Jubiladas dan voz en audiolibros a clásicos literarios

“La cultura que hoy necesitamos”, de acuerdo con las autoridades del ISSSTE, pasa por la atención a los jubilados, de ahí que la institución impulse un ambicioso programa de audiolibros con obras de Poe, Wilde y Melville. El material, leído por pensionadas, será distribuido a derechohabientes en hospitales, casas del día, centros regionales de cultura, estancias infantiles y bibliotecas comunitarias en sus 35 delegaciones en todo el país. El público en general podrá acceder a las obras a través de internet. La coproducción es de Radio UNAM.

Aparece la primera emisión de audiolibros con 12 narraciones de Edgar Allan Poe, Óscar Wilde y Herman Melville, lecturas grabadas por la voz de seis mujeres jubiladas y pensionadas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), en coproducción con Radio UNAM.

Este material que distribuirá el instituto a derechohabientes en hospitales, Casas del Día, Centros Regionales de Cultura, Estancias Infantiles y Bibliotecas Comunitarias a lo largo de sus 35 delegaciones en todo el país, es asequible también al público en general por el portal internet con liga https://www.gob.mx/issste/documentos/audiolibros-del-issste.

Se trata de los relatos Berenice, El gato negro, Retrato oval, Guillermo Wilson, El escarabajo de oro y La verdad del caso Mr. Valdemar, de Poe; los cuentos infantiles El príncipe feliz, El ruiseñor y la rosa, El joven rey, El amigo fiel y El cumpleaños de la infanta, de Wilde; y la adaptación a la novela Moby Dick, de Melville. Sus lectoras: Laura Barrera Cabrera, María Guadalupe Hernández Beltrán, Alina Machado Hernández, Laura Isabel Martínez, Margarita Martínez Oaxaca y Bernarda Ramírez.

El principal impulsor de los audiolibros a través del Programa Nacional de Atención a Jubilados y Pensionados es el sinaloense Florentino Castro López, al frente de la Dirección de Prestaciones Económicas, Sociales y Culturales del ISSSTE, quien además apoya las actividades deportivas.

“Vamos a llevar los audiolibros a todo México, a las 35 delegaciones del ISSSTE, cuatro en la capital. Es un proyecto que me parece creativo, sencillo, nada oneroso y es lo que hoy en la cultura necesitamos”, afirma Castro, exdirector de Socicultur hacia 1988 (antecedente de la actual Secretaría de Cultura de la Ciudad de México) y delegado priista por Iztapalapa de 1990 a 1994. Al preguntarle sobre su principal reto, responde:

“Volver a poner la cultura en nuestra agenda. El ISSSTE tenía una gran tradición cultural que se abandonó en los últimos dos sexenios por los gobiernos panistas; sobre todo, poseía una gran tradición de creación y de producción literaria, las caravanas del ISSSTE eran muy importantes. Pero encontramos prácticamente en cero el tema de cultura cuando llegué aquí, al comienzo del sexenio actual.”

Resalta que “aún nos falta posicionar la cultura en el presupuesto de manera más importante, pensando en un público originalmente derechohabiente, aunque también en que los eventos artísticos deben ser para la población abierta”. Y acota:

“Pero si me preguntas por un público específico, respondería que el reto es pensar en cómo beneficiar a pensionados y jubilados, pues uno de los conflictos para ellos es que no saben qué hacer con su tiempo libre. La familia mexicana cambió y los viejos parecieran no interesarles a la sociedad, muchos ya no cuentan con la solidaridad de los nietos ni de sus hijos. Y eso no es justo.

“En la dirección a mi cargo tenemos dos poblaciones de alta sensibilidad: 35 mil niños en estancias y el millón 100 mil de pensionados y jubilados. Hay siete Casas del Día y espero que sean 35 el año próximo, para pensionados con movilidad que deben hacer tres actividades básicas: pasar a un postal médico a revisarse médicamente (presión, oxigenación, glucosa); moverse (bailar, brincar), y aplicar su mente (jugar ajedrez, llenar crucigramas, hacer joyería, leer).”

Una Casa de Día establece que quienes allí acuden, no pueden quedarse a dormir.

“Y para los pensionados con problemas de movilidad que suman unos 300 mil, impulsamos el curso allí para adultos mayores y enseñarle, a quien se encargue de ellos, cómo cuidarlos, cómo levantarlos sin lastimarlos o cómo cortarles las uñas sin causarles una gangrena. Hay otro, también con apoyos de la UNAM, para los de problemas mentales, demencia senil o Alzheimer…”

Programa especial

Autor de Palacio Nacional: Historia del edificio y evolución arquitectónica (1974), La Biblioteca Palafoxina de Puebla (1981) y Gabino Barreda y su obra educativa (1984), Florentino Castro estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), donde surgió su interés por promover la cultura.

Autodefinido como “básicamente un funcionario público que me encanta promover la cultura”, menciona el Festival Interfaz, “que más que organizar conciertos y espectáculos escénicos masivos, promueve la formación de jóvenes promotores culturales por cada uno de los estados”.

En una oficina del edificio ISSSTE de Buenavista, suelta el único chascarrillo durante la entrevista con Proceso:

“Nací en Guasave, Sinaloa, un 20 de junio de 1949, nosotros los guasavenses somos los gallegos de Sinaloa: todos los chistes malos se hacen a nuestras costillas.”

–¿Cómo surgieron los audiolibros?

–Este programa en especial nació a partir de que Roberto Campa, quien era el subprocurador de Prevención del Delito, me invitó una vez para ver qué podíamos aportar, y trabajamos con Rafael Tovar y de Teresa con el fin de que Gobernación nos entregara el mapa de los polígonos (así le llaman ellos) de más alta incidencia delictiva. El polígono puede ser una colonia o la mitad de una, un municipio, medio municipio, en fin.

“Y nosotros identificamos dónde teníamos profesores jubilados y si ese profe era de literatura, de civismo o de historia, pues qué mejor perfil. Si no, con que fuera profe… Y los invitamos a compartir en sus casas para ofrecer un espacio que contrastara con el medio, es decir: en una biblioteca.

“Conaculta nos proporcionó los libros, Gobernación los polígonos, nosotros en el ISSSTE enviamos a los maestros, y se empezaron a formar círculos de lectura en esos hogares de profesores, quienes recibieron capacitación del Conaculta. Tuvimos una reunión de secretarios de Educación y Cultura de todo el país en Morelia, Michoacán, a la que asistimos Roberto Campa y yo, presidida por Rafa (Tovar y de Teresa), donde vendimos la idea y se concretó con todos los secretarios, explicándoles qué polígonos había por estado; conectamos a los maestros, les hacemos un seguimiento, y la semana pasada les entregaremos un segundo paquete de libros a los ya capacitados.”

De la última entrega de doce volúmenes para la Colección Biblioteca ISSSTE, destacan los nuevos títulos de poesía y prosa (entre otros): Vacantes de Elsa Cross, Nunca fue tan fácil de Ángeles Mastreta, La ola que regresa de Fabio Morábito, Las furias de Menlo Park de Ignacio Padilla, Teoría del oso de Vicente Quirarte, Los nombres del aire de Alberto Ruy Sánchez, Siempre aparte de Daniel Sada, y Duelo de espadas de Silvia Tomasa Rivera.

“Hay un punto interesante que es el que tú como profe, jubilado, quizá abandonado y cuando ya nadie te ve, de pronto estás con tu voz en un disco o emisión, eso me parece algo fabuloso pues el proyecto ha resultado redondito”, apunta, y agrega que se ha lanzado el programa Andariego “en unos carritos como de supermercado, con libros que llevan a los hospitales y clínicas del ISSSTE”. Dirigido por José Reyes Baeza Terrazas, el instituto posee dos pilares, según Florentino Castro, “una dirección médica que atiende los seguros médicos, y la otra que es ésta, donde se atienden los seguros no médicos con un presupuesto muy bajito y no ha crecido mucho.”

Ahora mismo, refiere, “levantamos una amplia galería en este edificio que pensamos jamás nos la autorizaría el director. Aquí hay un auditorio, un forito; pero tenemos teatros como El Ciudadela; recuperamos el Foro José Solé que está en San Fernando y que se hallaba estructuralmente lastimado, al igual que una capilla en el Hospital Tacuba, y estamos construyendo seis Centros Regionales de Cultura, tres de ellos operando. Anhelamos que cada delegación tenga una Casa de la Cultura bien hecha, vamos a consolidar las 35 que tenemos”.

La siguiente grabación de audiolibros será en Chiapas, con un cuento de Eraclio Zepeda (quien arrancó la capacitación de Bibliotecas Comunitarias ISSSTE antes de morir, el 17 de septiembre de 2015). Culmina Castro:

“A largo plazo, los audiolibros y nuestras colecciones literarias se llevarán a Estancias Infantiles y Bibliotecas Comunitarias, vía USB, pues para algunas personas los CDs ya resultan un medio obsoleto.” (ver recuadro)