Tultitlán

Señor director:

Le agradecería que publicara en Palabra de Lector la siguiente carta, que está dirigida a Enrique Peña Nieto, presidente de México:

El que suscribe, Braulio Torres de Jesús, en mi calidad de concubino de la señora María Cristina Ana María Centeno Páramo (expediente CEPC510724/9 del ISSSTE), ante usted y en los términos de los artículos 1 y 8 de la Constitución de la República, hago de su conocimiento lo siguiente:

A mediados de noviembre de 2016, mi concubina y el suscrito concurrimos para consulta a la clínica del ISSSTE con sede en Zumpango, Estado de México, aproximadamente a las 3:00 de la mañana, en virtud de que a las 5:00 horas se reparten las fichas y la consulta empieza a las 8:00 a. m. Como mi pareja necesita atención ortopédica se nos canalizó al ISSSTE de Ecatepec y de ahí al Hospital Bicentenario de Tultitlán. Se le fijó fecha de consulta para el 3 de febrero de 2017, pero fue pospuesta para el 16 de marzo de 2017, ya que se nos informó que el médico tratante se encontraba “en curso”; sin embargo, nosotros no nos enteramos de esa situación sino hasta el día de la consulta original, pues nadie nos avisó con antelación.

El pasado martes 14 concurrí al citado hospital de Tultitlán para verificar que la cita no se hubiera pospuesto de nuevo… lo que en efecto sucedió. Se me dijo que la nueva será el 5 de abril de 2017, toda vez que el médico tratante –“Dr. Hernández”, consultorio 14– sigue en curso.

Por su conducto, señor presidente, deseo saber si en dicho hospital existe o no otro médico especialista en ortopedia para que atienda a mi concubina, ya que ella, por los terribles dolores en las rodillas, a veces vomita y a veces lagrimea, y no podemos acudir a un hospital privado en virtud de que su pensión del ISSSTE es muy exigua: sólo 3 mil 688 pesos, con los que debe pagar comida, luz, teléfono, predial y agua.

Además de eso, mi concubina padece del corazón, tiene diabetes e hipertensión, ya casi no ve, ha sido operada para extirparle la vesícula biliar y se le ha operado de un brazo por una fractura, todo ello por haber trabajado durante 27 años y tres meses custodiando, barriendo y trapeando un jardín de niños de la Secretaría de Educación Pública.

Acudo a esta instancia toda vez que en dicho hospital de Tultitlán nadie informa por qué tantos cambios y sólo se echan la bolita unos a otros. Esto es la corrupción, la impunidad y la miseria humana a plenitud.

Atentamente:

Braulio Torres De Jesús