El ómbudsman en busca de impunidad

A decir del representante de la Red Jalisciense de Derechos Humanos, Óscar González Garí, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, Felipe de Jesús Álvarez Cibrián, está promoviéndose para que el Congreso del estado le otorgue el reconocimiento Francisco Tenamaxtli, como parte de su campaña para no rendir cuentas de las irregularidades en su gestión. Para ello, denuncia, cuenta con la complicidad de la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, la priista María del Refugio Ruiz Moreno.

A menos de un año de dejar la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), Felipe de Jesús Álvarez Cibrián se dedica a “comprar impunidad” para dejar en el puesto a alguien de su confianza que le ayude a ocultar las irregularidades de su administración, advierte en entrevista el presidente de la Red Jalisciense de Derechos Humanos, el abogado Óscar González Garí.
Afirma que el ómbudsman tiene dos cartas: el primer visitador Javier Perlasca Chávez y la exintegrante del Consejo de la Judicatura Carmela Chávez Galindo, excolaboradora del panista Héctor Pérez Plazola –ya fallecido– y según González Garí también su pareja sentimental.
Desde que Álvarez Cibrián llegó a la presidencia de la CEDHJ, añade el litigante, quedó claro que carecía de experiencia como defensor de los derechos humanos, ya que se desempeñaba como perito del Supremo Tribunal de Justicia en asuntos inmobiliarios, pero asumió el puesto para ir “tras el dinero y tras el poder”.
En contraparte, varias organizaciones ciudadanas y al menos una asociación de abogados pretenden promover un juicio político ante el Congreso estatal para obligar a Álvarez Cibrián a rendir cuentas, a fin de que se le realice una auditoría y se sancionen sus presuntos excesos y abusos en la comisión desde 2007.
A decir de González Garí, de plano Álvarez Cibrián compró el cargo de ómbudsman:
“Yo hablé hace unos días con el exdiputado local Gustavo González Hernández y él me dijo que la primera vez que fue presidente (de la CEDHJ), Felipe de Jesús compró el cargo. Él me dijo: ‘Yo lo puse’. No me comentó por cuánto, pero eso me dijo: hubo un arreglo (…) Yo supe de buena fuente que Álvarez Cibrián pagó 4 millones de pesos; se trata de un cargo que fue comprado para lucrar, para beneficiarse y para catapultarse económica y políticamente.”
El entrevistado sostiene que esa forma en que llegó Álvarez Cibrián al cargo marca su trayectoria, pues actuó contra activistas y organizaciones que trabajan desinteresadamente por los derechos humanos en Jalisco:
“Él nos declaró la guerra. Dijo que éramos enemigos de él y de la comisión, y señaló a la Coordinadora 28 de Mayo, al Centro de Desarrollo de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad) y a la Red Jalisciense de Derechos Humanos. Era parte de la estrategia que ya traía para poder lucrar con el cargo.”
Según González Garí, la presidenta de la comisión legislativa de Derechos Humanos, la priista María del Refugio Ruiz Moreno, parece ser aliada de Álvarez Cibrián en su búsqueda de impunidad en el Congreso de Jalisco.
Por su parte, el maestro en derecho José Luis Tello Ramírez, secretario coordinador del Consejo de Colegios de Abogados del Estado de Jalisco, sostiene que existen elementos para promover la instauración de juicio político contra Álvarez Cibrián, por la opacidad con la que ha conducido la comisión.
Recuerda que en julio de 2014 ese funcionario fue expulsado de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México (Concaam), que congrega a 300 colegios de abogados y más de 35 mil litigantes en todo el país, después de revelarse que un año antes (en 2013) en forma fraudulenta promovió para la presidencia de ese organismo a Jesús Nájera Macías, quien también fue dado de baja tras comprobarse que Álvarez Cibrián utilizó documentos falsos para postular a Macías (Proceso Jalisco 595).
El mismo método, menciona Tello Ramírez, utilizó Álvarez Cibrián para eternizarse como presidente de la CEDHJ y lo quiso usar para promover la reelección de presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, aunque fracasó y fue exhibido en la prensa nacional.
“Varias organizaciones sociales se dicen inconformes por la forma opaca en que se ha desarrollado Álvarez Cibrián y demandan que en forma urgente se revisen las cuentas por parte de la Auditoría Superior del Estado. Esas organizaciones demandan juicio político y nosotros también lo consideramos necesario”, indica Tello Ramírez.
Intercambio de favores

González Garí no descarta que Álvarez Cibrián sea propuesto para recibir en diciembre próximo el premio Francisco Tenamaxtli, ya que –sostiene el abogado– al ómbudsman le urge el máximo reconocimiento que otorga el Poder Legislativo a los defensores de derechos humanos:
“Por estas fechas (la diputada) Ruiz Moreno podría corresponder al reconocimiento promovido por Álvarez Cibrián en 2011, cuando ella fue galardonada con esa condecoración. Hoy Álvarez Cibrián está en condición de ser homenajeado con la entrega de ese premio, sin tomar en cuenta que su gestión en la CEDHJ ha sido desastrosa.”
Para dicho premio, la Red Jalisciense de Derechos Humanos propuso a sus candidatos: individualmente, al padre Miguel Concha Malo, director del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, periodista y accionista del diario La Jornada; al doctor Miguel León Portilla, filósofo, historiador y letrado en la cosmogonía indígena de México; el historiador y jurista Jesús Antonio de la Torre Rangel, y al también historiador del México precolombino Alberto Carrillo Cázarez, experto en la vida y obra de Javier Tenamaxtli.
Las otras dos candidaturas son para el pueblo nahua-otomí de la sierra de Manantlán por su heroica resistencia a siglos de cacicazgos y depredación de sus recursos naturales en la costa de Jalisco y para los sobrevivientes del pueblo Cazcán, refugiados en los límites entre Jalisco y Zacatecas, cuya comunidad encabezó la mayor sublevación anticolonialista del siglo XVI.
En opinión de González Garí, cualquiera de ellos merece el premio Francisco Tenamaxtli, lejos de la promoción personal que busca Álvarez Cibrián, quien desde el inicio de la LXI Legislatura, gracias a la diputada Ruiz Moreno, se congració con sus actuales aliados, particularmente con el Grupo Universidad y los partidos políticos.
La Red Jalisciense de Derechos Humanos y por el Centro Jalisciense del Adulto Mayor y el Migrante, que encabeza el exdiputado federal perredista Gilberto Parra Rodríguez, le enviaron a Ruiz Moreno el pasado 26 de septiembre un escrito en el que cuestionan el trato preferente de su comisión legislativa hacia Álvarez Cibrián.
En el texto le reprocharon a la legisladora que en el último encuentro de su comisión con la Red Jalisciense de Derechos Humanos cometiera la “indiscreción mayúscula” de pedirle a Álvarez Cibrián que dirigiera un mensaje. “Si usted es una funcionaria pública debe cuidar la imparcialidad en su actuación”, le dicen a la diputada.
Por eso enfatizan: “Ante la falta de imparcialidad para desempeñarse en el cargo, le sugerimos que debería declinar el cargo de presidenta de la referida comisión al interior del Congreso… Tiene conflicto de intereses y le hacemos ver que ella pertenece al Grupo Universidad, el mismo que está metido en un lío en el Poder Judicial, y en medio de la disputa que se traen el presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Luis Carlos Vega Pámanes, y el exconsejero de la Judicatura Alfonso Partida Caballero.
“Le recordamos a Refugio Ruiz que Álvarez Cibrián le dio el premio Francisco Tenamaxtli a ella en el año de 2011, en un acuerdo tomado por Álvarez Cibrián, pero sin tomar en cuenta ni consultar al consejo de la CEDHJ.”
En la entrevista, González Garí comenta que Álvarez Cibrián, “a través de un testaferro que trabaja en la CEDHJ y que se desempeña como secretario particular del presidente (Mario Aguayo), le prepuso a José Luis Tello, secretario coordinador del Consejo de Colegios de Abogados de Jalisco, que le fuera entregado el reconocimiento como abogado del año a Álvarez Cibrián. Tello se negó totalmente.
“Le dijo que no se podía hacer eso con una persona que no tiene ética, que le dijera que nosotros no nos prestamos a eso. Después querían invitarlo a comer.”
–¿Cómo terminará su gestión dentro de un año Álvarez Cibrián? ¿Rico? –se le plantea al litigante.
–Yo creo que sí, porque ha crecido mucho el presupuesto. Por eso también estamos proponiendo que se debe hacer una evaluación del periodo de 10 años de Álvarez Cibrián (…). Hay que ciudadanizar la CEDHJ, hay que evaluarla.