OFUNAM: nuevo director y concierto inaugural

Con un poco de mayor sentido de cómo debe conducirse la vida de una orquesta, la OFUNAM (Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México), designó para 2017 y los próximos dos años al maestro Massimo Quarta como su nuevo director. Laureado violinista más que conductor orquestal, Quarta no es, sin embargo, un mal director, y en esa calidad es de esperar que con la OFUNAM cubra una nueva y fructífera etapa.

Por lo pronto y para abrir boca, el maestro y su nueva agrupación programaron una “Gala de Inauguración”, efectuada los pasados sábado y domingo en los horarios acostumbrados de temporada (que empezará la próxima semana) en su sede de la Sala Nezahualcóyotl.

Dedicada íntegramente al compositor romántico por excelencia, Piotr Ilich Tchaikovsky, la gala se ordenó con tres de sus obras: la Obertura Solemne 1812, posiblemente la más famosa de todas las oberturas habidas y por haber, incluidas las muy festivas de Rossini; La obertura-fantasía del menos popular de sus ballets, Romeo y Julieta, y la hermosísima 5a. Sinfonía.

Programa para agradar al gran público, su cometido fue cumplido con creces y el respetable que llenó la sala con sus aplausos, exigía algún complemento al final del concierto, cosa que no se logró (y a mí me complació porque no había ninguna razón para desvirtuar el buen sabor de boca que nos había dejado esa 5ª., la cual resume el pensamiento tchaikovskiano de que “la única música que puede conmovernos, impresionarnos, llegarnos, es la que surge de las profundidades de un alma de artista sacudida por la inspiración”). Tchaikovsky es capaz de conmovernos y no puede ser de otra manera, pues surge de un alma de artista.

Y eso hicieron Quarta y sus atrilistas, dar vida a esos signos magníficos del alma del célebre artista, para convirtirlos en música arrobadora, envolvente, que auténticamente transporta y nos hace viajar a otra dimensión.

No es que la OFUNAM se haya trasformado en otra, ni que su nuevo titular (quien dicho sea de paso, dirigió todo el concierto sin consultar las partituras) sea un milagroso señor de los pentagramas; pero sí fue que quisieron transitar juntos este camino inicial y que por el bien de la orquesta, de nosotros y de la música en general, deseamos sea fecundo.