Politólogos, historiadores y juristas de la talla de Miguel Carbonell, Patricia Galeana, Alejandra Moreno Toscano, Anna Ribera Carbó, Rhina Roux, Antonio Saborit, Salvador Valencia Carmona y José Woldenberg fueron convocados por el cineasta Nicolás Echevarría (Cabeza de Vaca, Poetas campesinos, María Sabina. Mujer espíritu) para dar sus testimonios en dos programas de Canal 22 bajo el título tentativo de La Constitución de 1917. Antes, hoy y después, mismos que “no coinciden con la historia oficial”.
Nicolás Echevarría, destacado documentalista de largometrajes, cortometrajes y series de televisión sobre el mundo indígena y la historia de México, ahora plantea “los antecedentes, la creación, la actualización y el futuro de la Constitución Mexicana de 1917” en dos episodios, de 50 minutos, producidos por Canal 22.
Con motivo de los cien años de la promulgación de la máxima ley nacional, que se conmemora el 5 de este mes, el año pasado el cineasta fue invitado por la Secretaría de Cultura a través del director anterior del Canal Cultural de México, Ernesto Velázquez, para crear un documental.
“Es un tema interesante y hay poco al respecto en el cine y la pantalla chica. Aunque al principio fui escéptico, porque estamos muy decepcionados de lo que pasa en el país y rechazamos todo lo que es política, me entusiasmé. El reto es que no me salga como La Hora Nacional, deseo que le interese a la gente.”
Los dos programas se intitulan tentativamente La Constitución de 1917. Antes, hoy y después, y se encuentran en etapa de postproducción. Aquí, el director nayarita reúne a expertos constitucionalistas e historiadores como Miguel Carbonell, Patricia Galeana, Alejandra Moreno Toscano, Anna Ribera Carbó, Rhina Roux, Antonio Saborit, Salvador Valencia Carmona y José Woldenberg.
Realizador de las obras María Sabina. Mujer espíritu; Poetas campesinos, La cristiada, testimonios de una epopeya; Sor Juana Inés de la cruz o las trampas de la fe, Madero vivo, La conquista de México y El memorial del 68, narra a Proceso que desde el inicio del proyecto concibió en aproximarse a los antecedentes de la Constitución de 1917:
“No sabía mucho… Pensé que la única referencia era la Carta Magna de 1857, que estuvo a la vanguardia en muchas cosas. Nada empieza de cero. Me gustó que algunos de los entrevistados contextualicen hasta Mesoamérica. Y también haya alguien que en su testimonio destaca que la historia no es blanco y negro, posee muchos matices, e igual pasa con la Constitución.”
Valencia Carmona, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), le expone al creador del filme de ficción Cabeza de Vaca que la Constitución de 1917 “cuenta con antecedentes muy fuertes” desde la época indígena, la Colonia y la Independencia:
“A Hidalgo y Morelos se les ocurre abolir la esclavitud, cuando muchos países, entre ellos el vecino del norte, ni soñaban con hacerlo. ¿Por qué razón? Porque ellos habían leído ya una serie de documentos, libros, se habían alimentado digamos de toda la filosofía de la Ilustración. Habían leído a Rousseau, a Diderot, a todos los enciclopedistas que hablaban precisamente de la igualdad del hombre… Y las Leyes de Reforma no sólo fueron sobre los bienes, fueron también sobre las conciencias. Se logró que se llegara a un estado laico antes que cualquier país de América Latina.”
Carbonell, autor de más de 65 libros e investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, destaca frente a la cámara que “hay quien ha definido la Constitución de Querétaro como una constitución de las clases sociales: la constitución de los trabajadores, la constitución de los campesinos. Y este es un signo que permite definir o entender al texto de Querétaro como una evolución respecto del constitucionalismo liberal del siglo XIX”.
Echevarría, quien asimismo destaca el apoyo del etnólogo Sergio Raúl Arroyo al documental, decidió grabar a los especialistas en un foro por contar con poco presupuesto y para evitar distracciones durante las pláticas:
“Poseía una gama más amplia de entrevistados; pero algunos no pudieron o no estaban en el país, y finalmente lo que tengo es una compilación de los que aceptaron, porque contaba sólo con ciertos días para filmar. En realidad, lo que efectué es conciliar opiniones: No utilizo un narrador. Y a mí me ilumina cada una de las entrevistas.
“¡A los mexicanos todo nos ha costado una cantidad de sangre y violencia tremenda! ¡Todas las constituciones están escritas con sangre!… Es muy importante conocer bien la historia de México, porque cada una de las conquistas son victorias que le han costado al país un enorme esfuerzo y muchísimo trabajo. ¡No sé si eso finalmente tendrá un final feliz o no!”
El problema de Carranza
La historiadora Patricia Galeana rememora en el documental el inicio de la Revolución Mexicana, que luego da pie al Constituyente:
“Francisco I. Madero llama a una reflexión nacional en su obra La sucesión presidencial en 1910, en la que lo único que quiere es que el sistema político se abra en la vicepresidencia. Está pensando que el dictador ya se puede morir pronto y se haga una apertura para que la vicepresidencia sí pueda tener un juego político libre sin que esté controlado por el propio Díaz.”
Luego, Valencia Carmona se refiere a los enfrentamientos en el movimiento revolucionario:
“Hubo lucha de facciones. O sea, villistas, zapatistas y carrancistas finalmente no logran ponerse de acuerdo en Aguascalientes. Finalmente, en 1916 Carranza dice: ‘Bueno, pues hay que convocar un Constituyente’.”
–Tras las entrevistas, ¿cómo ve ahora a Carranza? –se le pregunta a Echevarría.
–Estamos de acuerdo en que era la persona idónea, la historia lo ha demostrado: Ya para poner la semilla de la Constitución, ya por haber de alguna manera colaborado como político; fue presidente municipal, legislador y gobernador con Porfirio Díaz, y su padre, Jesús Carranza, fue un destacado liberal, según los entrevistados.
“El problema aquí es que la Constitución se realizó en momentos en que México estaba en guerra todavía; había muchas facciones, el milagro es que la Constitución sobrevivió a esa guerra civil que continuó hasta los años treinta más o menos. Creo que el verdadero pacificador del país fue Lázaro Cárdenas. Antes todos se mataron entre ellos: A Madero lo mató Victoriano Huerta, Huerta se exilió; a Carranza lo mató Álvaro Obregón y a Obregón lo matan los cristeros; a Emiliano Zapata lo mató Carranza, a Pancho Villa lo mató Obregón…
“El problema de Carranza fue haber querido poner a un candidato y no darle valor a que México todavía estaba en guerra, que era una guerra de caudillos. Lo increíble es que nuestra ley fundamental quedó.”
–Algunos de los especialistas de este documental opinan que la Constitución actual creó otro tipo de caudillos, los sexenales, ¿qué reflexiona al respecto?
–Repito lo que dicen mis entrevistados: La Constitución no contempla la existencia de los caudillos, y la verdad es que hemos sido gobernados primero por caudillos: Benito Juárez fue un caudillo, Porfirio Díaz fue un caudillo… El cambio se da cuando Plutarco Elías Calles funda el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y entonces ya los caudillos se reúnen en un grupo político y a partir de ahí sale no solamente el presidente, sino todos lo demás: Diputados, senadores y gobernadores, etcétera.
El abogado Carbonell rememora a un constituyente, Pastrana Jaimes, porque les comentó a sus colegas en las sesiones del Constituyente: “Cuidado señores, porque estamos dándole al presidente del República Mexicana más facultades que las que tiene el rey de España”.
En la Constitución de 1917, opina, le dieron mucho poder al presidente de nuestro país; “pero a partir de Vicente Fox, ya no tienen el poder que tenían antes. El problema ahora, como lo menciona Woldenberg, es que no hay crecimiento económico; pero hay corrupción e impunidad y violencia que hacen que estemos viviendo un momento de desencanto muy fuerte”.
En el filme, los investigadores coinciden que la Constitución de 1917 “es reformada cada cuatro semanas”. Y resaltan: “Ninguna constitución del mundo cambia tanto como la mexicana”.
Echevarría, cuyo último documental para la pantalla grande fue Eco de la montaña (2015), que ha recorrido un sinnúmero de festivales nacionales e internacionales, menciona que La Constitución de 1917. Antes, hoy y después “ofrece otro punto de vista; creo que lo que opinan los historiadores y los constitucionalistas es algo que tiene mucho fundamento, y que no necesariamente coincide con la historia oficial”.
En tanto, Canal 22 proyectará este 5 de febrero a las 19 horas el mediometraje Los Constituyentes, un docudrama dirigido por Alexis P. Montero e inspirado en la dramaturgia de Juan Carlos Zerecero, retratando el proceso, los conflictos y personajes detrás de la Constitución de 1917 en Querétaro. Fue producido por Edgar Pulido. Este proyecto audiovisual fue ganador en el Festival Pantalla de Cristal por Mejor Dirección de Arte, Mejor Casting y Mejor Actor (Proceso, 1996).








