En Chapala y otras poblaciones de la ribera, el brote del dengue ha provocado una decena de muertes y la enfermedad afecta por igual a la población local, a la comunidad de extranjeros asentada en la región –la mayoría de ellos oriundos de Estados Unidos y Canadá– y al propio personal sanitario que los atiende.
La epidemia rebasa a las autoridades municipales y estatales, sostienen los residentes de ese destino turístico que se localiza a menos de 50 kilómetros de Guadalajara. En una sola semana, dicen, los ocho integrantes de una familia fueron atacados por el mosquito que transmite el dengue.
El albergue de ancianos La Casa Nostra, de la calle Santa Margarita número 8, colonia Riberas del Pilar, especializado en la atención a extranjeros, reportó 11 casos: cuatro internos, cuatro empleados y tres de los visitantes, comenta Esther Solano, activista y exdiputada del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
El abogado Ángel Orozco Sánchez acudió recientemente a la clínica municipal a realizarse una prueba sanguínea para saber si estaba o no afectado por el dengue. En ese lugar había más de una veintena de personas en espera de un análisis clínico para determinar si estaban infectados.
A Orozco Sánchez le tocó la ficha 29. Cuando Solano habló con él. Le confirmó que todos los pacientes habían contraído el dengue. La ctivista también confirmó que en su consultorio privado el doctor Enrique Gutiérrez tenía tres personas afectadas por el mismo mal.
En la colonia Riberas del Pilar, la familia González lleva años luchando por la instalación del drenaje para que los vecinos cuenten con un sistema de desagüe que evite la proliferación de enfermedades infecciosas. Ninguna autoridad atiende su reclamo.
El actual alcalde, Javier Degollado González, está enterado del problema, dicen los vecinos, pero tampoco ha hecho nada. Solano comenta el caso del hotel Las Palmitas. Los turistas extranjeros llegan sanos a Chapala, pero el mosco transmisor del dengue les pica y se la pasan enfermos hasta dos semanas. Obvio, insiste, se van echando pestes de Chapala.
Dice que ella envió dos correos electrónicos al secretario de Salud, Antonio Cruces Mada, en los cuales le solicita aplicar un plan de contingencias contra el dengue. Y aunque el funcionario no le respondió, la dependencia realizó una campaña de fumigación en las zonas más desprotegidas.
El abogado René Guzmán, quien contrajo el virus, también se queja de la administración de Degollado González porque, dice, minimiza la situación.
“Es realmente alarmante –dice–. El dengue afecta a un buen porcentaje de la población. Te duelen todas las coyunturas, te da dolor de cabeza, te salen ronchas, se te pone la piel roja… ¡Imagínate! ¿Crees que una persona mayor de 60 o 70 años podría aguantar eso? Por supuesto que no.”
Lo peor es la falta de atención sanitaria. “Si no eres empleado del ayuntamiento, no te atienden, por lo que debes ir a la Cruz Roja; pero ahí te dicen que no hay medicamentos y terminan mandando a los pacientes al Hospital Comunitario de Jocotepec, el mejor equipado de la región. Los que no son atendidos ahí tienen que trasladarse a la clínica del Seguro Social de Tlajomulco, lo que les lleva más de hora y media. Al final, sólo dan servicio a quienes cuentan con el Seguro Popular”, dice.
Cuando el brote del dengue se inició, los doctores aplicaban una inyección a los afectados y los mandaban a su casa. Les recetaban paracetamol, comenta Guzmán al reportero.
Según la información conseguida por medio de la Ley de Transparencia hasta la 36 semana epidemiológica de 2016 se han registrado “241 casos sospechosos de dengue”. Y aunque los medios han informado de 10 defunciones, ninguna autoridad admite esa cifra.
El responsable de la clínica de Salud de Chapala, José de Jesús González Rodríguez, dice que oficialmente él no ha sido notificado. No obstante, admite que se están llevando a cabo acciones sanitarias permanentes, sobre todo en donde se sospecha que hay brotes de dengue, “una enfermedad importada de la zona metropolitana de Guadalajara”.
El facultativo admite que la vacuna contra ese virus no está autorizada para su distribución masiva entre la población, pese al aumento de infectados.
Entre las localidades más afectadas por el mosco Aedes aegypti está Ajijic, con 29 casos probables de dengue y ocho confirmados, uno de dengue hemorrágico y otro caso probable de zika, según la información oficial.
Tres semanas después, según el Sistema de Monitoreo para el Desarrollo de Jalisco (Mide), en el municipio se confirmaron 47 casos e incluye datos contrastantes entre poblaciones ribereñas y la zona costa de Jalisco.
En la región Sureste, los municipios más afectados son Teocuitatlán de Corona, con 65 casos; Chapala, 47, y Jocotepec, 25. En los tres se registraron 137 afectados durante la 40 semana epidemiológica.
Hacia la costa del Pacífico, Puerto Vallarta reporta 91, Tomatlán 51, Cabo Corrientes 27, mientras que La Huerta y Cihuatlán, con ocho cada uno. En los municipios costeros se detectaron 185 en la misma semana.
No obstante, el Sistema Único de Información para la Vigilancia Epidemiológica (SUIVE) detectó “un movimiento extraño” en las estadísticas, ya que entre la semana 36 y la 39 se reportaron 27 casos nuevos, mientras que en la última semana reportada –la 40– sólo hubo dos.
Algunos doctores comentan al reportero que entre enero y septiembre de este año, la Secretaría de Salud en Jalisco realizó acciones de control del mosquito Aedes aegypti en mil 58 casas y se aplicaron nebulizaciones en una superficie de 2 mil 839 hectáreas.
También se quejaron porque, dicen, la población no contribuye a disminuir los “factores de riesgo”; es decir, no limpian los reservorios de agua donde se incuban las larvas del dengue.
El doctor Ricardo Heredia Granados, quien ha prestado sus servicios profesionales en su consultorio privado durante más de 25 años en la ribera de Chapala, comenta que en las últimas semanas se disparó el número de pacientes afectados por el dengue. El tema es preocupante, dice, si se compara con los años anteriores.
Las abundantes lluvias propician la proliferación del bicho que provoca las enfermedades referidas. Según Heredia, no todo es descuido de las instituciones sanitarias; falta un mayor esfuerzo de la sociedad para disminuir los casos de dengue en el municipio.
Entrevistado al respecto, el secretario de Salud, Antonio Cruces Mada, asegura que la fumigación para combatir el mosquito Aedes aegypti transmisor del dengue, chikungunya y zika se efectúa de manera constante en la ribera de Chapala. No se han incrementado los casos; más bien hay psicosis, sobre todo en la región Ciénega.








