Señor director:
Qué sorpresa y qué alegría leer a Enrique Krauze en la edición 2097 de Proceso. Gracias al director Rafael Rodríguez Castañeda.
Nos guste o nos disguste, como Octavio Paz en su tiempo, como el propio Scherer García en su micromuralismo crítico del poder (político y económico), sin ocultar preferencias, aversiones y dudas, cada uno a su manera, creo que hoy Krauze encarna los amores y los odios de las pulsiones mexicanas al filo de nuestra rala democracia.
Y escribe precisamente sobre la amistad, que no tiene que ser complaciente y sí crítica y encarnizada en el mejor sentido. Es decir, exponiendo las coincidencias y las diferencias en el diálogo crítico, fraterno y democrático.
Sin excluir las diferencias, pienso que Enrique Krauze es el puente entre Julio Scherer y Octavio Paz y sus lectores, entre Proceso y Letras Libres y sus diversos lectores. Por obra, temperamento y presencia, el historiador y ensayista es parte de nuestra mejor cultura liberal crítica que tanta falta nos hace:
“Del mismo modo en que evadimos la autocrítica, casi siempre confundimos la crítica con el ataque, la censura, el anatema. Nos va la vida en aferrarnos a nuestras posiciones y en descalificar las contrarias, como si todo crítico fuese un enemigo. Pero la crítica tiene un sentido muy distinto. Es un intento colectivo, acumulativo, imperfecto por naturaleza, de aproximarse a la verdad. En una atmósfera crítica podemos razonar con claridad y pulcritud; podemos aprender a fundamentar, a matizar, a ceder y conceder con altura, con gracia; podemos diferir con el prójimo y hacerlo de manera firme, incluso áspera, pero sin sacarle el corazón; podemos someter nuestras diferencias al escrutinio público; podemos, en suma, arraigar todas esas virtudes… que no nos caracterizan” (Krauze, Enrique, “Necesidad de la crítica”, en Para salir de Babel, Tusquets, México, 2006, p. 71).
Gracias, Proceso, Rodríguez Castañeda, Julio Scherer, Octavio Paz, Enrique Krauze, Plural, Vuelta, Letras Libres… por el diálogo difícil con el otro, distinto y semejante.
A pensar en lo que nos une fraternal y críticamente frente al oscuro poder blindado.
Atentamente:
Julio Figueroa








