Pese a todas las nuevas estrategias de renovación tecnológica, de imagen y de contenidos, Televisa y TV Azteca siguen disputándose la audiencia con base en los noticiarios y las telenovelas, así como recientemente las “narcoseries”. Según los reportes financieros, la primera está resintiendo más la competencia, ya que sufrió una importante caída de sus utilidades y los ingresos por publicidad, pero además empieza a ser rebasada en rating y, por si fuera poco, la tercera cadena, Imagen Televisión, ya se incorporó a la disputa de ese mercado.
El último día de octubre, los legisladores que presiden las comisiones de Radio y Televisión en el Senado y en la Cámara de Diputados, Zoé Robledo y Lía Limón, emitieron un comunicado para exhortar a la Secretaría de Gobernación y al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) que regularan el horario de las narcoseries en televisión abierta, ya que “en las últimas 36 horas se han publicitado y/ o iniciado la transmisión” de este tipo de programas “en franca violación a lo dispuesto en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión”.
En su comunicado, la diputada federal Lía Limón, del Partido Verde, argumentó que ni la Subsecretaría de Normatividad de Medios ni la dirección general de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), ambas de la Secretaría de Gobernación, ni el IFT “pueden ser omisos ante las estaciones de televisión comercial que violentan las normas vigentes y, sobre todo, promueven la apología de la violencia y hagan ver al narcotráfico y sus actividades como un modelo de vida aspiracional”.
Ni Limón ni Robledo especificaron en su reclamo a qué televisoras ni a qué narcoserie se referían. Su posición encontró eco inmediato en los noticiarios y espacios informativos de Televisa, así como en las estaciones de radio, portales digitales y entre agrupaciones como A Favor de lo Mejor, que promovió el hashtag #NoANarcoSeries.
El argumento fundamental es que la transmisión de las narcoseries en televisión abierta antes de las 22 horas viola la Ley General para los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes, así como varios artículos de la Ley Federal de Radiodifusión y Telecomunicaciones porque el mayor porcentaje de consumo de menores frente a la pantalla televisiva se da entre las 13 y las 22 horas.
La única serie que inició transmisiones a esa hora fue Rosario Tijeras, de 21 a 22 horas en el Canal 13, de TV Azteca, patrocinada por el gigante de la telefonía estadunidense AT&T, que la semana pasada anunció en ese país su intención de fusionarse con Time Warners y así constituir una de las dos grandes compañías distribuidoras y productoras de contenidos audiovisuales para telefonía móvil.
AT&T se ha convertido en el principal beneficiario exterior de la reforma de telecomunicaciones del gobierno peñista. Adquirió las empresas Iusacell, que fue propiedad de Grupo Salinas y Televisa, y Nextel. Al mismo tiempo, prepara su ingreso al mercado de triple play en México, en claro desafío a Televisa y a América Móvil.
El bajo “rating” de Televisa
La intensa promoción de Rosario Tijeras por TV Azteca generó un fenómeno de audiencia que encendió nuevamente los focos rojos en Televisa. Según los datos de la firma HR Media, Rosario Tijeras tuvo 14 y 10 puntos de rating el 31 de octubre y el 1 de noviembre, mientras que la telenovela Sin rastro de ti, transmitida por Televisa, obtuvo 8.3 y 6.7 en esas fechas.
Por primera vez una narconovela de TV Azteca –empresa que desarrolla la campaña “Vive sin Drogas”– rebasó a una de Televisa, la reina de ese formato.
Además, ese alto nivel de rating provocó el fenómeno denominado carry-over porque elevó también la audiencia del noticiario Hechos de la Noche, conducido por Javier Alatorre, que en esos mismos días volvió a rebasar en audiencia a Diez en Punto, el noticiario estelar de Las Estrellas, conducido por Denise Maerker: según HRMedia, Hechos de la Noche registró en los mismos días 11.8 y 8.9 puntos de rating, frente a los 8.3 y 7.3 puntos de Diez en Punto.
A su vez la empresa Nielsen IBOPE, que mide los ratings de Televisa, no ha informado de una caída tan drástica, pero sus mediciones muestran intensa competencia. El miércoles 26 y jueves 27, Diez en Punto registró 7.6 y 9.1 puntos de rating a nivel nacional (equivalentes a 6.2 y 8.7 millones de personas) frente a 6.9 y 7.8 de Hechos de la Noche (5.5 y 6.5 millones de personas). En estos días no se transmitió Rosario Tijeras.
La caída de los índices de audiencia en las novelas y programas informativos de Televisa ha prendido los focos rojos en esa empresa porque se suma a un periodo de intensa competencia entre las televisoras abiertas y de caída de la audiencia general de la pantalla comercial. Por si fuera poco, la disminución de sus ratings afectó el relanzamiento del Canal 2, ahora denominado Las Estrellas, y la reorganización de los noticiarios.
En el último mes comenzó a transmitir la nueva cadena Imagen TV, que también fue frenada en su intención de transmitir una narcoserie antes de su noticiario de las 22 horas, conducido por Ciro Gómez Leyva. TV Azteca ha sido más agresiva en su estrategia comercial y le ha quitado a Televisa poderosos clientes publicitarios como Procter & Gamble (P&G), que decidió invertir la mayoría de sus recursos para televisión en la compañía dirigida por Benjamín Salinas, así como el patrocinio de AT&T, el próximo gran competidor en el mercado convergente de telefonía, internet y video.
El 1 de noviembre, en su columna Espectro, de El Universal, el directivo de Televisa Javier Tejado Dondé afirmó que las tres cadenas de televisión abierta “han estado evaluando qué hacer con el género de las narcoseries”, y señaló que el inicio de una de ellas en TV Azteca a las nueve de la noche genera interrogantes:
“¿Podrá esta secretaría (Gobernación) hacer cumplir la ley en la materia? ¿Televisa –quien por cierto tiene acceso a la mayor librería de narcoseries por su alianza con NBC-Telemundo y Caracol– programará de igual manera? Como en Colombia, ¿este tipo de series servirán para hacer crecer el fenómeno del narcotráfico al alabarlo y justificarlo? ¿Tiene sentido aún regular a la TV abierta cuando la TV por internet no tiene regulación alguna? Por lo pronto, Televisa e Imagen TV han puesto pausa a transmitir narcoseries y están esperando el desenlace legal entre TV Azteca y la Segob, aunque desde el Congreso también están apuntando a una intervención del IFT”.
Casi al final de su comentario, Tejado Dondé expresó el verdadero golpe para los intereses de Televisa en un nuevo panorama de intensa competencia entre la televisión comercial abierta: “Si bien las narcoseries generan importantes audiencias, éstas no traen muchos anunciantes, pues ninguno de ellos quiere asociar su producto comercial al fenómeno del narcotráfico, pero en México AT&T es la excepción a la regla pues la está patrocinando”.
Mediciones poco claras
El problema fundamental entre los competidores de televisión abierta en México es que el rating no es una variable cuantitativa que aumente, sino que se reparte cuando ingresan nuevas compañías y hay más voces, según han señalado distintos especialistas.
La situación es más delicada porque no existe una empresa ajena a los intereses y presiones de las dos grandes televisoras, Televisa y TV Azteca, que ofrezca mediciones creíbles de rating con páneles (muestras por hogares) suficientemente amplios.
Además, la competencia con los contenidos de internet, las redes sociales, la televisión restringida (por cable y satelital) y la televisión on line ha vuelto más complejo el impacto y el alcance de la medición en los contenidos.
Por ejemplo, la compañía HRMedia divulgó que entre el 22 de agosto y el 16 de septiembre –fecha ésta en la que se estrenó la nueva programación de Televisa– los noticiarios de TV Azteca (Hechos AM, Hechos Meridiano y Hechos de la Noche) rebasaron en rating y en porcentaje de televisores encendidos (share) a los de su competidora: Al Aire, Despierta con Loret, Las Noticias por Karla Iberia y Diez en Punto.
Por ejemplo, según HR Media, en ese mismo lapso Hechos de la Noche, conducido por Javier Alatorre, tuvo una audiencia promedio diaria de 4.6 millones de personas en la zona metropolitana de la Ciudad de México, mientras que Diez en Punto, conducido por Denise Maerker, consiguió 3.9 millones de televidentes.
En otros casos, como el del partido de futbol de Chivas contra América el pasado 27 de octubre, el Canal 5 de Televisa rebasó al Canal 7 de TV Azteca con 50% de la audiencia en la misma zona metropolitana y 21.43% a nivel nacional, mientras que su competencia tuvo 43% a nivel metropolitano y 14.7% nacional. La señal ESPN, de televisión restringida, tuvo 5% del rating durante ese partido.
Sin embargo, Nielsen IBOPE, que mide el rating de los canales de Televisa y tiene un panel de 2 mil hogares en 28 ciudades del país, registró justo lo contrario que HR Media: el noticiario Diez en Punto superó en 25% a Hechos, de Javier Alatorre, pero no ha divulgado datos específicos desde el 31 de octubre y éstos se han convertido en el secreto mejor guardado por las televisoras.
Nielsen IBOPE documentó una disminución en la audiencia de los noticiarios matutinos de Televisa frente a los de TV Azteca. Por ejemplo, el 26 de octubre Hechos AM, de Canal 13, tuvo 2.7 puntos de rating, contra 2.4 de Despierta con Loret. El día siguiente Hechos AM volvió a rebasar con 3 puntos (4.6 millones de personas) a Despierta con Loret que obtuvo 2.6 (3.3 millones de personas).
El ingreso de Imagen TV a la competencia de contenidos en televisión abierta representa otro flanco para Televisa porque sus emisiones iniciales superaron en rating al canal ForoTV, de Televisa, a Proyecto 40, de TV Azteca, y a Once Noticias, de la señal pública Canal Once, aunque las telenovelas del nuevo grupo aún distan de disputar los primeros lugares con las de Televisa.
Caen las utilidades
La guerra por los ratings y la publicidad entre las dos grandes televisoras comerciales se agudizó en medio de una fuerte caída en las utilidades de ambas en su último reporte trimestral ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
Al cierre de septiembre de 2016, la utilidad neta de Televisa se ubicó en mil 62 millones de pesos, en comparación con los 6 mil 546 millones que registró en el mismo periodo del año pasado, según su reporte ante la BMV.
“La disminución neta de 5 mil 483 millones refleja un cambio desfavorable de 7 mil 979 millones en ingresos o gastos financieros”, reportó la empresa en su comunicado.
Sus gastos corporativos aumentaron en 4.4%, sus ingresos por publicidad disminuyeron en 1.5% y sus ventas se incrementaron 6.6% debido, especialmente, al incremento de la operación de Sky, la empresa de televisión restringida que representa ya más de 30% de los ingresos totales de Televisa.
La empresa de Azcárraga Jean informó: “Continuamos con la reestructura de nuestro negocio de venta de publicidad, la cual consiste, entre otras medidas, en ajustar los precios de nuestro inventario de publicidad”. Apenas el pasado 7 de octubre asumió el puesto de vicepresidente de ventas Giovanni Rier, quien trabajó en empresas europeas como Publitalia 80, el canal francés La Cinco, y las españolas Publiespaña y Tres60.
Las ventas de Sky ascendieron a 2 mil 534.1 millones de pesos, lo que implica un incremento de 8.7%, mientras que las ventas de sus cuatro grandes empresas cableras aumentaron en 15.8%, al sumar 3 mil 443.3 millones.
En contraste, el negocio de producción y ventas de contenidos de Televisa, que antes fue el pilar de la empresa, cayó en 9.4% y sumó 3 mil 642.5 millones de pesos.
Una situación similar reflejó el informe trimestral hasta el pasado septiembre de TV Azteca, que posee entre 28 y 30% del mercado de contenidos, publicidad y concesiones en televisión abierta.
Según su información, Azteca registró una pérdida neta de mil 906 millones de pesos, “a partir de la pérdida de 823 millones de pesos en igual periodo de 2015”, y su deuda asciende a 15 mil 364 millones de pesos.
El informe destacó que uno de los negocios deficitarios es Azteca Comunicaciones Colombia, que requiere 100 millones de dólares para invertir en infraestructura e invitó a los accionistas a participar en esta capitalización.
Otros datos fueron positivos, como el incremento de 3% en publicidad para sumar 2 mil 743 millones de pesos, así como el aumento de 15% en los ingresos de Azteca America, la cadena de televisión para el mercado de Estados Unidos.
La venta de contenidos a otros países disminuyó sustancialmente: pasaron de 47 millones de pesos en el mismo periodo de 2015 a sólo 33 millones de pesos.
Desde finales del año pasado, TV Azteca se adelantó a Televisa a disminuir sustancialmente su planta laboral, además de sus programas e inversiones, en tanto que tomó el mando de la empresa Benjamín Salinas, hijo de Ricardo Salinas Pliego.
El nuevo director general de TV Azteca ha insistido en que los esfuerzos de la compañía se concentrarán “en el negocio de la televisión abierta en México, que tiene perspectivas alentadoras, por lo que desarrollamos un plan para reducir nuestra inversión en el negocio de telecomunicaciones en Colombia, ya que se aleja de nuestro propósito estratégico”.
Televisa también ha anunciado en los últimos meses nuevas estrategias para mejorar sus contenidos, como es la firma de acuerdos con Telemundo Internacional y NBC Universal Internacional, pero al mismo tiempo protagonizó una disputa pública con la empresa Netflix, la OTT que canceló la distribución de las telenovelas y comedias de Televisa, y con Megacable, que era su principal comprador de contenidos en televisión restringida.
La creación de Blim, su nueva empresa de televisión on line, difícilmente le generará mayores ingresos a Televisa, en tanto que no se ha concretado el acuerdo para incrementar su participación en Univisión, la principal cadena de televisión de habla hispana en Estados Unidos.








