Señor director:
En la edición 2104 de Proceso se publicó un recuento de la vida de Neus Espresate Xirau, cofundadora y directora por largos años de ediciones Era, con motivo de su reciente fallecimiento. Sugerimos recordar también lo siguiente:
Un elemento central del trabajo editorial de Neus Espresate fue, sin lugar a dudas, la revista política y teórica Cuadernos políticos, que se publicó de manera ininterrumpida de 1974 a 1990 en ediciones Era. Las intensas discusiones en el comité editorial –a las cuales siempre asistía, y que en gran parte se realizaron en su casa– representaban para ella, como me explicó en una larga conversación el 11 de julio de 1996 en las instalaciones editoriales, unos de sus mayores estímulos intelectuales, teóricos y políticos.
Neus Espresate subrayaba, en dicha entrevista y en un texto conmemorativo, la importancia de Cuadernos Políticos en un contexto en el cual la mayoría de las revistas de la izquierda crítica en América Latina habían sido acalladas: Punto Final (1973) en Chile, Marcha (1974) en Uruguay, Pasado y presente (1976) en Argentina y, en un contexto diferente, Pensamiento crítico (1971) en Cuba. (Véase: S.G., Marxismo crítico en México. México, FCE, 2007, pp.116-129.)
Neus Espresate recordaría en 1996 que ese contexto fue un importante motivo para el nacimiento de Cuadernos Políticos.
“El proyecto de una revista marxista independiente. Independiente respecto del Estado, desde luego, pero también respecto de los partidos; pero sobre todo, independiente de las corrientes de opinión que, desde dentro de la izquierda, pretendían convertir al marxismo en dogma estrecho y sectario o –peor aún– descaracterizarlo, hasta hacer de él un pensamiento deshuesado e inservible.
“Se vivía, entonces, un momento particular en la vida de América Latina. La escalada de los golpes militares iniciada en Brasil en 1964 llegaría a su punto culminante el año anterior a la fundación de Cuadernos políticos, con el derrocamiento del gobierno chileno de la Unidad Popular. Los movimientos populares sufrían derrotas sucesivas, país por país […]. El clima de zozobra que esto creaba no podía dejar de reflejarse en la izquierda latinoamericana, que se polarizaba entre aquellos cuyo desánimo los llevaba a preconizar un supuesto realismo, a veces rayando en la capitulación, y los que optaban por la más tozuda cerrazón ante las lecciones de la vida y tomaban como tabla de salvación una ortodoxia mal comprendida.”
“Fue en México donde esa situación se presentó con mayor fuerza. Aquí llegaban, a diario, los exiliados políticos. […] Es natural que la actividad intelectual fuera intensa y que las iniciativas en ese plano se multiplicaran.”
(Consejo editorial, “Diez años de Cuadernos políticos”, Cuadernos políticos, México, Era, julio-diciembre de 1984, núm. 41, pp. 2-3.)
Quiero recordar estos elementos y estas frases, formuladas por un colectivo al cual perteneció Neus Espresate, para mantener en alto su memoria. (Carta resumida.)
Atentamente:
Dr. Stefan Gandler








