Señor director:
Le agradeceré que publique en Palabra de Lector la siguiente carta, dirigida a:
Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México:
Mi nombre es Hermelinda Hernández Hernández. El 23 de diciembre de 2016, mi nieta de cinco años de edad –resguardada con las iniciales KSHO– fue violada por José Arturo Becerril Espinosa, en Tecámac, Estado de México. Mi hija Alejandra Ortiz Hernández interpuso la denuncia con el número único de causa (NUC) ECA/ECA/ECA/082/132074/1612 y número interno de control (NIC) ECA/ECA/00/MPI/074/05938/16/12, indagatoria que a la fecha se encuentra en la Agencia del Ministerio Público Especializada en Violencia Intrafamiliar y Sexual (AMPEVIS) de Ecatepec, agencia que no obstante que recibió el expediente hace aproximadamente dos meses nada ha hecho para castigar al criminal. Aunado a ello me niega el acceso al expediente.
Hago de su conocimiento, además, que el ministerio público que inició la averiguación se negó a detener al delincuente, no obstante que existía el examen médico que acreditaba en forma indubitable su delito. Paralelamente, una patrulla de la Policía del Estado de México se negó a detener al agresor pretextando que no había orden para ello.
Así las cosas, antes de recurrir a la instancia nacional e inclusive internacional, acudo a usted –con fundamento en los artículos 1 y 8 de la Constitución de la República– para que obligue a sus subordinados a que cumplan sus obligaciones legales, toda vez que usted es el máximo jefe de dichos funcionarios.
Atentamente:
Hermelinda Hernández Hernández








