Como homenaje a una de las mayores personalidades literarias del país, el 3 de diciembre la Universidad de Guadalajara entregará el premio Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco a los poetas León Plascencia Ñol y Jorge Gutiérrez Reyna. Entre tanto, el director del Centro Cultural Universitario, Mauricio de Font-Reáulx, anuncia que a fin de sensibilizar al público en la conservación de la naturaleza, se grabarán en uno de los muros del Museo de Ciencias Ambientales los versos de uno de los poemas más celebrados de Pacheco, quien durante décadas colaboró en este semanario.
El poeta, narrador, ensayista y traductor José Emilio Pacheco escribió su poema Alta traición en 1966 y lo incluyó en el volumen No me preguntes cómo pasa el tiempo, publicado en 1969, como él mismo puntualizó en la entrega de su columna “Inventario” del 10 de mayo de 1986 (Proceso 497). Aunque en esa ocasión habló de variaciones menores en el texto, confirma que así apareció en el libro mencionado:
NO AMO mi Patria. Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal) daría la vida
por diez lugares suyos, ciertas gentes,
puertos, bosques de pinos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
(y tres o cuatro ríos).
Ejemplo claro de la poética de Pacheco, pese a las objeciones que él mismo le opone, Alta traición es uno de los más citados en los análisis de la poesía mexicana y se vincula directamente con la obra narrativa del autor. Quizá por eso, o a pesar de eso, es ya un emblema de un nacionalismo que superó lo simbólico y se vuelve entrañable en un puñado de imágenes concretas.
Lo que Pacheco nunca imaginó, dada su conocida modestia, es que los versos que trazó en papel serían transcritos íntegramente en un muro. Esto se realizará en el edificio del Museo de Ciencias Ambientales (MCA) que se construye en el Centro Cultural Universitario (CCU) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), a manera de homenaje permanente al polígrafo mexicano.
Mauricio de Font-Réaulx Rojas, director del CCU, señala que se eligió Alta traición porque “sintetiza el espíritu de lo que queremos lograr con el Museo de Ciencias Ambientales (…), un museo de naturaleza pero visto desde la ciudad”.
Además, afirma, “es poco común que en la poesía se hable de la naturaleza y de la ciudad (…) y resulta muy relevante para el espíritu del museo que tiene que ver con el desarrollo urbano, aprovechamiento de los recursos naturales, el calentamiento global”.
Relata que al darle la buena noticia a Cristina Pacheco, escritora y viuda del poeta, manifestó su entusiasmo porque se estaba construyendo “un edificio al poema… el poema sintetiza el edificio”.
José Emilio Pacheco nació el 30 de junio de 1939 en la Ciudad de México y murió allá mismo el 26 de enero de 2014. Se le recuerda por libros de poesía como Los elementos de la noche (1963), El reposo del fuego (1966) y No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969), aunque también dejó una estela de relatos como los incluidos en El principio del placer (1972), así como las novelas Morirás lejos (1967) y Las batallas en el desierto (1981).
El pasado 11 de febrero se colocó la primera piedra del MCA, que tendrá una superficie de 20 mil metros cuadrados y cuya principal vocación es inspirar la conservación de la naturaleza.
El otro homenaje
Con la misma intención de conmemorar a Pacheco, quien desde 1976 publicó su “Inventario” en Proceso, la Feria Internacional del Libro (FIL) y el MCA convocaron en mayo pasado al premio Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco de Cuento y Poesía.
El jurado calificador, integrado por los poetas Silvia Eugenia Castillero, Coral Bracho y Hernán Bravo Varela, designó ganadores a León Plascencia Ñol, con el libro Paisajes sin habitaciones blancas, y Jorge Gutiérrez Reyna, con El otro nombre de los árboles. La premiación, presidida por los escritores Cristina Pacheco, Mónica Lavín e Ignacio Solares, se realizará el 3 de diciembre en la FIL, que se inaugura el próximo sábado 26 y concluye el 4 de diciembre.
Por este premio, que en su primera edición fue de poesía, concursaron 231 obras, de las cuales 38 provenían de Centroamérica y Sudamérica, 183 de México y el resto de Estados Unidos y Europa.
En entrevista por teléfono, Plascencia Ñol dice desde la Ciudad de México que se enteró de la convocatoria por internet y decidió participar “porque lo que yo escribo tiene que ver con la ciudad; los temas que trato en mis textos siempre tienen relación con la naturaleza también”.
Considera que José Emilio Pacheco “es una de las grandes figuras literarias del siglo XX, un hombre cultísimo, erudito, un extraordinario poeta, ensayista, traductor y demás. Muy parecido a Alfonso Reyes: ambos personas cultas que sabían de todo”.
Plascencia Ñol nació en el municipio de Ameca, Jalisco, y tiene una larga trayectoria literaria, durante la cual ha recibido reconocimientos como el Premio Internacional Álvaro Mutis 1996, el Premio Nacional de Poesía Amado Nervo 1996 y el Premio Iberoamericano de Poesía Jaime Sabines para Obra Publicada 2012.
El otro ganador, Gutiérrez Reyna, es originario de Monterrey, licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México, y ha publicado su obra en las revistas Fundación y Este País, entre otras.
Ambicioso proyecto
El MCA, ubicado en el corazón del CCU, tiene una superficie de 14 mil metros cuadrados y cuenta con una inversión de mil millones de pesos, de los cuales se esperan recibir 500 millones entre este año y el próximo. De Font-Réaulx afirma que las obras están a 40% de su avance y prevé que se concluyan a finales de 2018.
El director del CCU admite que el proyecto enfrenta dificultades económicas por la volatilidad del peso frente al dólar en los últimos meses, ya que muchos insumos del museo provienen del extranjero.
En cuanto a la inversión privada, el funcionario sostiene: “Con las rentas de lo privado se sostendría la operación del museo, de la biblioteca, de los teatros, de la plaza”, si bien actualmente el único capital privado que se recibe corresponde al Auditorio Telmex, cuyo monto no especifica.
Entre los servicios del MCA se encuentran un auditorio de usos múltiples, colecciones virtuales, exposiciones permanentes y temporales, recorridos y expediciones urbanas y periurbanas, así como tienda, restaurante y cafetería.
El amplio proyecto del CCU inició hace más de 13 años, sobre Periférico Norte Manuel Gómez Morín, entre las avenidas Parres Arias y Pino Suárez. Se trata de uno de los más ambiciosos de la zona metropolitana.
Para financiar su construcción, la UdeG constituyó en 2001 el Fideicomiso Maestro para el Centro Cultural Universitario en conjunto con el Banco Nacional de México; después se sumaron al mismo el gobierno jalisciense y el ayuntamiento de Zapopan.
El objetivo del complejo, según la página de internet del CCU, es “generar interés por las actividades culturales integrando el entretenimiento y el comercio en un solo distrito urbano estimulante que brinde la opción de otros estilos de vida”.
Dicho recinto estará conformado por el Auditorio Telmex, la Plaza Bicentenario y la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco, ya construidos, y el Centro de Instrumentación Transdisciplinaria y de Servicios, la Sala de Arte Contemporáneo y el MCA, que están en construcción.
Para la realización del plan maestro del CCU se consultó a la firma Cesar Pelli & Associates, creadores de proyectos como el Museum of Modern Art Tower (MoMa Tower) en Nueva York y el plan maestro para la regeneración urbanística de Bilbao (Bilbao-Ria 2000), España.
Actualmente el proyecto se encuentra en manos del prestigiado despacho arquitectónico GVA Gómez Vázquez Aldana y Asociados.
En una entrevista anterior con este semanario, de Font-Réaulx Rojas afirmó que el propósito de ese complejo es contar con una infraestructura cultural en la ciudad y con una “ruta económica que le produzca más ingresos, nos dé una plataforma nueva y nos genere más negocio como ciudad”.
Añadió que alrededor de 40% de la inversión pública en el CCU terminará por provenir de la iniciativa privada en virtud de los convenios realizados para financiar las instalaciones y su operación (Proceso Jalisco 582).








