Casi 500 años después de la Conquista sobreviven 68 lenguas indígenas con 364 variantes, de las cuales 107 se encuentran en peligro de extinción. El Estado mexicano se ha comprometido a respetarlas y preservarlas, pero en los hechos desde sus instituciones se excluye y discrimina a las personas que las hablan. Proceso y Periodismo CIDE, con el apoyo de la Fundación W. K. Kellogg, presentan un reporte especial que muestra cómo el hablar alguna lengua indígena puede derivar en que el hablante sufra la violación de tres derechos básicos: educación, justicia y libertad de expresión.
Carlos Bravo Regidor y Homero Campa Butrón coordinaron esta investigación y
coeditaron los textos que aquí se presentan.








